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Guerra Civil de 1891 100 afios hoyLuis OrtegaEDITOR

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I

UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE CHILE

Mirando las cosas a1 rev6s: Algunas reflexiones a prop6sito del perfodo parlamentario

Maria Rosaria Stabili157

Crisis en la altum, transicih en la profundidad la dpoca de Balmaceda y el movimiento popular

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Gabriel Salazar171

Dedicado a la memoria de: Harold Blakemore y Hern6n Ramirez Necochea

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fNDICE

PREFACIO

9Historia y proyecto nacional

Maxos Gaxfa de la Huerta13,a crisis d e 1891: civilizaci6n moderna versus modernidad desenfrenada

Alfred0 Jocelyn-HoltLetelier23 Balmaceda y 10s origenes del intervencionismo estatal

Rafael Sagmdo Baeza37profesionalizaci6n del ej6rcito y su conversidn en innovador hacia comienzos del siglo xx

un sector

Luis Barns Lezaeta49La politica militar del Presidente Balmaceda

Jorge Ndfiez Pinto65La polltica migratoria del Gobierno d e Balmaceda

Baldomem Estmda73,os trabajadores del &rea salitrera, la huelga general de 1890 y Balmaceda

Enrique Reyes Navarro85lmacedismo como mito popular: 10s trabajadores de T a r a p a d y la Guerra Civil d e 3891

Julio Pinto Vallejos109

Morir en la frontera. La Araucanfa en tiempos de Balmaceda Jorge Pinto Rodriguez127

Foto de Balmaceda con Banda Presidencial

PREFACIO

El centenario de la Guerra Civil de 1891 impuso a 10s historiadores chilenos, y a aquellos extranjeros que han hecho de la historia de nuestro pais su especialidad, una doble tarea. De un lado, la efemeride requeria la realizaci6n de eventos que, de una manera apropiada, dieran cuenta de una situaci6n hist6rica que sin lugar a dudas constituye uno de 10s hitos m6s importantes en la historia contemporhea de Chile. De otro, per0 relacionado con lo anterior, se trataba de estimular la realizacih de estudios especializados sobre diversos aspectos del quehacer nacional, no s610 sobre la Guerra Civil misma, que aparecia como el marco temporal sino en relaci6n a1 period0 1870-1920, amplio en el cual debia insertarse todo andisis del conflicto. Con esas dos ideas in mente, el Departamento de Historia de launiversidad de Santiago de Chile organizd el simposio La Guerra Civil de 1891.Cien aiios hoy, que se realiz6 entre 10s dias 4 y 6 de septiembre de 1991. El titulo conferido a la reuni6n no es arbitrario. Por el contrario, al confirmArsele a mediados de 1990 se busc6 darle al evento una caracteristica tal, que constituyera, ademfts de una reuni6n acaddmica,un espacio de debate amplio acerca de cuestiones fundamentales que han preocupado a nuestro pais una vez superadas coyunturas criticas. La reciente recuperaci6n de la demomacia y las incertidumbres de la transicidn -uno de cuyos componentes m6s sobresalientes por aquellos dias lo constituian 10s llamados a la reconciliacidn nacional- configuraban una situacidn que en el tiempo correspondia a dos importantes dimensiones de la tragedia de 1891:la cicatrizaci6n de las heridas y la restauraci6n de la convivencia nacional en el marco del derecho y el respeto a las personas y las ideas. Como en toda reuni6n acadBmica, la organizaci6n de Bsta no estuvo menta de dificultades. Sin embargo, el inter& por participar demostrado desde su anuncio de parte de numerosos especialistas h e siempre un aliciente que contribuy6 a superar limitaciones materiales y deserciones de filtima hora. Las primeras lo heron gracias al tes6n de 10s academicos, personal administrativo y de servicio de nuestro Departamento, y en el plan0 financier0 cubiertas por la Rectoria de nuestra Universidad y por el aporte de empresas del sector privado, Las segundas resaltaron la producci6n de 10s participantes en tdrminos de la calidad de sus ponencias y el compromiso con su quehacer intelectual. TambiBn esta reuni6n experiment6 perdidas sensibles. En efecto, en febrero de 1991 fallecid quien estaba llamado a ser un participante de primer orden: nuestro amigo y colega, el historiador brit6nico Harold Blakemore. Pero

