Raíces históricas de la libertad religiosa moderna

Download Raíces históricas de la libertad religiosa moderna

Post on 06-Jan-2017

220 views

Category:

Documents

8 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

<ul><li><p>RAICES HISTRICAS DE LA LIBERTADRELIGIOSA MODERNA (*)</p><p>CHRISTIAN STARCK</p><p>SUMARIO: I. INTRODUCCIN.II. LA PARIDAD DE LAS CONFESIONES A TRAVS DE LEGES FUNDA-</p><p>MENTALES.III. ILUSTRACIN Y TOLERANCIA.IV. LA LIBERTAD RELIGIOSA COMO DERECHO HUMANO:</p><p>A) Norteamrica. B) Francia. C) Alemania.V. LA SEPARACIN IGLESIA-ESTADO COMO BASE DE LA LI-</p><p>BERTAD RELIGIOSA.VI. ELEMENTOS BBLICOS Y FACTORES MEDIEVALES DE LA LIBERTAD RELIGIOSA MO-</p><p>DERNA: A) El individualismo teolgico secularizado. B) El dualismo de Regnum et Sacerdotium.VII. PERSPECTIVA DE FUTURO.</p><p>I. INTRODUCCIN</p><p>El artculo 18 de la Declaracin Universal de Derechos Humanos de 1948dice: Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de concienciay de religin; este derecho incluye la libertad de cambiar de religin o decreencia, as como la libertad de manifestar su religin o su creencia, indivi-dual y colectivamente, tanto en pblico como en privado, por la enseanza, laprctica, el culto y la observancia. En concordancia con este precepto se ex-presa el artculo 9.1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos de 1950,cuyo prrafo segundo establece los lmites de la libertad religiosa: La libertadde manifestar su religin o sus convicciones no puede ser objeto de ms res-tricciones que las que, previstas por la Ley, constituyan medidas necesarias, en</p><p>(*) Versin en espaol de la obra, CHRISTIAN STARCK: Der demokratische Verfassungsstaat,Tubinga, 1995, pgs. 364-379. El texto constituye la base de la ponencia pronunciada por el autoren el IX Congreso Internacional de Derecho Cannico sobre La libertad religiosa, organizadoen Ciudad de Mxico (21-25 de septiembre de 1995) por el Instituto de Investigaciones Jurdicasde la UNAM. Traduccin a cargo de Mara J. Roca, profesora titular de la Facultad de Derecho deOrense (Universidad de Vigo).</p><p>Revista Espaola de Derecho ConstitucionalAo 16. Nm. 47. Mayo-Agosto 1996</p></li><li><p>CHRISTIAN STARCK</p><p>una sociedad democrtica, para la seguridad pblica, la proteccin del orden,de la salud o de la moral pblica, o la proteccin de los derechos o las liber-tades de los dems.</p><p>En los Estados constitucionales de corte occidental europeo o norteameri-cano rigen estas clusulas para proteger la libertad religiosa (1), que son garan-tizadas mediante tribunales independientes.</p><p>Cules son las races histricas de esa libertad religiosa entendida tanto ensu aspecto corporativo como individual? Si se considera la evolucin de la li-bertad religiosa en la poca moderna, en ltimo trmino sta se manifiestacomo un fruto tardo de la reaccin ante la Reforma protestante promocionadoposteriormente por la Filosofa ilustrada, tanto a nivel terico como prctico.Se trata de acontecimientos histricos y de cmo fueron progresivamente su-perados en la prctica a travs de instrumentos jurdicos; se trata tambin delas ideas filosficas, que fueron desencadenadas por tales acontecimientos o, almenos, forzadas por stos. El pragmatismo jurdico subyace normalmente de-trs de los pensamientos filosficos. Puesto que el Derecho debe ser estable-cido y reconocido, sto presupone, a menudo, complicados mecanismos depoder y de comunicacin. Pero el Derecho establece y crea los fundamentosfiables para un ulterior desarrollo pacfico en el sentido del pensamiento filo-sfico. El camino que ha conducido a la moderna libertad religiosa, fue un ca-mino pedregoso con muchos cruces de caminos sin una sealizacin visible.La historia de este camino se expone en este estudio del modo que sigue: de lasgarantas para la paridad entre las confesiones (B); pasando por la tole-rancia (C); hasta la libertad religiosa (D) y a travs de la separacin Iglesia-Es-tado (E).