LA LIBERTAD RELIGIOSA Y EL PROBLEMA DE LA EDUCACION ?· LA LIBERTAD RELIGIOSA Y EL PROBLEMA DE LA EDUCACION…

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  • LA LIBERTAD RELIGIOSA Y EL PROBLEMA DE LA EDUCACION LA PRESENCIA DE LO RELIGIOSO EN EL MBITO PBLICO

    David Eduardo Lara Corredor1

    1. EL HECHO RELIGIOSO El hecho religioso es una realidad propia de lo humano, ya que le es constitutivo a su propia naturaleza humana su dimensin trascendente. La concrecin de esa dimensin se plasma en el lenguaje y, dentro de una matriz cultural, en la religin. Como fenmeno cultural el hecho religioso ha estado ligado al devenir histrico de la misma humanidad, por lo cul se puede inferir que lo religioso es propio del animal humano. Desde la formas elementales de religiosidad hasta la constitucin de las grandes religiones el ser humano se ha apropiado del fenmeno religioso a travs del lenguaje, los comportamiento morales y rituales dando origen a la religin como elemento fundante de la sociedad o como elemento de identificacin de un pueblo o nacin. Por lo anterior, se afirma que el hecho religioso comportamiento religioso de la sociedad- es elemento constitutivo de la vida cotidiana de las sociedades como cultura religiosa, lo que a posibilitado la formacin religiosa de los adeptos o militantes de una religin y la educacin religiosa escolar como uno de los componentes bsicos de la formacin integral de un miembro de la sociedad o ciudadano, amparados en el derecho fundamental a la libertad de cultos. Este hecho cultural ha obligado a la sociedad organizada a establecer una serie de normas regulativas del comportamiento de los miembros a una religin, movimiento religioso o secta, como parte de la identidad de un Estado (Estado confesional) o como parte del reconocimiento de los derechos inalienables de los sujetos humanos, en cuanto sujetos de derechos humanos, en las sociedades areligiosas o Estados aconfesionales. Si esto es as, el Estado no puede estar ajeno a las manifestaciones de religiosidad de sus asociados, y ha de entrar a regular una serie de comportamiento, que si bien tiene su proteccin legal en el derecho fundamental de la libertad de cultos, no se le pide al Estado que legisle y regule el creer o no creer, el practicar o no una religin, sino cmo permitir en trminos de igualdad legal el ejercicio libre de la libertad de cultos. Por tanto, lo religioso entra en la rbita del orden pblico y se convierte en un bien pblico, donde el Estado debe entrar a normativizar.

    1 Licenciado en Filosofa de la Universidad Santo Toms, Especialista en Derechos Humanos de la Escuela Superior de Administracin Pblica -ESAP-, candidato a Maestra en Teologa de la Pontificia Universidad Javeriana, profesor e investigador de la Facultad de Teologa de la Pontificia Universidad Javeriana.

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  • Dentro de este marco est la formacin religiosa en los colegios y escuelas, sean estas de carcter civil o religiosa, privadas o pblicas, razn de ser de la participacin del Estado en la religin cuando ella ingresa al mbito pblico. Ahora bien, si decimos que la religin sociolgicamente contienen unas notas constitutivas como son la doctrina, las costumbres, los ritos y la vivencia en comunidad, se puede as mismo visualizar el alcance del derecho a la libertad de cultos, considerado como derecho fundamental por ser atributo del mismo ser humano. El ncleo substancial del derecho a la libertad de cultos est, segn el artculo 1o. de la Resolucin 36/55 de la Asamblea General de la ONU2, constituido por: 1a.) La de practicar el culto religioso. 2a.) La de celebrar reuniones de carcter religioso. 3a.) La de fundar y mantener lugares para la prctica del culto y la celebracin de reuniones religiosas. 4a.) La de fundar y mantener instituciones benficas o humanitarias. 5a.) La de confeccionar, adquirir y utilizar en cantidad suficiente los artculos y materiales necesarios para los ritos o costumbres de una religin. 6a.) La de escribir, publicar y difundir publicaciones. 7a.) La de ensear la religin en lugares aptos para esos fines. 8a.) La de solicitar y recibir contribuciones voluntarias de particulares y de instituciones. 9a.) La de capacitar, nombrar, elegir y designar por sucesin los dirigentes religiosos. 10a.) La de observar das de descanso religioso. 11a.) La de celebrar festividades y ceremonias. 12a.) La de establecer y mantener comunicaciones con individuos y comunidades en el mbito nacional e internacional. As, el hecho religioso se plasma en el mundo cultural no solo a travs de las prcticas cultuales de una religin, sino, adems, en la posibilidad de ensear la religin, segn el numeral 7, antes indicado. Por todo lo anterior, es pertinente, en esta ponencia, reflexionar en torno a las implicaciones de lo religioso en el mbito pblico, pues si la educacin es un servicio pblico esencial, y en ella se consagra en las intenciones curriculares de los Estados la formacin trascendental de los estudiantes, cabe entonces la posibilidad de ensear la religin en los establecimientos educativos sean del orden pblico o privado. 2. LA EDUCACIN RELIGIOSA EN AMRICA LATINA

    2 NACIONES UNIDAS. Declaracin sobre la eliminacin de todas las formas de intolerancia y discriminacin fundadas en la religin o las convicciones, Art. 1o. la libertad de tener una religin o cualesquiera convicciones de su eleccin, as como la libertad de manifestar su religin o sus convicciones individual o colectivamente, tanto en pblico como en privado, mediante el culto, la observancia, la prctica y la enseanza. En MADRID-MALO, Mario. Derechos Fundamentales. Op. cit.

