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  • La celebracin de la primera vuelta de la eleccin presidencial, el 16 de juliode 1978, marc un paso concreto en la transicin democrtica de Ecuador.Todos los actores involucrados haban cumplido con el compromiso adquiri-do: los militares auspiciaron una pacfica transicin pactada; los candidatospresidenciales se registraron en partidos polticos legalmente constituidos; yms del 80% del electorado ecuatoriano acudi a las urnas en aquella jorna-da. En ese ambiente de festivo retorno a la democracia, no faltaron quienes seadelantaron a alabar los logros y aciertos del arreglo institucional recientemen-te aprobado, prediciendo que ...la Ley de Partidos est vigente y, observandolos resultados electorales desde la ptica de sus enunciados, es muy posibleque de los 14 partidos originalmente admitidos como tales, el pas deba en elfuturo asistir a la contienda entre slo cinco de ellos, presenciando la descali-ficacin de nueve organizaciones y movimientos polticos (Domnguez,1978: 30). Los pronsticos optimistas se derrumbaron despus de poco tiem-po: en las elecciones de 1984, 9 candidatos compitieron por la presidencia dela Repblica; 10 candidatos compitieron en 1988; y 12 candidatos hicieronlo propio en 1992. Un indicador muy frecuentado para medir el grado de

    * Tomado de: Gobernabilidad Democrtica. Sistema electoral, Partidos Polticos y Pugna de Poderes enEcuador (1978-1998) Quito: Fundacin Konrad Adenauer; 2002

    1 Una versin alterna de este captulo fue publicada como parte del Proyecto CORDES-Gobernabili-dad (cfr. Salgado 1999).

    ** Politlogo. University of Notre Dame

    Partidos polticos:el eslabn perdido de la representacin */1

    Andrs Meja**

  • fragmentacin del sistema de partidos, es el ndice Rae de fragmentacin: Mc-Donald y Ruhl calcularon en 1988, que Ecuador tena el valor ms alto de 19pases en Amrica Latina y el Caribe: 0.853 (1989: 10).2

    La ley de partidos no logr su objetivo original de racionalizar la compe-tencia partidaria. Pocos partidos polticos han logrado contundentes triunfoselectorales de manera consecutiva, casi ninguno ha podido proyectar su presen-cia en el territorio nacional y en ms de una ocasin, todos han sufrido escisio-nes internas que han debilitado an ms su capacidad de articulacin poltica.La crtica situacin del multipartidismo en Ecuador, ha repercutido sobre laconducta de la clase poltica y sobre el electorado en general. Las directivas delos partidos no disponen de los mecanismos para resolver los conflictos inter-nos, ni para obtener la disciplina de sus miembros; cuando no se logra un con-senso en torno a qu polticas respaldar en el Congreso o cul debe ser el can-didato del partido, los agraviados han optado por votar segn su conciencia,por cambiarse de afiliacin poltica, o inclusive por constituir un nuevo parti-do. Ms adelante se ofrecen abundantes ejemplos de esta situacin. La reaccinpor parte del electorado, ha sido de deslealtad e inconsistencia por los partidos,aunque se han mantenido consistentes con sus preferencias ideolgicas.

    Como probable consecuencia de esta aparente desconexin entre partidosy electores, en 1994 la ciudadana aprob plebiscitariamente, la posibilidad dereformar la Constitucin para que pudieran existir candidatos independientesa puestos de eleccin popular sin que necesariamente pertenezcan a algn par-tido. Esta reforma contradeca la ley original de 1979, cuyo objetivo era deinstitucionalizar al sistema de partidos, reconociendo nicamente a los candi-datos respaldados por una agrupacin legal. A partir de las elecciones genera-les en mayo de 1996, los candidatos quedaron habilitados para participar demanera independiente e individual, sin necesidad del auspicio de una organi-zacin poltica formal.

    El objetivo de este captulo es analizar los factores que han provocado es-ta desconexin o divorcio entre los partidos polticos y el electorado. Pareceser que partidos y electores se hallan entramados en un crculo vicioso, en elcual los desencantados electores otorgan su voto al mejor postor, y los lderespolticos estn dispuestos a ofrecer lo que fuera a fin de conseguir mayor n-

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    2 El ndice Rae es calculado en base al nmero de partidos en una legislatura, y vara de 0 (mxima con-centracin) a 1 (mxima dispersin de partidos).

  • mero de votos. De esta manera, algunos analistas opinan que las eleccionesecuatorianas se han realizado sobre criterios puramente clientelares (McDo-nald y Ruhl 1989, Conaghan 1995).