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su desaparici6n fisica se convirti6 en un estimulo academico para 10s organizadores, de tal manera que una de las tareas principales en torno al Simposio, pas6 a ser la traducci6n y edici6n de dos de sus manuscritos. Con satisfacci611, el dia de la apertura se present6 el libro Dos estudios sobre salitre y politica rindiendo asi un homenaje pdstumo a su autor. en Chile, 2870-2895, La ceremonia inaugural fue tambi6n la ocasi6n propicia para que la comunidad de estudiosos de la historia hiciera un recuerdo y rindiera un homenaje a1 profesor HernAn Ramirez Necochea, destacado cultor de nuestro oficio y, como su amigo Harold Blakemore, importante estudioso del penodo de la Guerra Civil de 1891,condenado al ostracismo durante el regimen militar, atin despu6s de su muerte en el exilio. El Simposio reuni6 a un select0 grupo de especialistas, y no s610 del campo de la historia, pues concurrieron con presentaciones cientistas politicos y soci6logos, quienes contribuyeron de manera decisiva a conferirle un alto nivel, lo cual queda en evidencia en este libro. Lo que lamentablemente no refleja este volumen es la extensi611, calidad e intensidad de 10s debates que las ponencias generaron tanto entre 10s expositores, como entre estos y el pdblico que asisti6 a las cinco sesiones de trabajo. A l respecto, cabe destacar que junto con ser numerosos y participativos, 10s asistentes llamaron la atenci6n de 10s organizadores por su amplio rango de edad. Y, en ese contexto, fue notable, y a la vez reconfortante, la gran cantidad de j6venes que lleg6 hasta 10s salones de nuestra Universidad. Las ponencias presentadas a1 Simposio que el lector tiene hoy en sus manos, son un fie1 reflejo de las preocupaciones esenciales de nuestro pais por estos dias: las cuestiones de orden institucional y social. Contrariamente a lo que por muchos aiios constituyd el fundamento esencial de 10s estudios sobre la Guerra Civil, 10s temas econ6micos constituyeron un componente marginal. Los 6nfasis tembticos registrados en el evento constituyen una reafirmaci6n de lo que parecen ser las preocupaciones fundamentales de 10s historiadores hoy. Si bien 10s estudios de historia econ6mica no han sido ni sertln desterrados de la agenda historiogrtlfica, nuestra sociedad parece buscar con m6.s urgencia respuestas a problemas que aparecen como mis fundamentales -tal vez por su propia complejidad- para la convivencia nacional como son el de sus instituciones politicas, la modernizaci6n, las condiciones de vida de 10s mbs pobres, y el rol de 10s trabajadores y de las fuerzas armadas, entre otros. En este sentido, existe un consenso mayoritario, acerca de cutll debe ser la estrategia de crecimiento econ6mico y las politicas mbs adecuadas para su consecucibn. Con ello, el largo debate acerca de las politicas econdmicas mbs convenientes de adoptar ha, para todos 10s efectos prbcticos, terminado y no es, por lo tanto, necesario recurrir, como se hizo a menudo, a la historia en busca de lecciones y de argumentos con 10s cuales reforzar planteamientos propios y refutar propuestas alternativas. No ocurre lo mismo en el plano de las ideas y las instituciones. La crisis y replanteamientos de diversas ideologias han contribuido a ello, y el fin del

PREFAC:Io

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r6gimen militar en marzo de 1990 no dejd en estos planos bases ampliamente aceptadas que permitieran construir consensos amplios. Es m h , pareciera que en re lacidn a estas cuestiones se est6n reci6n comenzando a proponer 10s elemcmtos bhicos para una discusidn, es decir, para un replanteamiento. De alli qile las miradas hacia atrfis est& cargadas con esos signos. En ese sentido, las pcmencias de Marcos Garcia de la Huerta (Universidad de Chile), Alfred0 Joceljm-Holt (Universidad de Santiago de Chile) y Maria Rosaria Stabili (Universit a Degli Studi di Roma La Sapienza) constituyen aportes significativos en el estudio de las ideologias y las instituciones en su desarrollo, crisis y reconstitucidn en torno a1 conflict0 de 1891. En todas ellas se analiza con ampliitud y riqueza la gama de elementos de naturaleza tedrica y valdrica que conctirrieron al diseiio de proyectos politico-institucionales con antelacidn y posterioridad al gobierno del Presidente Jose Manuel Balmaceda. Jutlio Pinto (Universidad de Santiago de Chile), Enrique Reyes (Universidad Blas (Xias) y Gabriel Salazar (Centro de Estudios Sociales SUR) en sus exposiciories analizan diversos fimbitos del mundo popular. Los dos primeros observan, con perspectivas y metodologias diferentes, el comportamiento de 10s tr;abajadores del norte en torno a una coyuntura especifica: la huelga de 1890,fendmeno hasta entonces in6dito por su envergadura y extensidn temporal y geogr8fica. Ambos buscan explicaciones para cuestiones diferentes: Julio 1>intopara la visidn de 10s trabajadores respecto del Presidente Balmaceda y su I-elaci6n con sus luchas antes y despu6s de 1891;Enrique Reyes para la relaci 6n entre el comportamiento de la industria salitrera y las organizaciones y m ovilizaciones obreras. Como ellos dos, en su ponencia Gabriel Salazar abuncla sobre lo que ha sido la temfitica de sus investigaciones por un largo tiempIO: el mundo de 10s sectores populares, de sus estrategias de supervivencia, de su autonomia en relacidn al diseiio de mecanismos de participacidn y repre:sentacidn y de 10s embates desde el Estado. B,aldomero Estrada (Universidad Catdlica de Valparaiso) y Jorge Pinto (Universidad de la Frontera) abordaron temas relativos a poblamiento en la formaL de politicas implementadas y resultados obtenidos durante el penodo de la Guerra Civil, el primero, y el segundo acerca de 10s problemas relativos a la colonizacidn de las tierras poco tiempo antes ocupadas por el Estado en el teriritorio de la Araucana. De ambas ponencias se despre

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