revista crece nro. 2

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Revista numero dos de la agrupacion CRECE.

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    Ao 1 - Nmero 2Mayo de 2007

    CRECE desde el pie es una publicacin trimes-tral editada por la Agrupa-cin CRECE (Canallas por la Recuperacin Centralista)

    contacto@centralcrece.comwww.centralcrece.com

    Tirada4.000 ejemplares

    Editor ResponsableCRECE

    Ilustracin de tapay diagramacinLeonardo Serial

    ImpresinImprenta Gnesiswww.genesisimpresiones.com.ar

    Registro de propiedad intelectual en trmite.

    Un mandato histricoUn mandato histrico

    EDITORIAL

    Y lleg el Nmero 2. Este enorme esfuerzo hecho papel llamado Crece desde el pi est otra vez en la calle. La excelente repercusin del primer nmero ha funcionado como un estmulo ms que importante para nosotros, algo que, por supuesto, nos alegra, nos reconforta y nos obliga a un com-promiso cada vez mayor.

    Lamentablemente esta alegra muta en tristeza apenas nos asomamos a la profunda crisis que atraviesa nuestro amado Central. Cri-sis que podramos abordar desde diferentes ngulos. Crisis dirigencial, con un

    presidente forzosamente licenciado, poste-riormente suspendido por sus compaeros y fi nalmente restituido en su cargo por la justicia, con

    un tesorero renunciado a das de asumir, con evidentes luchas

    internas y mensajes cuasi mafi osos en los medios de comunicacin. Crisis econmica, con una deuda pos-concursal de un monto tan peligroso como insondable, cuentas corrientes cerradas por cheques re-botados, inaccesibilidad a crditos (salvo la de los prestamistas usura-rios, ellos siempre estn dispues-tos). Crisis deportiva, afrontando un campeonato con un plantel descaradamente diezmado, sin un proyecto futbolstico sostenido,

    con unas inferiores achicadas con el cierre de fi liales, lo que signifi ca la virtual expulsin de cientos de chicos del club, crisis que se agudiza con las absurdas marchas y contra-marchas en torno a la eleccin de los responsables tcnicos del equipo, o acaso no fue esta CD la misma que desterr a Astrada y que luego lo consider la alternativa prioritaria para conducir el plantel?Tampoco olvidamos los inaceptables aprietes sufridos por el coordina-dor de divisiones inferiores, ni los sumarios internos que cercenan la libertad de expresin, ni los cobardes y aberrantes ataques contra algunos referentes de grupos opositores.Sin dudas, todos estos confl ictos tienen un solo origen, la crisis de legitimidad de esta Comisin que se hizo del poder a travs de unas elecciones fraudulentas, como fue demostrado en la nota central de nuestro primer nmero.La nota central de este nmero es un exhaustivo trabajo de investigacin de la OCAL llamado 30 aos de depredacin. Un informe excelente donde se pone de manifi esto la fraudulenta poltica de compra venta de jugadores. Nadie pretende que no se cometan errores en este rubro, ms en un mbito como el futbolsti-co donde prevalece lo aleatorio. Precisamente lo que la OCAL ha demostrado es que no se trata de errores aislados sino de un plan

    rigurosamente aplicado para saquear a Central, para dejarlo a merced de grupos inversores salvadores que se llevan lo mejor de nuestras inferiores a precios irrisorios, que nos dejan sus jugadores a prstamo a cambio de suculentas comisiones, jugadores que en el 95% de los casos pasan por el club sin gloria y dejan mucha pena en el alma del hincha canaya.Debemos recuperar la mstica de principios de los setenta, esa poca donde nadie osaba discutir el destino de club social que tena Central, donde exista un compromiso de los dirigentes con el club y del club con la sociedad que lo cobijaba. Esa poca donde decir Central y decir Rosario era la misma cosa. Esa poca donde el ftbol no era lo nico importante y, sin embargo, se peleaban todos los campeonatos. Y se ganaban.Ese es, entonces, nuestro desafo, y cuando decimos nuestro estamos hablando de todos los canayas. Es la hora de recuperar el protagonismo, olvidarnos de los salvadores con billeteras cargadas y promesas hue-cas, despojarnos de todo atisbo de desnimo y resignacin y atrevernos a soar. Hay una sola manera de terminar con la mafi as y de extirpar el cncer que enferma nuestro club y es nuestra participacin. De nosotros depende entonces cumplir con el mandato histrico de un Central grande.

  • 2 | CRECE DESDE EL PIE

    C R E C E

    la alternativa en Central.

    Si algo qued claro luego de las elecciones del ao pasado, es que se ha gestado una nueva alter-nativa poltica para Central. La escandalosa maniobra fraudulenta que debi desplegar el ofi cialismo para sacar ventaja y afi anzarse en el poder es la muestra ms clara de ello.

    Segn los guarismos ofi ciales, el CRECE perdi por menos de 750 votos, una diferencia mnima para los ms de 6000 votos emitidos. Sin embargo, el rol que el Estatuto vigente le tiene asignada a la oposicin es la nada: no tiene representantes en la Comisin Di-rectiva como minora legitimada, tampoco posee miembros en la Sindicatura, que es el rgano de representacin del socio frente a los dirigentes, ni siquiera tiene la oportunidad de plantear su postura

    en los medios de comunicacin sin que la CD le inicie un sumario a quien intente semejante acto de irreverencia.