    En la primera parte de este captulo, se hace una breve revisin de la im-portancia que tienen los partidos polticos para conformar un sistema polti-co ms institucionalizado, eficiente y responsable. Seguidamente, se analizandos factores que determinaron el comportamiento y las preferencias polticasdel electorado ecuatoriano promedio: el caudillismo y el regionalismo. Comose ver en este captulo, durante la mayor parte del perodo de anlisis los elec-tores fueron atrados por la imagen de un candidato y fueron poco consisten-tes en cuanto a sus preferencias por un partido o ideologa determinada. Elconstante cambio de preferencias electorales influy sobre las estrategias adop-tadas por los distintos partidos; al final se analizan las causas que contribuye-ron a la proliferacin de opciones partidarias en Ecuador.

    Por qu importan los partidos?

    Siguiendo el argumento de Sartori, podemos afirmar que un partido es cual-quier grupo poltico que se presenta en elecciones, y es capaz de colocar a tra-vs de elecciones, candidatos para cargos pblicos (1980). Esta definicinnos permite hacer operativa la nocin de partido; es necesario subrayar que enlas democracias consolidadas, es a travs de los partidos polticos, que los ciu-dadanos pueden competir por el poder y acceder a l de manera legtima. Unavez en el gobierno, es necesario que los individuos electos cuenten nuevamen-te con el apoyo de un partido o una coalicin de partidos, para llevar a cabouna agenda de determinadas polticas de gobierno. En un contexto democr-tico de divisin de poderes, los individuos en el gobierno difcilmente podraninstrumentar polticas segn su propia voluntad. Adems, los partidos cum-plen con la crucial funcin de proporcionar informacin sencilla y barata a loselectores, sobre el tipo de gobierno que puede ofrecerles el candidato en cues-tin (Downs 1957). En otras palabras, el nombre de un partido es como unaetiqueta que identifica la posicin ideolgica del candidato, y brinda segu-ridad a los electores sobre el tipo de acciones que pueden esperar de ese go-bernante, o por lo menos, les advierte el tipo de cosas que el candidato no es-tara dispuesto a hacer. An en pases como Ecuador, Brasil o Per, donde la

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  • figura personalista de los dirigentes ha sobrepasado la ideologa del partido,siempre los lderes de partido estn celosos de cuidar la imagen del partido an-te los electores para evitar que las malas acciones de un candidato o de un go-bernante, desprestigien a la organizacin (Mainwaring y Scully 1995).

    Es importante insistir en el hecho de que los partidos son los mediadorespor excelencia entre el gobierno y los ciudadanos, pues en ellos descansa la do-ble funcin de canalizar y expresar los intereses de los gobernados frente a losgobernantes. Siendo una especie de eslabn de representacin entre el gobier-no y los ciudadanos, los partidos polticos reflejan las diversas aspiraciones deuna sociedad heterognea, pero tambin modelan la estructura social, econ-mica y cultural de un pas, a travs de las polticas de gobierno que aprueban.En el caso de los llamados candidatos independientes no existe ningn tipode control de la sociedad o de las instituciones democrticas, sobre sus accio-nes o estrategias, permitiendo la expansin del espritu voluntarista individualpor encima de las instituciones del sistema poltico.

    Al hablar del papel protagnico de los partidos polticos en la consolida-cin de la democracia, existe un amplio consenso de que los sistemas de par-tidos atraviesan una crisis de representacin y de legitimacin, en casi todoslos pases del mundo. An en Estados Unidos, la aparicin de un candidatoindependiente en las elecciones presidenciales de 1992, ha cuestionado la vi-gencia del bipartidismo tradicional. En su libro sobre sistemas de partidos enAmrica Latina, Mainwaring y Scully llaman la atencin sobre cuatro facto-res que han contribuido a erosionar el papel de los partidos en los sistemas de-mocrticos: 1) la expansin de la burocracia estatal y del poder ejecutivo, 2)la difusin de frmulas alternativas de representacin, como por ejemplo, es-tructuras corporativas o nuevos movimientos sociales, 3) la creciente indepen-dencia del electorado, de frente a la influencia de los partidos, y 4) el profun-do impacto de la televisin sobre los patrones de competencia electoral(1995:2). A pesar de ello, los autores insisten que en aquellos pases en los quela democracia no se ha consolidado, las instituciones democrticas son dbi-les, hay un alto grado de personalismo en los lderes polticos, y los partidosno son ms que vehculos electorales al servicio de intereses reducidos, los par-tidos siguen siendo importantes, porque ellos modelan el sistema poltico dediversas maneras. En el mencionado libro, se afirma que en Amrica Latinaespecialmente, los partidos se han convertido en una especie de peldaos pa-ra llegar al poder: Puesto que los partidos controlan el acceso a los cargos p-

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  • blicos, la manera cmo funcionan es crucial para el funcionamiento y viabili-dad de la democracia latinoamericana (1995: 4).

    Un sistema de partidos institucionalizado

    Es pertinente aclarar qu se entiende por un sistema de partidos instituciona-lizado. Siguiendo la definicin de Huntington sobre institucionalizacin, esel proceso por el cual adquieren valor y estabilidad las organizaciones y proce-dimie