periodistas 39

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El número 39 de la revista 'Periodistas', en un informe titulado ¿Aprobaremos inglés? aborda la asignatura pendiente que tienen muchos informadores españoles con la conocida como lengua global, que les supone un escollo al exigirse en una buena mayoría de las ofertas de trabajo, a la vez que todas las ofertas de prácticas estudiantiles recomiendan dominarlo. Mientras, el periodista y profesor de inglés Liam Aldous confiesa que hay que desenterrar el mito de que a los españoles les cuesta mucho aprender este idioma.

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  • 3EDITAFEDERACIN DE ASOCIACIONES DE PERIODISTAS DE ESPAA (FAPE)TEL: 913605824

    DIRECTORJESS PICATOSTE

    JUNTA DIRECTIVAPRESIDENTA ELSA GONZLEZ DAZVICEPRESIDENTESAURELIO MARTNTERESA PREZ ALFAGEMEM INMACULADA RAMOS PEASECRETARIO GENERALJESS PICATOSTEVICESECRETARIO GENERALCARLOS SANZ ESTABLSTESORERODAVID CORRAL BRAVOVOCALESJOSE MANUEL SOTO TORNEROMARA JOS PACHECO GUERREROLUCA FRAGA RODRGUEZJESS COTERN MOLINA

    DEPSITO LEGALM-10336-2005

    MAQUETACIN, DISEO, PRODUCCIN, DISTRIBUCIN Y PUBLICIDADAMANTESDEMENTES.COM

    Cualquier forma de reproduccin, distribucin, comunicacin pblica otransformacin de eta obra solo puede ser realizada con la autorizacinde sus titulares, salvo excepcin prevista por la ley. Dirjase a CEDRO(Centro Espaol de Derechos Reprogrficos, www.cedro.org), si necesitafotocopiar o escanear algn fragmento de esta obra.

    SUMARIO_

    STAFF_

    Nmero 39 - Otoo 2015

    04 GALERA_SANTI PALACIOS

    07 CARTA DEL DIRECTOR_

    08 PGINA 8_ ABERRACIONES PERIODSTICAS

    12 TELEVISIN_ EL GADITANO TOMS OCAA, DOS PREMIOS EMMY

    16 COMUNICACIN_AS COMUNICA UNICEF

    21 PRENSA DIGITAL_PBLICO. ADIS, PAPEL, ADIOS

    28 EN PORTADA_ASIGNATURA PENDIENTE /UNFINISHED BUSINESS

    36 EN PORTADA_PERIODISMO DEPORTIVO

    44 DICHO QUEDA_46 NOTICIAS FAPE_ 52ASOCIACIONES _66 LIBROS_77ASOCIACIONES FEDERADAS_79ASOCIACIONES VINCULADAS_

    Suscrbete a Periodistas_ a travs del

    boletn electrnico en www.fape.es

  • 4GALERA_

    Con una imagen titulada "La Valla", Santi Pa-lacios, fotoperiodista nacido en Madrid, haobtenido el Premio Nacional de Fotoperio-dismo 2015 De fotgrafos para fotgrafos,creado y convocado por la Asociacin Nacio-nal de Informadores Grficos de Prensa y Te-levisin (ANIGP-TV) para reconocer eltrabajo que da a da efectan estos profesio-nales. La fotografa, de extraordinaria expre-sividad, recoge a un grupo de emigrantessubsaharianos el lo alto de la triple valla me-tlica que divide Marruecos y el enclave es-paol de Melilla, clamando ayuda y que no seles expulse de Espaa. El segundo premio harecado en Andrs Kudacki, por Crisis nacio-nal de la vivienda, en la que se ve a CarmenMartnez Ayuso, de 85 aos, llorando du-rante su desahucio en Madrid. Esta fotogra-fa junto a otras tres imgenes agrupadasbajo el mismo ttulo ha conseguido tambinel Enrique Meneses. El tercer premio hasido para Jess Blasco de Avellaneda porColgado de un sueo y ha merecido unamencin especial la fotografa Gaza bajo elfuego, de Maysun Abu-Khdeir. El galardnen honor a Flix Ordoez ha recado en Gon-zalo Arroyo por su Procesin de la Virgendel Carmen en Tenerife.