    Frente a este contexto, nuestro desafo es mucho mayor: tenemos que construir desde afuera, pero respondiendo con responsabilidad y compromiso a las personas que confi aron en nosotros. Por este motivo, el CRECE sigue edifi can-do su legitimidad por prepotencia de trabajo: Somos ms de 70 personas trabajando activamente. Nos organizamos en comisiones tc-nicas por reas que se renen una vez por semana y se integran en encuentros generales cada 15 das.

    Escuchamos las preocupacio-nes de los socios. Los invitamos a participar de nuestras reuniones y sumamos cada vez ms y ms gente.

    Editamos la revisa Crece desde el pie, cuyo 1 nmero lleg a ms de 4000 socios. Este enorme esfuerzo, hoy se concreta en su 2 nmero, y muy pronto va a ser complementada con la pgina de internet con el nico objetivo de optimizar la comuni-cacin con el socio.

    Convocamos en diciem-bre pasado al Primer Cabildo Abierto Canaya, una indita y revolucionaria asamblea extrao-fi cial de socios donde se deba-

    tieron las alternativas a seguir ante la gravedad de la situacin. Asistieron ms de 400 socios que dieron un ejemplo de democracia, de respeto a la opinin disidente, de amor a su club.

    Realizamos una reunin con la jueza del Concurso, asumien-do el mandato de la Asamblea Extraofi cial de Socios. Se con-form una comisin de asociados que se reuni con la Dra. Liliana Giorgetti, para expresarle nuestra preocupacin por la situacin pa-trimonial del club, el monto de la deuda posconcursal, los rumores de cesin de los jugadores ms importantes en cifras y operacio-nes poco claras. As tambin le solicitamos la defensa prioritaria del patrimonio de Central y la vi-gencia de la Asociacin Civil ante el peligro concreto de la quiebra y el fi deicomiso deportivo.

    Presentamos ante el Tribunal de Etica del Colegio de Abogados una denuncia sobre la incom-patibilidad en el ejercicio del cargo de sndico y abogado del CARC del Dr. Autarco Arfi ni. Los Sndicos son los representantes de los asociados dentro de la entidad y son los encargados de fi scalizar en forma constante y efi ciente los actos de la Comisin Directiva.Como adems de ser sndico, el Dr. Arfi ni es apoderado del club, recibe un sueldo que condiciona su tarea, percibe una paga de aquellos a los que debe controlar.

    El CRECE confa, propone y cons-truye, pero para ter-minar con el saqueo y la depredacin que est sufriendo el club desde hace tanto tiempo, es necesario asumir el protagonismo y en-tender que el nico cambio posible est en el aporte de todos.

    CANALLAS POR LA RECUPERACION CENTRALISTA

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    Apoyomos cada movili-zacin canaya: el CRECE trabaja en pos de la participacin, por eso respald y estuvo presente en cada manifestacin que los socios canayas proponan en las pginas de Internet: el 2 de Enero en las puertas de la sede en repudio a las ventas de nuestras jvenes fi guras a River Plate o la exitosa caravana previa al debut del equipo en el torneo clausura.

    Organizamos en el mes de marzo el Segundo Cabildo Abierto Canaya, en el que ms de 500 socios reafi rmaron su com-promiso ante la dfcil situacin que atraviesa el club. Con respeto y conciencia se deba-tieron los temas de mayor relevan-cia y se consensuaron importantes defi niciones, como el respaldo a la actuacin independiente de la

    jueza mediante la junta de fi rmas entre los asociados presentes y el establecimiento de los pasos a seguir por va estatutaria para lograr el llamado a una Asamblea Extraordinaria que revoque el mandato de las actuales autori-dades (sea quienes fueran) y se llame a elecciones a la brevedad.

    Hicimos una presentacin ante el Sndico del club, con copia a Fiscala de Estado, pidiendo precisiones acerca del proce-dimiento requerido para juntar las fi rmas del 10% del padrn de asociados y convocar a la Asamblea Extraordinaria.

    Ya estamos realizando los preparativos para este enorme esfuerzo, que no termina con la junta de ms de 2000 fi rmas sino que se contina con la presencia

    en la Asamblea, donde debemos concurrir masivamente para de-fender nuestros derechos, revocar el mandato de esta comisin ilegtima y lograr elecciones limpias para Central.Son tiempos duros donde no pueden existir excusas para no

    participar. El trabajo es mucho y el camino es largo, pero sabe-mos de lo que es capaz el pueblo canaya cuando se lo propone. Y tambin sabemos que no es de canayas abandonar.

  • 4 | CRECE DESDE EL PIE

    De cmo Rosario Central, que en el perodo 1965-1975 lleg a ocupar el podio de los ms grandes de nuestro ftbol, fue llevado institucionalmente a la lamentable situ-acin actual, fruto de la ineptitud y la irresponsabilidad de sus dirigentes, y de una poltica de va-ciamiento que logr poner a nuestro club al