10-20 Sobre Las Enseñanzas de Gurdjieff Y Ouspensky

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10-20 Sobre Las Enseanzas de Gurdjieff

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  • MAURICE NICOLL

    COMENTARIOS PSICOLGICOS

    SOBRE LAS ENSEANZAS DE

    GURDJIEFF Y OUSPENSKY

    VOLUMEN 2

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    evolucin individual del hombre y su transformacin de un 'nuevo hombre' se ocupa del desarrollo de la esencia despus de haber sido formada la personalidad. Un hombre en quien se form una rica personalidad por la experiencia, la educacin y los intereses, es un 'hombre rico' en personalidad. Pero la esencia sigue siendo pobre. Para que pueda desarrollarse, la personalidad debe llegar a ser pasiva." Esto no ha sido bien entendido, pero es muy importante que cada cual llegue a comprender en el trabajo qu significa este pargrafo. Significa que la religin en su verdadero sentido y slo conocemos el Cristianismo se refiere a la tercera etapa del hombre, a hacer la personalidad pasiva para que la esencia pueda crecer. He de repetir otra vez que el significado ms profundo de los Evangelios no tiene nada que ver con la vida. Su enseanza se inicia en un punto donde la personalidad ya ha sido formada en el hombre y se refiere a la posibilidad de esa tercera etapa de desarrollo. Ante todo la accin de la vida desarrolla la personalidad en el hombre. Este trabajo es a veces llamado una segunda educacin. Est destinada a aquellos que buscan una segunda educacin. La primera educacin es la educacin que la vida nos da; y sta es absolutamente necesaria. Cuanto mayor es la educacin que una persona recibi de la vida, ms aprende, ms inteligente es, ms experiencia posee, ms conoce a la gente, los asuntos y la manera de comportarse, sabe expresarse mejor y es ms capaz de aprovechar los diferentes aspectos de la vida. Esta es la primera educacin. Esta forma la personalidad. Hemos dicho antes que el hombre consiste de diferentes centros y que cada uno de dichos centros tiene diferentes partes; esos centros y sus partes deben estar bien provistos y cuanto mejor provistos estn, tanto mejor para l. Pero se llega a un punto en el desarrollo de un hombre, como hemos dicho antes en que ste se siente vaco, y es en esta etapa en la que la enseanza de los Evangelios y todo este trabajo tienen cabida. No s si entre ustedes hay alguien que haya pensado profundamente sobre este tema. Pero, posiblemente, algunos de ustedes que han cumplido con su deber en la vida se preguntaron muchas veces qu estn haciendo realmente, qu significa todo esto. Por el momento, hablando de persona a persona, me gustara hacerles esta pregunta: Creen ustedes que la vida y las significaciones que nos ofrece son suficientes y sienten que de algn modo la vida no les .ha concedido lodo cuanto esperaban? No estoy diciendo que la vida carece de sentido; obviamente tiene sentido. Pero alguno de ustedes no ha llegado al punto de sentir cierta falta de significacin hasta en los intereses que tiene y trata de mantener? Lo digo porque si la vida tuviera para nosotros pleno significado, no habra entonces razn alguna, de hecho, sentido alguno, en lo que dicen los Evangelios o en lo que dice este sistema. Si usted se contenta con el sentido que le brinda la vida, si est plenamente satisfecho, entonces no hay razn alguna en tratar de comprender lo que ensea este sistema, y, permtame agregar, no hay razn alguna en tratar de comprender qu significa realmente la enseanza de Cristo. Ahora bien, si el hombre no fuera otra cosa que una personalidad bien formada y sta fuera su fin, cabe muy bien creer en todas las doctrinas de humanitarismo y en otras ideas cientficas que nos dicen que el hombre no es sino una criatura vuelta hacia la vida exterior y que tiene que adaptarse tan inteligentemente como le sea posible a ella. Pero si ha seguido lo que se ha dicho en esta carta acerca de la idea del hombre en este sistema, ver que el desarrollo de la personalidad es meramente una etapa, pero una etapa absolutamente necesaria, hacia un nuevo estado de ser. Es directamente comparable a la formacin de una masa de alimento en torno de una semilla, como en el caso de una nuez. La nuez tiene una parte esencial a saber, la misma semilla que puede crecer pero no puede crecer mientras no est rodeada por una masa de material nutricio, de igual modo que un huevo tiene una semilla rodeada por una masa de yema, y as sucesivamente. Tomemos el ltimo ejemplo: Cmo puede l pollo crecer a menos que tenga todas las sustancias que lo rodean para alimentarse? Y recuerde que crece dentro de la cscara del huevo y finalmente emerge un pollo completo" y este pollo completo se ha hecho de todas las sustancias que este germen viviente ha atacado y comido. Ahora bien, el destino de una bellota es una cosa, pero el