    Centrado en el mbito internacional, ha cola-borado con agencias de noticias, medios decomunicacin y organizaciones no guberna-mentales, como Associated Press, The NewYork Times, Al Jazeera o El Pas. Parte de sutrabajo ha sido publicado en los principalesperidicos y revistas, y reconocido con pre-mios como Pictures of the Year Internationalo REVELA, entre otros.

    LA VALLA

    SANTI PALACIOS

  • LA VALLA

    SANTI PALACIOS

  • 7CARTA DEL DIRECTOR_

    Vamos dados si nos creemosque en el ejercicio periods-tico no hay clasismo de cier-tos profesionales en la relacin consus compaeros. Me refiero en con-creto a las dosis de soberbia, petu-lancia o esnobismo que se adueande algunos colegas y cmo seali-zan sus territorios; haberlos, hay-los en el trato personal jerrquicoque nunca llega al atrevimiento deaplicar una disciplina castrensedada la idiosincrasia de los perio-distas. No es el caso, aqu y ahora,de abordar semejantes comporta-mientos .Pero hay un clasismo mssutil, quiz ms ingenuo, enraizadoen el cultivo de unos u otros gne-ros: reportaje, crnica, entrevista,editorial, columna. En los prota-gonistas encasillados aparecen yalos primeros sntomas de las dife-rencias de clase, las guerras de losgneros y las especializaciones.Los profesionales, y tambin losprofanos, otorgan los galonesperiodsticos, segn el gnero quese cultive. Digamos que parten conventaja determinadas ramas infor-mativas y no todas se valoran porigual. El periodista aparece supedi-tado, para bien o para mal por eltipo de especialidad a la que se de-dique y no prima el buen perio-dismo, como elemento bsico parala mejor consideracin profesionaly social. Vase como ejemplo laconcesin de los innumerables pre-

    mios que se convocan y otorgan,donde el abanico de gneros infor-mativos o creativos es bastante li-mitado.Bien es verdad que este singularclasismo no se encierra nica-mente en el mundo periodstico. Elllamado gnero chico musical hasido motivo de innumerables pol-micas en las que sociologa, polticay cultura se enzarzaban en torno ala evolucin de la zarzuelagrande, para sostener que el adje-tivo chico no significa menor cali-dad sino reduccin de un formatoamplio, con representaciones decuatro horas, a uno menguadoViene a cuento este ejemplo parareivindicar que no hay labor perio-dstica pequea, por mnima quesea. A los becarios y sin ir msall- cabe encargarles que redac-ten los pies de fotos. Sin lugar a du-das, en una tarea tan simple y que alos muy novatos hasta les puedaparecer humillante, es preciso afi-nar en cuatro o cinco lneas. Hastalo ms chico no ha de estar reidocon la calidad.El deseo de aquellos profesiona-les por cambiar el ejercicio deun gnero, el que sea, por otro quesuponga mayor categora no dejade ser una ambicin legtima.Ahora bien quin evala esa im-portancia, ms all de la pura incli-nacin, vocacin y aptitudes? No

    todos estn capacitados para mu-darse de dedicacin o convertirseen periodistas todo terreno, m-xime en la actualidad cuando elavance digital obliga a un replante-amiento de los gneros periodsti-cos en el fondo y en la forma. Bien-venidos sean los trasvases y losnuevos horizontes laborales. Nohace tantos aos que los actores yactrices espaoles recelaban detrabajar en la televisin porquecareca de prestigio. La realidadse ha impuesto de tal forma que unnotable nmero de nuestros cmi-cos no podran renunciar hoy da alas cmaras, aunque la categora delos actores se reconozca, segn loscrticos, por su labor en las tablas.En este trasiego del elenco de g-neros periodsticos, ya hayquienes incorporan las tertulias decualquier tipo que se han implan-tado en toda Espaa con vocacinde permanencia. Niegan que setrate de un mero espectculo tele-visivo o radiofnico y argumentanque poseen los rasgos imprescindi-bles del periodismo, de un gneroperiodstico. Si es por la abundan-cia, no cabe duda. Si se aplica unsentido estricto, no aprobaran.

