simmel georg - el extranjero

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  • t I sequitul

    GEORG SIMMEL

    sociologa del extrao

    El extranjero

  • El extranjero

    '.'1." ....,~':I'""'-.

  • sequitur

    Georg SimmelAlfrcd Schtz, Norbert Elias

    y Massimo Cacciari

    Introduccinde OIga SabidoRamos

    El ex tranjeroSociologa del extr ao

  • 87

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    21

    9

    Epilogo: La paradoja del extranjeroMsssimo Cacciari

    La relacin entre establecidos y marginadosNorbert EliasISBN: 978-84-15707-00-4

    Depsito legal: M-29356-20 12

    Impreso en Espaa

    www.se qu itur.e s

    La vuelta al hogarAlfred Sclnitz, Ediciones sequitur, Madrid, 20' 2

    El forastero; ensayo de psicologa socialAlfred Schin

    El extranjeroGeorg Simmel

    Tres miradas sociolgicas ante el extraamiento del mundoOIgaSabido Ramos

    sequitur (sic: skwiwr(:Tercera personadel presente indicativodel verbo latino .

  • 9La experiencia de todo aquello que resulta extrao. novedoso, diferenteo ajeno ha sido un asunto recurrente en la historia de la humanidad, sibien es cierto que los significados atribuidos y las consecuencias desata-das han variado espaciotemporalmente, Es por ello que pensar enextraos. recin llegados o aquellos que vienen de fuera, no significaatender a acontecimientos novedosos en las relaciones sociales; pero elhecho de que estas categoras formen parte de nuestras preocupaciones ydebates coetneos' remite a un horizonte temporal que justifica tal interscognoscitivo.Es larga la lista de los diagnsticos en tomo a la modernidad contem-

    pornea que han insistido en cmo los marcos de Sentido que otrora nosorientaban en la relacin con los otros, la naturaleza o el propio selt. sedesestrucruran reiteradamente o adquieren estabilidad de manera efmeray provisional. En ese escenario, los contactos con personas provenientesde diversos contextos debido a diferentes causas -unas ms trgicas queotras- aunado a las distancias sociales. emocionales y culturales que nosseparan de stas: la sensacin de sentirse nuevo y desarmado ante situa-ciones cambiantes y la consecuente experiencia duradera de desarraigo;as como las justificaciones que arguyen la necesidad de marcar Ifmites yerigir barreras emocionales y fsicas "seguras" frente y contra los dems;se convierten en estados y formas de relacin cada vez ms recurrentesque son causa y efecto no slo de ansiedades y miedos, sino de inquietu-des intelectuales por entender su razn de ser y las condiciones socialesque han permitido su presencia en la vida diaria.

    OIga Sabido Ramos

    TRES MIRADAS SOCIOLGICAS

    ANTE EL EXTRAAMIENTO DEL MUNO()

  • 1110

    Georg Simmel es uno de los autores que tanto en vida como en la his-toria de su recepcin ha generado polmica. Excluido de la academia ale-mana a principios del siglo XX por sus constantes controversias filosfi-cas adems de su origen judo y, paralelamente admirado por grandesintclectuales, filsofos y artistas; colocado con reservas en el canon de losclsicos de la sociologa y a su vez, considerado precursor de poderosasideas desarrolladas a lo largo de dicho siglo, son slo algunos de los ras-gos paradjicos que acompaan la estela del legado de quien ha sido defi-nido ms de una vez como extrsnjero en la academia alemana.' Simmelnace en la moderna Berln de 1858 y muere en el ao 1918 en la ciudadfronteriza de Estrasburgo, vctima de cncer, desterrado intelectualmen-te, lejos de su amada ciudad y antes del advenimiento de la paz.' Lo cier-to es que desde la dcada de los ochenta, sus aportaciones sorprendente-mente actuales lo convirtieron en un referente imprescindible hasta losdebates contemporneos de nuestro siglo.' Entre dichos tpicos se inscri-be la breve "Digresin sobre el extranjero",' la cual forma parte del cap-tulo IX "El espacio y la sociedad" de la llamada "Gran sociologa"

    En el marco previamente esbozado, los textos clsicos de GeorgSimmel. Alfred Schtz y Norbert Elias que aqu se presentan resultanimprescindibles no slo para entender sino para emprender rumbos crea-tivos en la investigacin relativa a las condiciones actuales de extraa-miento del mundo. La sensibilidad de estos autores y el refinamiento desu mirada sociolgica radica en que identificaron no a personas concre-tas. sino formas de relacin entre las personas que posibilitan la emer-gencia de figuras y tipos sociales especficos, como son los extraos,recin llegados, los que vuelven al hogar y forneos." Cada una de estasfiguras se enlaza con ngulos de lectura analticos particulares y defini-ciones distintas, referentes empricos diversos e inclusive, con trayecto-rias biogrficas su; gcneris aunque confluentes en algunos aspectos -lostres comparten un origen judea, fueron testigos de escenarios violentos,exiliados de sus ciudades natales y su obra ha sido reconocida tarda-mente-. Conviene tener dichos elementos en cuenta al momento de sulectura.