</p><p>Ciertamente, el hasto de la guerra y el anhelo de paz del hombre fueronpoderosas fuerzas atractivas en las encrucijadas de ese camino. Pero, como esobvio, ninguna de ambas fuerzas era suficiente para disear las estructuras queconforman la voluntad poltica y que eran quienes podan dirigir con resultadoesa evolucin. Estas estructuras tienen su origen en las antiguas concepcionesdel pensamiento cristiano. Pero no slo el desarrollo de la libertad religiosa estributario de estas concepciones, sino que tambin lo es el desarrollo del Es-tado constitucional, que respeta los derechos humanos y que representa la con-dicin organizativa previa a la separacin de los asuntos seculares de los espi-rituales. Para terminar, se intenta analizar estos factores (F).</p><p>(1) Cfr. tambin el artculo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos de19 de diciembre de 1966.</p><p>10</p></li><li><p>RAICES HISTRICAS DE LA LIBERTAD RELIGIOSA MODERNA</p><p>II . LA PARIDAD DE LAS CONFESIONES A TRAVS</p><p>DE LEGES FUNDAMENTALES</p><p>La Reforma condujo a la separacin de la fe en la primera mitad delsiglo xvi. Produjo heridas graves a la unidad medieval entre seores feudales yreligin. La influencia de la Reforma slo puede valorarse, cuando se tiene encuenta el estrecho lazo, en el mbito espiritual e institucional, que exista entreel poder secular y la religin cristiana (2). La Reforma que tena, a su vez, ensu seno profundas diferencias teolgicas entre Lutero y Calvino, estabafrente a la Iglesia tradicional, que se haba reunido en el Concilio de Trento(1545-1563) para reafirmarse y regenerarse. Los Estados protestantes del Im-perio, que expresaron su fe en la Confessio Augustana (1530) se agruparon enla Liga de Esmalcalda, formando una asociacin defensiva frente al Empe-rador. Carlos V opt por un camino propio para solucionar la cuestin reli-giosa, buscando la unidad religiosa mediante una solucin de compromiso.Pero este compromiso, a los catlicos, les pareci que iba demasiado lejos, y alos protestantes que no era lo suficientemente amplio (3).</p><p>Mediante la paz de Augsburgo (1555), acordada entre los Estados del Im-perio y el Emperador, los protestantes que se acogieron a la Confesin deAugsburgo fueron equiparados jurdicamente a los catlicos; calvinistas,sectas, baptistas, etc., quedaban excluidos. La libertad de elegir la fe no estabareconocida a cada individuo, sino exclusivamente al gobernante de cada Es-tado; cuyo ius reformandi significa el derecho de fijar la religin de sus sub-ditos de modo obligatorio: cuius regio eius religio. La paz de Augsburgo su-puso el primer paso hacia la libertad religiosa. Esto significaba, ante todo, lajurisdiccin en materia religiosa de los gobernantes de cada Estado. Estos po-dan optar entre la Iglesia tradicional o la Confesin de Augsburgo. As, semantuvo el tradicional entrelazamiento institucional entre el poder secular y lareligin, que produjo como resultado la unidad confesional de cada territorio.Al subdito le quedaba slo un modesto ius emigrandi, cuando por motivos deconciencia no poda seguir la religin elegida por el seor territorial; modestopues era apenas ejercible, al tratarse de una poblacin sedentaria.</p><p>Cien aos despus, terminada la Guerra de los Treinta Aos, con la Paz deWestfalia, el llamado Instrumentum Pacis Osnabrugense de 1648 introdujo unavance respecto de aquellos primeros pasos que haban conducido a la libertadreligiosa: la Iglesia reformada lleg a ser la tercera religin reconocida. Lossubditos catlicos, luteranos y reformados, aunque fueran miembros de una</p><p>(2) MARTIN HECKEL: Deutschland im konfessionellen Zeitalter, 1983, pgs. 9 y sigs.(3) HECKEL (nota 2), pgs. 38 y sigs.