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Instruccin Immensae caritatis

Instruccin de la Sagrada Congregacin para la Disciplina de los Sacramentos, de 29 de

enero de 1973, para facilitar la comunin sacramental en algunas circunstancias.

Edicin latina: AAS 65 (1973), pp. 264-271; EDIL, nms. 2967-2982. Traduccin espaola:

PastLit 73 (1973), pp. 7-10.

Comentarios: DCP, pp. 286-291; OL 19 (1973), pp. 195-202; Not 9 (1973), pp. 168-173; Ph

78 (1973), pp. 285-289; RL 60 (1973), pp. 376-415.

El testamento de infinita caridad que Jesucristo, nuestro Seor, dej a su Esposa, la

Iglesia, es decir, el don inefable de la Eucarista, el mayor de todos, exige un conocimiento

cada da ms profundo de tan gran misterio y una participacin ms plena de su eficacia

salvadora.

A este fin la Iglesia, movida por su celo y solicitud pastorales, para fomentar la devocin a

la Eucarista, cumbre y centro del culto cristiano, ha promulgado en ms de una ocasin

normas oportunas e instrucciones apropiadas.

Con todo, las circunstancias de nuestro tiempo parecen aconsejar que, dejando a salvo el

mximo respeto debido a tan gran Sacramento, se den mayores facilidades para acercarse

a la sagrada comunin, con el fin de que los fieles, participando ms a menudo y con mayor

plenitud en los frutos del sacrificio de la misa, se entreguen con mayor generosidad y celo

al servicio de Dios y al bien de la Iglesia y de los hombres.

En primer lugar, hay que procurar que, debido a la escasez de ministros, no resulte

imposible ni demasiado difcil recibir la sagrada comunin. En segundo lugar, que los

enfernos no se vean privados del gran consuelo espiritual de la sagrada comunin, por no

poder observar la ley del ayuno

eucarstico, aunque ya bastante mitigada. Finalmente, parece conveniente que en algunas

circunstancias se permita, a los fieles que lo pidan, recibelcitamente la comunin

sacramental dos veces en el mismo da.

Por tanto, acogiendo favorablemente los deseos manifestados por alguna Conferencias

Episcopales, se establecen las siguientes normas, relativas a lopuntos siguientes:

1. Los ministros extraordinarios de la sagrada comunin.

2. Facultades ms amplias para recibir la sagrada comunin dos vece al da.

3. La mitigacin del ayuno eucarstico en favor de los enfermos y d - las personas de edad

avanzada.

4. La devocin y reverencia debidas al Santsimo Sacramento, cuand.l el pan eucarstico se

deposita en las manos de los fieles.

1. MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA SAGRADA COMUNIN

Las circunstancias en que puede ser insuficiente el nmero de ministroordinarios para

administrar la sagrada comunin son varias:

- Durante la celebracin de la misa, cuando es muy grande la asistencia de fieles, o el

celebrante se encuentra impedido por alguna dificultad epecial.

- Fuera de la misa, cuando las distancias hacen difcil llevar las sagradaespecies, sobre

todo en forma de vatico, a los enfermos en peligro de muerte y tambin cuando es tan

grande el nmero de enfermos, sobre todo ehospitales o instituciones similares, que hacen

falta bastantes ministros par.: la distribucin de la comunin.

Por tanto, para que no queden sin la ayuda y el consuelo de est_ Sacramento los fieles que,

en estado de gracia y con recta y piadosa intencir. desean tomar parte en el banquete

eucarstico, el Sumo Pontfice ha considerado oportuno instituir ministros extraordinarios,

que puedan administrar la sagrada comunin tanto a s mismos como a los dems fieles,

co.las siguientes condiciones precisas:

I. Los Ordinarios de lugar tienen facultad para permitir a personas idneas elegidas

individualmente como ministros extraordinarios, en casos concrete, o tambin por un

perodo de tiempo determinado, o en caso de necesidad de modo permanente, que se

administren a s mismas el pan eucarstico, 1 distribuyan a los dems fieles y lo lleven a

los enfermos en sus casas. Est se permite cuando:

a) Falten sacerdote, dicono o aclito.

b) Los mismos se hallen impedidos para distribuir la sagrada comunia causa de otro

ministerio pastoral, por enfermedad o por motivo de su eda. avanzada.

c) El nmero de fieles que desean acercarse a la sagrada comunin se.: tan grande que se

prolongara demasiado la duracin de la misa o distribucin de la comunin fuera de la

misa.

II. Los mismos Ordinarios de lugar tienen facultad para permitir que le sacerdotes

dedicados al sagrado ministerio puedan designar una person.

idnea que, en caso de verdadera necesidad, distribuya la sagrada comunin

ad actum.