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    destino de un roble es una cosa diferente, y, como se dijo, el hombre rodeado por la personalidad se asemeja a una bellota y sufre, por as decirlo, el mismo destino que la bellota, a menos que empiece a crecer, y el crecimiento en el hombre corresponde a lo que llamamos la tercera etapa despus que la personalidad se ha formado en tomo de la esencia. Si tomamos al hombre en esta segunda etapa donde la esencia est rodeada por la personalidad se asemeja a una bellota, quizs una bellota ms grande o ms pequea, pero nada ms que una bellota. Quiz sea muy importante; ha aprendido muchas cosas; siente que conoce; est, en suma, lleno de personalidad, y ste es su nivel, y en este nivel sufre, en realidad no un destino humano apropiado, sino el destino de un organismo no desarrollado, el destino de una persona que no ha llegado a su pleno crecimiento, de igual modo que una bellota no es un rbol que ha llegado a su pleno crecimiento. Y a menos que comprendamos muy claramente esta tercera etapa, es decir, el desarrollo de una bellota en rbol por su esencia viviente o la semilla que se alimenta de las sustancias que-se han formado a su alrededor nunca comprenderemos, como lo dije antes, a qu se refiere este trabajo, ni tampoco comprenderemos a qu se refieren los Evangelios. Ya ha odo usted hablar de que el hombre es un organismo que se desarrolla a s mismo y que fue creado como tal. Pero ahora comprender que este desarrollo no es continuo. Debe ser interrumpido por la formacin de la personalidad. Me alegrara mucho si todos comprendieran verdaderamente esta cuestin de la esencia y la personalidad. Luego, hablaremos en forma ms detallada acerca del significado de desarrollar la esencia a expensa de la personalidad, pero ya conocen algunos punto sobre ese desarrollo. Permtame preguntarle una vez ms antes que termine esta carta: ha pensado alguno de ustedes qu significa el Sermn de la Montaa? Acaso lo confunden con la segunda etapa del desarrollo del hombre o han llegado ya a una mejor valoracin? No han comprendido que el Sermn de la Montaa, cuando habla de la humildad, etc., no tiene nada que ver con la vida ordinaria sino que se aplica a la tercera etapa de un hombre que ha llegado al punto de sentirse vaco, puesto que la personalidad no lo satisface y desea encontrar un nuevo sentido a su propia existencia? Tratar de escribirle luego en una forma ms detallada. Espero que comprenda usted lo que, al comienzo de esta carta, llam la extraordinaria situacin del hombre en la berra en lo que concierne a su desarrollo. El hombre ha nacido con esencia y sta es la verdad y es el germen viviente en l, pero slo puede desarrollarse por s misma en pequesimo grado. La personalidad se forma entonces en torno de la esencia y la esencia no tiene oportunidad de crecer ms a menos que esta personalidad se forme en tomo de la esencia. Pero si un hombre permanece en ese estado al que hemos llamado la segunda etapa, no es an un hombre y es comparable a la bellota o a una semilla que ha formado en tomo de s el alimento para su eventual desarrollo. La tercera etapa de un hombre es aquella en que hace a su personalidad pasiva de modo que la esencia en l pueda crecer. Y, por as decirlo, en consecuencia hay tres formas de enseanza que un hombre puede encontrar. Como esencia, en la primera niez, oye sencillas ideas de su madre, y despus veremos la importancia de esas sencillas ideas. Luego entra en la vida y se entera de las opiniones del perodo del mundo en que le toc nacer. Esta es la segunda etapa; en esta etapa absorbe sistemas de memoria, cursos de correspondencia, pasa exmenes, y as contina. La personalidad se est formando. Pero existe en este mundo una clase de enseanza muy extraa, de la cual los Evangelios son un claro ejemplo. Cul es el lugar que ocupa? A qu se refiere? Pertenece a la tercera etapa del desarrollo de un hombre, al nuevo crecimiento de la esencia que ahora tiene lugar a expensas de la personalidad. A menos que lo comprendamos, no podremos comprender ni este sistema ni los Evangelios. Pertenece a esta tercera etapa que fue definida por Cristo cuando dice al hombre rico: "Anda, vende todo lo que tienes, y dadlo a los pobres." Y es preciso recordar que el "pobre" en nosotros es el pobre desarrollo de la esencia y que el "hombre rico" es la personalidad. Si ha comprendido usted algo de todo cuanto significa esto estar en una mejor posicin para comprender lo que le diga