</p><p>11</p></li><li><p>CHRISTIAN STARCK</p><p>confesin distinta de la del prncipe territorial, podan practicar, en adelante, lareligin que estuvieran practicando en el annus decretorius (1624). Los demsseguan teniendo el derecho a emigrar; pero si no emigraban, deban ser to-lerados (patienter toleretur), es decir, podan ejercitar libremente el culto pri-vado, segn su conciencia, y confesar la religin pblicamente en los territo-rios vecinos. El derecho al culto privado fue objeto de una progresiva amplia-cin, al ser ejercitado por varias familias conjuntamente y solicitar la asistenciade ministros forasteros.</p><p>De este modo, la jurisdiccin en materia religiosa de los seores territo-riales quedaba limitada, por el Derecho del Imperio, en beneficio de una inci-piente libertad religiosa individual, que en el Instrumentum Pacis es designadade modo significativo como libertad de conciencia (V 34). Ahora bien, la re-ligin sigue siendo todava entendida como una fe cristiana obligatoria en elorden secular y transmitida por una de las tres confesiones. Las reglas del Ins-trumentum Pacis son consideradas como interim para asegurar la paz, hastaque pueda llegarse a conseguir, nuevamente, la unidad religiosa. En esetiempo, segua considerndose, pues, la unidad religiosa como un presupuestopara el ejercicio del dominio secular. Desde este punto de vista, se comprendeque el problema no fuera entonces la libertad religiosa individual, sino que de-bido a la voluntad de conseguir la paz, se extendi la consideracin paritariade la que ya gozaban los catlicos y los que profesaban la confesin deAugsburgo a un tercer partido religioso. Ahora bien, en el InstrumentumPacis viene ya contemplado el creyente individual, pues la tolerancia recomen-dada por el Derecho imperial para proteger la conciencia, contiene los pri-meros pasos hacia la libertad religiosa individual (4). No obstante, tal libertadalcanzaba slo a los miembros de las tres confesiones reconocidas y, a travsde los derechos corporativos de stas, se propagaba la libertad de fe.</p><p>La separacin de la fe no ha conducido, pues, de modo inmediato a la li-bertad religiosa. Antes bien, la paridad jurdica entre las confesiones fue reco-nocida por motivos enteramente pragmticos, ya que con ella se trataba de con-servar y garantizar las posiciones de poder de los seores territoriales, as comola unidad entre dominio secular y religin a nivel territorial (5). Bajo las condi-</p><p>(4) El problema de la tolerancia entre las confesiones cristianas surgidas de la Reforma hasido estudiado, entre otros, por ANTONIO TRUYOL Y SERRA: Historia de la Filosofa del Derecho ydel Estado, 2. Del Renacimiento a Kant, 3.a ed., Madrid, 1988, pgs. 65-71. No se hacen referen-cias a Espaa, donde a consecuencia de la Reconquista y del Patronato de los reyes espaolessobre el Concilio de Trento, la situacin era muy distinta. Sobre este tema, puede verse ANTONIOM. ROUCO-VARELA: Staat undKirche im Spanien des 16. Jahrhunderts, Munich, 1965.</p><p>(5) DIETMAR WILLOWEIT: Das landesherrliche Kirchenregiment, en JESERICH-POHL-V.UNRUH (eds.): Deutsche Verwaltungsgeschichte, vol. 1,1983, pgs. 363 y sigs.</p><p>12</p></li><li><p>RAICES HISTRICAS DE LA LIBERTAD RELIGIOSA MODERNA</p><p>ciones entonces existentes, que eran de una considerable unin entre el podersecular y la religin, Alemania pudo ser, por contraposicin a Francia, un Es-tado dividido confesionalmente slo gracias a que estaba dividido, a su vez, enEstados territoriales y as quiso permanecer cada vez con ms fuerza. Estascondiciones institucionales faltaban en Francia, que se constituy en un Estadocentralista y tambin quiso permanecer as.