III. Los Ordinarios de lugar podrn delegar esta facultad en sus Obispos auxiliares,

vicarios episcopales y delegados episcopales.

IV. La designacin de la persona idnea, de que se habla en los nmeros

I y II, se har teniendo presente el siguiente orden, que puede ser cambiado, sin embargo,

segn el prudente parecer del Ordinario del lugar: lector, l alumno de seminario mayor,

religioso, religiosa, catequista, fiel varn o i mujer.

V. En los oratorios de comunidades religiosas de uno y otro sexo, el encargo de distribuir la

sagrada comunin en las circunstancias enumeradas en el nmero I puede confiarse

obviamente al superior que carezca del orden 1 sagrado, o a la superiora, o a sus

respectivos vicarios.

VI. Si se dispone de tiempo suficiente, conviene que la persona idnea escogida

individualmente por el Ordinario del lugar para la distribucin de la sagrada comunin, y

la persona elegida para el mismo fin por el sacerdote que tenga facultad, conforme a lo

dicho en el nmero II, reciban el mandato de acuerdo con el rito anexo a esta Instruccin y

que distribuyan la sagrada comunin atenindose a las normas litrgicas.

Como estas facultades han sido concedidas nicamente para el bien espiritual de los fieles

y pensando en casos de verdadera necesidad, tengan presente los sacerdotes que tales

facultades no los dispensan del deber de distribuir la Eucarista a los fieles que

legtimamente la pidan, y en modo particular de llevarla y darla a los enfermos.

El fiel designado ministro extraordinario de la sagrada comunin y debidamente

preparado deber distinguirse por su vida cristiana, por su fe y sus buenas costumbres. Se

esforzar por ser digno de este nobilsimo encargo, cultivar la devocin a la sagrada

Eucarista y dar ejemplo a los dems fieles de respeto al Santsimo Sacramento del altar.

No ser elegido para tal oficio uno cuya designacin pueda causar sorpresa a los fieles.

2. AMPLIACIN DE LA FACULTAD PARA COMULGAR DOS VECES

EN EL MISMO DA

Segn la disciplina vigente, los fieles pueden acercarse a la sagrada comunin por segunda

vez en el mismo da:

- El sbado por la tarde o la vspera de un da de precepto, si se quiere cumplir con la

obligacin de or misa, aunque hayan comulgado ya el mismo da por la maana.

- En la segunda misa del domingo de Pascua, o en una de las misas que se celebran el da

de Navidad, aunque hayan comulgado en la misa de la Vigilia pascual y en la misa de

medianoche de Navidad, respectivamente.'

- Igualmente en la misa vespertina de la Cena del Seor del da de Jueves Santo, aunque

hayan comulgado tambin en la Misa crismal.'

Pero como, adems de las circunstancias enumeradas, pueden presentarse otras similares,

que inviten a comulgar por segunda vez, se hace necesario determinar ahora con mayor

precisin las razones de la nueva facultad que se concede.

La norma que por tradicin secular adopt la Iglesia, madre providentsima, e introdujo en

la legislacin cannica, en virtud de la cual los fieles pueden acercarse a la sagrada mesa

una sola vez al da, se mantiene en toda su integridad y no se permite abandonarla por

motivos de sola devocin. A un simple deseo de recibir otra vez la comunin se debe

contraponer la razn de que tanto mayor ser la eficacia del Sacramento para alimentar,

corroborar y expresar la fe, la caridad y las dems virtudes, cuanto ms devotamente se

acerque el fiel a la sagrada mesa.' Por tanto, es necesario que despus de la celebracin

litrgica, los fieles se dediquen a las obras de caridad, piedad y apostolado para mantener

en sus costumbres y en su vida lo que han recibido en la celebracin eucarstica por la fe y

el Sacramento.'

Pueden presentarse, sin embargo, circunstancias especiales en las que los fieles, tanto los

que ya recibieron ese mismo da la sagrada comunin como los mismos sacerdotes que han

celebrado ya la misa, participen despus en una celebracin comunitaria. A todos ellos les

ser permitido recibir por segunda vez la sagrada comunin en los casos siguientes:

1. En las misas rituales en las que se administran los sacramentos del bautismo,

confirmacin, uncin de los enfermos, orden, matrimonio, y en la misa en la que se d la

primera comunin.'

2. En las misas celebradas para la consagracin de una iglesia o de un altar, para la

profesin religiosa y para la colacin de una misin cannica.

3. En las siguientes misas de difuntos: misa de exequias, misa celebrada al recibir la

noticia de la muerte, misa celebrada el da del entierro y del primer aniversario.

4. Durante la misa principal celebrada en la iglesia cate