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  • Es bueno para introducirnos una mirada rpida a la historia de nuestros pueblos Latinoamericanos donde la educacin religiosa ha tenido su dinmica especial a lo largo de la historia3. Sin desconocer la dimensin religioso de nuestro antepasados, como uno de sus elementos cohesionadores y de identidad cultural, es marcado el hecho de 1492, llmese ste descubrimiento o choque de culturas, por lo que la historia de la educacin religiosa se fractura, desconociendo las dinmicas didcticas de los pueblos indgenas por mantener una cultura tradicional de carcter oral y dndole inicio a un ejercicio de transculturacin desde lo poltico y la religin. El descubrimiento, la conquista y la actividad misionera en las tierras americanas, coincidieron con la visin y con el sistema de reconquista de la Pennsula Ibrica ante el dominio musulmn4, y tambin con el dinamismo de la unificacin de sus pueblos, a travs de la cosmovisin del orbe cristiano o unanimidad cristiana5, fundamentados en la teora de las dos espadas y la estructura de las dos ciudades, la de Dios y la terrena. De una parte, la cosmovisin religiosa se impuso como condicin para sobrevivir o pasar por la espada de la religin catlica; por otra, los misioneros evangelizadores no todos ellos gozaron de prestigio y formacin teolgica.

    La dinmica de la reconquista de la Pennsula Ibrica y de la preponderancia poltica del Reino, impulsaron una serie de procesos relevantes de expansin en diversos campos, como fueron el social, el econmico, el poltico y el cultural. La expansin cultural de Espaa en esta etapa, asumi la educacin como una medicacin, sustentada en criterios religiosos. Dado que la Sede Apostlica fij los principios reguladores de dominio territorial y poltico del rey de Espaa, y del "Regio Patronato" del Reino Espaol, esos principios reguladores del dominio del Rey en las tierras descubiertas, llevaron a la absorcin de la Iglesia por el Estado. Esto dio por resultado la imposicin de un credo religioso, con un sustrato catlico, que tena implcitos la imposicin de otros elementos como la lengua, las costumbres y diversas instituciones del reino espaol6.

    La mentalidad del orbe cristiano desconoci y estigmatiz las creencias indgenas, con la imposicin del dios patriarcal, omnipotente7, que exige la confesin de los dogmas y mandamientos sin mayor formacin en la fe. Sin embargo, no todo fue imposicin, desde sus comienzos se plante una disputa entre los mismos misioneros:

    3 CONSEJO EPISCOPAL LATINOAMERICANO. Departamento de Educacin. Orientaciones generales para la Educacin Religiosa Escolar en Amrica Latina y el Caribe 1999. Revisin 2001. 4 Ibidem 5 GUTIERREZ, Gustavo. Lneas pastorales de la Iglesia en Amrica Latina. Anlisis teolgico. Centro de Estudios y Publicaciones CEP, Lima, 1983, p. 14 6 CONSEJO EPISCOPAL LATINOAMERICANO Op. cit. 7 CODINA, Vctor S.J., Ser cristiano en Amrica Latina. CINEP, Bogot, 1987, p. 20-53

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  • El planteamiento de la justificacin de una conquista y dominacin de los nuevos pueblos a favor de la religin, fueron propuestos y defendidos por los juristas espaoles en 1513, entre los que destaca Juan Gins de Seplveda. La perspectiva de justificacin de la conquista regida por la dominacin con fines religiosos, fue objetada y rechazada por los misioneros, especialmente los dominicos; ellos abogaron por una educacin como mediacin para alcanzar la libertad, la autonoma y la dignidad de cada aborigen; formularon un sistema de reeducacin con visin religiosa para garantizar las posibilidades y las capacidades de los autctonos8.

    Si bien los misioneros tenan su mtodo y su afn de bautizar (cristianismo nominal), una limitante la constitua las lenguas aborgenes. Dentro del esquema de evangelizacin surgieron estructuras en funcin de los grupos indgenas, como la Encomienda, la Reduccin y la Doctrina. Durante la colonia se consolid la identidad y la cultura cristiana a travs de los sacramentos y la catequesis. Ser cristiano era status de ciudadana para las nacientes poblaciones y ciudades. Los ritmos de la vida y los condicionamientos sociales dejaron la huella de un cristianismo aparte de los proceso de fe y de maduracin en la fe9. As, sacramentos y catecismo fueron las fuentes mnimas de la formacin de los cristianos, del pueblo, de los laicos.