cottingham - descartes

Download Cottingham - Descartes

Post on 08-Aug-2015

64 views

Category:

Documents

1 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

Asesores editonals-Ray M p n k y Frederc Raphad

: , '. ' ' . . ; ; --- ' . "' Al "padre de la-filosofa moderna" seJe ha tributado toda la admiracin^qte:habitualmente recibe 'un padre. Y tambin todo etrestimiento. .aS, Esa dualidad^mente-cuer.po con la.que l an '"hbilmente quiso"dar cuenta ,d la-condicirkhumana. parece ahora rrfenos un! paradigma q,ue_ una prisin. Y sin embargo, es imposibe^no" gensar en elf-. Por eso es que, para bien o para mal, Descartes seguir siendo nuestro punto de partida;para eintento de comprendernos y de entender nuestra relacin con el ,-* ~, ' >, x \. . ' , ,^\ ^ Pero si' bien es cierto que.os problemas -v * r , comienzan c'pn. Descartes, tambin lo es que en l se ^ encuentra el ncio:de;lgunas soluciones. Este ' ' fascinante volmeneito de JohnXottingham encuentra '- en'l ltimo tramo, de/ la obra del filsofo francs .-c*..j;-% j1 ..; , - . , -tramo/al qu-se:suele prestar escasa atencin, indicios que-sugieren c.m'o-ppdra.n ser superados los 'obstculos creados'por Ja dualidad. El "padre de la filosofa-moderna podra, ser todav'aVsegn parece, el . liberadr^d^'su propia hija. ' " " - - - J f ~ " JhftCbttingJ.am_sditorde.ffcrf/o,- la 'revista - . . internacional de filosofa analrfira.' Tradujo al ingls, e.. ' colaboracih,'|os escritos'-filo's'ficos de.Descartes. Es -autprde'Rationalism (1984-},'Descartes (1986)|-777e . ,-'Raiioalists (Oxford. History.'of Western Philosophy,. 1988), A Descorts );cf/o/7a/y"(1993), y editor de The Cambridge Compon ion t Descartes (.1992) ''. *'' '

' i ' > -. - --: i . " _ Rene'Descartes i596-/65(f"

s

. ' . - . - -

Asesores editoriales Ray Monk y Frederic Raphael Editor de la traduccin al castellano para Amrica Latina Lelio Fernndez

John Cottingham

DescartesFilosofa cartesiana de la menteTraduccin de ngela Calvo de Saavedra

GRUPO EDITORIAL NORMA Barcelona Buenos Aires Caracas Guatemala Lima Mxico Panam Quito San Jos San Juan San Salvador Santa Fe de Bogot Santiago

Ttulo original en ingls: Descartes' philosophy of mina Publicado por primera vez en el Reino Unido en 1997 por Phoenix, una divisin de Orion Publishing Group Ltd. Primera edicin en castellano para Amrica Latina: septiembre de 1998 John Cottingham, 1997 Editorial Norma S. A., 1998 Apartado areo 53550, Santa Fe de Bogot, Colombia

DescartesFilosofa cartesiana de la mente

Diseo: Camilo Umaa Reservados todos los derechos en castellano para Amrica Latina. Prohibida la reproduccin total o parcial por cualquier medio sin autorizacin escrita de Editorial Norma S. A. Impreso en Colombia por Printer Colombiana S. A. Printed in Colombia. ce: 208 79 ISBN: 958-04-4580-XISBN DE I, A COLECCIN 9 5 8-04-4482-X

Este libro se compuso en caracteres: Photina MT

CONTENIDO

CAPITULO 1 La revolucin cartesiana Descartes el cientfico Vida y obras 13 9 9

CAPTULO 2 La mente incorprea 25

La duda metdica y la naturaleza del Yo 25

"La percepcin clara" y distinta y la posibilidad lgicade mentes separadas del cuerpo La indivisibilidad de la conciencia 36 43

CAPITULO 3 El ser humano verdadero47

La refutacin cartesiana del "angelismo"

47

"Nocionesprimitivas" y unin sustancialLa naturaleza humana y las pasiones 59

53

i

[7]

CAPTULO I LA R E V O L U C I N C A R T E S I A N A

Descartes, el cientfico El nombre de Rene Descartes es sinnimo del nacimiento de la Modernidad. Los "nuevos" filsofos, como l y sus seguidores fueron llamados en el siglo XVII, inauguraron un cambio fundamental en el pensamiento cientfico, cuyos efectos perduran hasta hoy. En efecto, Descartes fue uno de los principales artfices de la nocin de "pensamiento cientfico" tal como la entendemos hoy. Descartes insiste en que toda explicacin cientfica tiene que expresarse en trminos de cantidades precisas, definidas matemticamente:Confieso francamente aqu que no conozco otra materia de las cosas corpreas que la que puede ser dividida, figurada y movida en toda suerte de formas, es decir, la que los Gemetras llaman cantidad y que toman por objeto de sus demostraciones; y no considero en esta materia otra cosa sino sus divisiones, sus figuras y sus movimientos... Y puesto que se puede dar razn, de esta manera, de todos los fenmenos de la naturaleza,... no pienso que se deban recibir otros principios en la fsica, ni que exista razn para desear otros distintos de los que aqu son explicados. los principios de lafilosofa(1644), Segunda parte, art. 64, pg. 119-120)