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    sobre el significado de la falsa personalidad y ser capaz de comprender lo que significa el intento de ir en contra de la falsa personalidad. Y ahora deseo agregar unas cuantas palabras ms, aun a riesgo de que piense que me estoy repitiendo demasiado. Empieza usted a comprender realmente algunas de las implicaciones de esta idea sobre la esencia y la personalidad? Empieza a ver qu significa? Qu significa en verdad? No importa qu forma de educacin se ha recibido en la vida, a qu color poltico se pertenece, si todo ello forma tan slo la personalidad en el hombre. Se puede obtener la mejor enseanza posible en ciencia, economa, historia, literatura, etc., pero slo formarn la personalidad en un hombre; no lo pueden llevar a un eventual y verdadero desarrollo. Y ahora quiz comprenda usted ms claramente por qu existen, en la vida, dos clases de influencias que actan sobre el hombre, como recuerdan todos los antiguos alumnos en el trabajo. Una clase de influencias se llaman las influencias A: stas son creadas por la vida y son formas de educacin que pertenecen al perodo en que fuimos educados, todos los puntos de vista que pertenecen a la poca particular en que un hombre ha nacido. Estas son las influencias A y forman la personalidad en l. Pero hay asimismo, como lo podemos ver nosotros mismos aun hoy, otras influencias que son sempiternas. Los Evangelios y su enseanza constituyen para nosotros el principal ejemplo. Estas, se llaman influencias B y se aplican a cualquier poca porque son siempre la misma cosa; es decir, la tercera etapa de desarrollo en el hombre, en la cual la esencia empieza a crecer a expensas de la personalidad. A menos que se comprenda verdaderamente esta aparent paradoja nunca tendremos una idea muy clara del lugar que ocupa en este sistema. Empieza al final de la segunda etapa, cuando la personalidad ya est formada y un hombre ha saboreado la vida y visto cmo son las cosas y se siente insatisfecho y comienza a buscar algo ms, algo que lo har comprender mejor, algo que lo ayudar y lo encaminar y eventualmente lo completar.

    Su amigo, MAURICE NICOLL

    The Knapp Birdlip

    Gloucestershire, 27 de abril, 1941 Estimado Bush: Como hemos hablado en la reunin que tuvimos aqu, en Birdlip, el sbado 25 de abril, sobre un tema que es importante, deseo escribirle unas pocas cosas sobre ese particular. Se refieren a la manera en que la gente encara este trabajo y cmo y con qu espritu se realiza el trabajo sobre s. Empezar conmigo mismo. Fui educado, en lo que concierne a las ideas religiosas, en el sentido de que slo la conviccin del pecado era importante. Todo era pecado, en pocas palabras. En consecuencia, la religin era un asunto muy triste, y personalmente la aborreca. La moralidad era slo la moralidad sexual. La virtud era slo la continencia, y as sucesivamente, y, por lo general, el pecado y el sentimiento de ser un pecador era la principal idea en la religin. Nunca comprend otra cosa sobre la religin en mi niez, y por eso la tema, o me preocupaba u odiaba cuanto se refera a ella. Empec a tartamudear en una forma atroz. Escuchaba las escrituras, casi siempre extradas del Antiguo Testamento, que siempre me parecieron horribles. Dios era una persona violenta, celosa, mala, acusadora, y as sucesivamente. Y cuando escuch el Nuevo Testamento, me fue imposible comprender qu significaban las parbolas, y nadie al parecer lo saba o se preocupaba de su significado. Pero una vez, en la clase de los domingos que versaba sobre el Nuevo Testamento en griego, dada por el Director, me atrev a preguntar, a despecho de mi tartamudeo, qu significaba una de las parbolas. La respuesta fue tan desconcertante que en verdad experiment mi primer mo-

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    mento de conciencia; es decir, me di cuenta de sbito de que nadie sabia nada. Esta fue una experiencia definida y mi primera experiencia de recuerdo de s siendo la segunda la sbita comprensin de que nadie saba qu estaba pensando y desde ese momento comenc a pensar por mi mismo, o ms bien comprend que era capaz de hacerlo. Como sabe usted, todos los momentos de verdadero recuerdo de s se destacan para siempre en nuestra vida interior, y nuestra verdadera vida no consiste de eventos exteriores, sino de estados interiores. Recuerdo con tanta claridad el aula, las altas ventanas construidas de tal modo que no se poda ver el exterior, los pupitres, el estrado donde se sentaba el Director, su rostro de estudioso, delgado, el nervioso habito de torcer la boca, sus ademanes agitados, y de pronto la revelacin interior de saber que no saba nada, nada es decir, nada acerca de lo que era realmente importante. Esta fue mi primera revelacin interior del poder de la vida externa. Desde aquel momento, supe con certezay \esto significa que lo logr mediante una autntica percepcin interior individual que es la nica fuente del verdadero conocimiento que todo mi aborrecimiento a la religin tal como me era enseada era acertado. Y aunque siempre se vuelve a caer en el sueo despus de un momento de verdadero recuerdo de s, y a menudo por aos, empero tales momentos de conciencia permanecen siempre en las partes ms elevadas de los centros y perduran y esperan, por as decirlo, nuevos momentos de comprender, ms conscientemente, qu es en realidad la vida esto es, nunca se pierden, y, si bien de algn modo se olvidan, permanecen para siempre en el trasfondo de uno mismo, y en momentos crticos aparecen para protegemos. Ahora deseo hablarle acerca de cmo se debe trabajar sobre s y con qu espritu es preciso encararlo. No se puede trabajar fcilmente con las ideas y modos religiosos ordinarios. Recuerde el dicho que se refiere a poner el vino nuevo en viejos odres. Este trabajo, este sistema de enseanza, estas nuevas ideas qu estamos estudiando son las cosas ms hermosas que es posible imaginar. Slo lo acusan de estar dormido. No hay conviccin de pecado en ellas. Le piden muy gentilmente que se observe a si mismo. Es usted quien debe acusarse a si mismo. Tomemos una...