    Sociologa. Estudios sobre las formas de socislizecon, compuesta portrabajos previos publicados en conjunto en 1908.' Estos referentes per-miten zanjar dos aspectos tiles para la comprensin del texto, el prime-ro se relaciona con que el extranjero se concibe en el marco de una con-cepcin de sociedad especfica, y el segundo, remite a cmo esta figurasociolgica es inteligible desde una particular elaboracin terica relati-va al espacio.Bajo la ptica sociolgica sirnrneliana, en ocasiones comparada con el

    estilo impresionista, la sociedad no es una cosa o estado sino la suma de"acciones recprocamente orientadas" en constante flujo y movimiento.stas pueden ser duraderas o transitorias. estables o effrneras, y en con-junto forman una red urdida por hilos invisibles que nos vincula a unoscon otros y a travs de la que nos condicionamos recprocamente, puescon nuestras acciones ejercemos efectos sobre otros y sufrimos las con-secuencias de las acciones de los dems, hacemos y padecemos al mismotiempo.' La sociologa tiene que atender a estas acciones recprocamen-te orientadas bajo la captacin de las "formas sociales". En dicho senti-do el extranjero no es una persona sino una "forma social", esto es, setrata de un vnculo especfico de relacin, una forma particular de ser conVCIDs.

    Las personas no son extranjeras en s mismas sino para alguien o algu-nos que as las definen. Ser extranjero no necesariamente significa venirde otro pas, pues Simrnel saba cmo las personas pueden sentirseextranjeras en su propia tierra () en los crculos sociales en los que quie-ren ser aceptadas y reconocidas. De lo anterior se desprende que serextranjero es una construccin, por eso los ms familiares pueden con-vertirse en blanco de extraamiento, ya sea por sus creencias, posturaspolticas, costumbres o estilo de vida. Adems de ello, el extranjerodesempea un papel particular,' como en el caso de otras figuras -el ene-migo. delincuente o pobre-, es importante su existencia, dado que con-tribuye a afianzar y fijar los sentimientos de pertenencia y cohesin inter-na. As pues. ms que estar definido por caractersticas inherentes a laspersonas a quienes se les atribuye tal etiqueta, el extranjero se constituyepor un reverso que lo hace posible y para el que tambin resulta necesa-rio. Sin extranjeros a quien atribuir los males y pesares internos? O aquin delegar la responsabilidad de hacerse cargo de los asuntos propios?

    El extranjero: una miradadesde lss formas

  • 1312

    Alfred Schtz naci en 1899 en la ciudad de Viena, vivi durante unperodo en el exilio parisino, y como muchos refugiados europeos de laSegunda Guerra Mundial, finalmente ser acogido en la ciudad de NuevaYork donde muri en 1959 en los brazos de su amada esposa lIse. Las dosguerras mundiales impactan la vida de Schtz, en la primera participacomo soldado y es enviado al frente italiano con escasos diecisiete aos.Aqul joven vuelve a casa como un hombre de apenas dieciocho." En suretomo al hogar se sorprende del deterioro en el que se encuentra Viena ydel paso tirano del tiempo sin posible reverso. Esta experiencia ser ilus-trada en el ensayo "La vuelta al hogar"." Posteriormente, la invasin nazilo hace huir junto con su familia por un breve perodo a Francia, para esta-hlecerse finalmente en Estados Unidos de Nortearnrica. Si bien la acogi-da no parece haber sido dramtica. muy probablemente se senta un recinllegado en el ambiente neoyorkno, el texto conocido como "El forastero.Ensayo de piscologa social" indaga en la experiencia de aqul que llega aun crculo determinado y trata de incorporarse y ser aceptado."Dada su notable herencia fenomenolgica husserliana. la orientacin y

    preocupacin analtica de Schtz consisti en dar cuenta de "cmo perci-be la gente al mundo social a travs de su experiencia", tal y como hasealado Randall Collins. La experiencia se constituye segn el signifi-cado que otorguemos a lo que nos sucede y a las relaciones que tenemoscon los dems. La posibilidad de actuar depende de nuestra capacidad decomprender e interpretar los significados que previamente han sido asig-nados a nuestro mundo. as como de la habilidad para re-significarlos enel presente. 1M Para ello, Schtz seala que hemos incorporado un acervode conocimiento que rene los esquemas interpretativos capaces de darsentido a nuestra vida diaria y que permiten el continuum de la prcticasin interrupcin o disrupcin alguna.

    El forastero y el que vuelve al hogar:l/na mirada desde lil experiencia

    puede ponerse de moda," ello depender de las relaciones particularesde las que forme parte, lo denitivo es su posicin paradojal, la proxi-midad y lejana irresoluble de su condicin, que por lo dems es propiadel ser moderno.

    El otro aspecto que constituye esta forma sociolgica particular es larelacin con el espacio y la modernidad. Pionero en el anlisis de lastransformaciones socioespaciales, la arbitrariedad de las fronteras y sucosificacin," Simmel insista en cmo las formas espaciales no son msque resultado de determinadas rel