</p><p>III . ILUSTRACIN Y TOLERANCIA</p><p>Si se considera la evolucin ulterior hacia la libertad religiosa moderna enPrusia, uno de los territorios alemanes, que luego llegara a ser una de lasgrandes potencias europeas, se observa lo siguiente: una casa calvinista, desde1614, reinaba en un pas de mayora luterana, con fuertes minoras catlicas; deah que tuviera gran inters en la convivencia pacfica entre las distintas confe-siones. Fue, por ello, ms all de la tolerancia imperial recomendada hacia lasdems confesiones. La necesidad de la paz interior y el deseo de impulsar elpropio pas, as como el pensamiento ilustrado, ejercieron su influencia en lapraxis administrativa relativa a los asuntos religiosos. Lleg a practicarse la to-lerancia tambin hacia las pequeas comunidades religiosas como menonitas,baptistas, etc., as como respecto de las sectas. Esta praxis administrativa fueasegurada jurdicamente mediante el Edicto de Religin del ao 1788, y pocosaos despus ampliada en el ttulo XI de la segunda parte del Derecho Generalprusiano de 1794. A tenor de ste, fueron equiparadas las tres grandes reli-giones reconocidas, por lo que se refiere al ejercicio pblico de la religin(arts. 17 y sigs. del Derecho General prusiano). Hay que anotar que tambincontena progresos en el mbito de la libertad religiosa individual. Cada habi-tante del Estado tena asegurada plena libertad de conciencia y de fe (art. 2), ynadie tena que adecuar su opinin privada en materia de fe a las prescripcionesdel Estado (art. 3). Por lo que se refiere a los derechos ciudadanos, stos eraniguales, al menos, en la praxis administrativa, sin consideracin a la diferenciade religin; los judos fueron equiparados un poco ms tarde (6). Gerhard An-schtz ha visto, en la legislacin prusiana en materia religiosa, las races jur-dico-positivas de la ulterior libertad religiosa en Alemania (7). En comparacin</p><p>(6) Cfr. Edicto relativo a las relaciones ciudadanas de los judos en el Estado prusiano(1812); en concordancia con ste: artculo 16 del Acta Federal Alemana (1815) y artculo 29.2 dela Constitucin del Principado de Hessen (1831).</p><p>(7) GERHARD ANSCHTZ: Die Religionsfreiheit, en Handbuch des Deutschen Staat-srechts, vol. II, 1932, pgs. 675 y 677; acerca de las cuestiones siguientes, pg. 678.</p><p>13</p></li><li><p>CHRISTIAN STARCK</p><p>con otros Estados europeos, y con otros territorios alemanes, la praxis y lalegislacin prusiana destacan por su elevado grado de tolerancia.</p><p>Como muestra la evolucin prusiana, la idea de libertad religiosa toma unanueva direccin en la Ilustracin del siglo xvm. El pensamiento confesional yla garanta jurdica de la paridad entre las confesiones cede paso al individuo ya su posicin jurdica, que pasan a ocupar el primer plano. El hombre sale, enpalabras de Kant (1783), de su inmadurez culpable: esto es la Ilustracin. Lalibertad religiosa es entendida en la Filosofa poltica como un derecho indivi-dual, que el hombre tiene ante al Estado y tambin ante la Iglesia. Estas ideasinfluyeron en el Derecho, lo transformaron, sin llegar a cambiarlo totalmente,como es natural. Un ejemplo de ello es la evolucin, ya sealada, en Prusia. Laidea de unidad entre Estado y religin y la concepcin de una Iglesia estatal,perdieron paulatinamente su fuerza convincente.</p><p>Se vea como una competencia del Estado garantizar el mantenimiento dela paz entre las confesiones. Pufendorf (1632-1694) y Thomasius (1655-1728)ensearon, yendo ms all, que el poder secular no tiene ninguna competenciaen cuestiones de fe (8). Segn la doctrina del pacto social, los individuos se re-servaron la libertad religiosa como un derecho natural, sin cederlo al poder.A tenor de esto, la autoridad no tiene ningn derecho a determinar la religin(ius reformandi), sino el deber de tolerarla (officium tolerand). Federico elGrande vio la tolerancia siguiendo a Voltaire (9) como un apanage d'humanit,que ejerce su influencia enriquecedora sobre toda la sociedad. Este monarcaexpres esta idea con referencia a las postrimeras, diciendo que, en su Estado,cada uno puede salvarse a su faqon (manera) (10).</p><p>Tales concepciones fueron minando los aspectos jurdicos del statu quode la Paz de Westfalia y la consiguiente unidad del poder secular...</p></li></ul>