Nuestra imagen cotidiana del mundo, por supuesto, est muy lejos de ser puramente cuantitativa: incluye.[9]

adems de tamao, forma y- movimiento, mltiples cualidades diferentes la variedad de colores, sabores, olores, texturas y sonidos que percibimos por medio de nuestros cinco sentidos-. La filosofa "escolstica" tradicional, que haba dominado en las universidades europeas por varios siglos, tenda a explicar el mundo natural en trminos de ciertas "cualidades reales" ("peso", "humedad", "sequedad" y otras) que, segn se supona, eran inherentes a las cosas. Hoy. en contraste, todos los cientficos aceptan sin discusin que tratar de explicar las cosas desde este nivel de 'sentido comn" es insuficiente: necesitamos examinar ms profundamente, hasta el micronivel, e investigar las interacciones entre las diferentes partculas de las que se compone nuestro mundo cotidiano de objetos de mediano tamao. La resonante declaracin cartesiana acerca de los principios cientficos subraya justamente esta necesidad. La fsica se convierte, desde entonces, en la investigacin de los mecanismos explicativos que operan en ese micronivel; asimismo, las operaciones de tales mecanismos tienen que ser descritas en el lenguaje exacto de las matemticas. Pero la concepcin cartesiana de la ciencia fue ms ambiciosa an. Insisti en que el mismo esquema explicativo subyacente vala para todos los fenmenos observables, desde las vastas revoluciones de los cuerpos celestes hasta eventos en la atmsfera y en la superficie de la Tierra, e incluso hasta los procesos microscpicos que suceden en nuestro propio cuerpo. En pocas palabras, l era un reduccionista; es decir, pretenda que todos los fenmenos naturales, terrestres o celestes, orgnicos o inorgnicos -sin importar sus notables diferencias superficialespodan reducirse a trminos de la mecnica elemental de [10]

las partculas de las que estn hechos todos los objetos en cuestin, o ser plenamente explicados en esos trminos:...Quien considere cuan admirables son las propiedades del imn y del fuego, y cuan diferentes son de todas aquellas que se observan comnmente en los otros cuerpos; cuan grande es la llama que en poco tiempo puede encender una sola chispa de fuego cuando cae en una gran cantidad de plvora, y cunta fuerza puede tener; hasta qu distancia extrema las estrellas fijas extienden su luz en un instante: y cules son todos los dems efectos de los que creo haber dado razones bastante claras sin deducirlos de otros principios distintos de aquellos que generalmente son aceptados y conocidos por todos: a saber, de la dimensin, de la figura, de la situacin y del movimiento de las diversas partes de la materia; creo que [quien considere todo esto], tendr motivo para persuadirse de que no se encuentran cualidades que sean tan ocultas, ni efectos de simpata o antipata tan maravillosos y tan extraos... que la razn de eso no pueda ser dada por medio de estos mismos principios. (Los principios de la filosofa. Cuarta parte, art.187, pg.395)

La totalidad de la ciencia se convierte para Descartes en un todo integrado -en un gran rbol de conocimiento (para usar una metfora suya favorita)-, en el cual, el slido tronco de la fsica se ramifica en toda clase de ciencias particulares (como la medicina), pero sin apartarse del conjunto fundamental de principios explicativos (ver losprincipios de la filosofa, prefacio a la edicin francesa de

1647, pg. 15). Pero hay una excepcin. En la triunfante exposicin del credo cientfico cartesiano recin citada, se ha omitido [11]

de la oracin final una fase crucial. Lo que Descartes de hecho aadi fue la vital advertencia que, de una u otra manera, siempre insert cuando alababa la envergadura y alcance de su nuevo programa cientfico: ... en fin, no hay nada tan raro en la naturaleza, nada que proceda de causas puramente materiales y desprovistas de pensamiento y mente, de lo que no se pueda dar razn mediante esos mismos principios. Ante los fenmenos de "pensamiento y mente" el gran proyecto cartesiano de ciencia explicativa se detiene. Porque Descartes divide la realidad en dos categoras fundamentales: adems de la res extensa ("sustancia extensa") -el mundo tridimensional de la fsica, un mundo enteramente explicable en trminos de partculas mviles de forma y tamao- est el mbito, completamente distinto, del pensamiento. Cada mente consciente es una res cogitans o "sustancia pensante", un ser cuyas caractersticas son por entero independientes de la materia y totalmente inexplicables por medio del lenguaje cuantitativo de la fsica. La divisin "dualista" que propone Descartes de la realidad en dos clases de entidades fundamentalmente distintas -sustancia pensante y sustancia extensa-, ha legado a la filosofa un magno acertijo, que desde entonces nos acompaa: Cul es exactamente la naturaleza de la conciencia y cul es su relacin con el mundo fsico? No son muchos los filsofos modernos prendados de la posicin cartesiana (que el pensamiento es la propiedad de una sustancia completamente inmaterial); pero todos estn de acuerdo en que el problema "mente-cuerpo", como se ha llegado a conocer, constituye un rompecabe-

zas cientfico y filosfico de enorme importancia, y en que las ideas cartesianas sobre el asunto han tenido, para bien o para mal, un extraordinario influjo en las formas posteriores de abordarlo. La teora cartesiana