    Ni grandes ni chicos sino todo lo contrario

    JESSPICATOSTE

  • 8PGINA 8 _

    Aberraciones periodsticas

    ESCRIBE:ENRIQUE DEAGUINAGACATEDRTICOEMRITO DEPERIODISMO DE LA UNIVERSIDADCOMPLUTENSE

    Ante el fenmeno de la Prensa, Gregorio Maran, teje con tanto ingeniocomo elegancia el tapiz de la contradiccin.Dos monlogos sobre la Prensa y la Cultura1es el titulo de estas nueve pginasmaestras, escritas en homenaje a laHemeroteca Municipal de Madrid

    GFecha

    de nacimient

    o 1923

  • 9periodsticas

    Gregorio Maran finge un dilogo que en realidad es un doblemonlogo de una misma persona que manifiesta sucesiva-mente las cargas negativas y positivas de la Prensa contem-plada desde la Cultura.Las acusaciones arrancan en el primer monologante que ponecomo prtico esta declaracin personal: Pertenezco a una fa-milia de periodistas y s lo que hay en ellos de abnegado, de in-teligente, de generoso y de eficaz, bajo esa apariencia trazadacon ancdotas pintorescas, pero intranscendentes, que se les haadjudicado de gentes ligeras, intiles para cosa ms sustancial,con ribetes de picaresca. 2La preparacin para el ataque contradictorio no poda ser msamable. Ahora ya puede exponer, sin problemas personales, sucrtica a la falta de perspectiva de la Prensa, que el primer mo-nlogo de Maran en la Hemeroteca la describe as:Abre un tomo cualquiera de esas colecciones A veces puede le-erse un ao entero henchido de sucesos sin que se rastree unavez siquiera la huella de lo eterno. Todo esto, todo ese ao tanpenosamente vivido por muchos hombresalgunos pensabanque el ao nuevo no llegara jams, es hoy nada, nada. Loshechos que al ocurrir justificaban los grandes ttulos de la pri-mera plana, apenas flotan en el gran naufragio del pasar.Quiz un menudo suceso escondido en un rincn nos parecehoy ms digno de sobrevivir, porque, en su pequeez histrica,est transido de humanidad directa. Ms an: leyendo estacrnica pretrita y rtmica se presiente que lo mas importantepara el porvenir no era nada de lo que se supona, sino otrascosas ms intimas, que escaparon al patrn del inters decada da. 3

    No puede ser ms puntual la concordancia de este ltimo p-rrafo de Maran con aquel de Ortega que merece repetirse:Cuanta ms importancia sustantiva y perdurante tenga una cosao persona, menos hablarn de ellas los peridicos, y en cambiodestacarn en sus pginas lo que agota su esencia con ser un su-ceso y dar lugar a una noticia. 4La acusacin profunda de Maran tiene otros matices que leconfieren una singularidad digna de su talante, pero, en defi-nitiva, como inmediatamente se deduce de los siguientes p-

    rrafos, bien puede considerarse como ltima ratio intelectualde todos los anteriores reproches intelectuales a la Prensa:La vida, hoy, es accin pura, sin el noble contrapeso de larazn. Acaso en esto resida la turbulencia trgica en que nosagitamos, odindonos y matndonos los unos a los otros sinsaber por qu. Y a esta accin sin freno y sin tope nos empujael exceso de informacin, la informacin de los hechos secun-darios, a los que da la actualidad falsa categora; y sobre todo,la esclavitud del pensamiento al ritmo de la noticia peridica,que es incompatible con el libre juego de la meditacin. 5Maran aade, como una especie de media vernica, un p-rrafo ms eutraplico en el que concreta la aberracin perio-dstica como un defecto de la vista. No deja