etica en ginecologia y reproduccion humana

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ETICA EN GINECOLOGIA Y REPRODUCCION HUMANA

ETICA EN OBSTETRICIALUIS LEONARDO RIOS LOPEZ

ASPECTOS GENERALES RELATIVOS A LA SALUD DE LA MUJER Y EL PAPEL DE LOS OBSTETRAS Y GINECLOGOS EN LA SALUD DE LA MUJER1. Los obstetras y gineclogos tienen el deber tico de abogar por el cuidado de la salud de la mujer. Como facultativos, cuentan con un acervo de conocimientos que incluyen los de la salud sexual y de la reproduccin. Generalmente, son los primeros profesionales a quienes se acerca una mujer con problemas de salud de su tipo. Ellos tienen por lo tanto el deber de proporcionar los cuidados propios de sus conocimientos y experiencia. La base de conocimientos y la categora social de los mdicos les colocan en una situacin en que es posible influir en la poltica y programas que rigen la salud de la mujer.ASPECTOS GENERALES RELATIVOS A LA SALUD DE LA MUJER Y EL PAPEL DE LOS OBSTETRAS Y GINECLOGOS EN LA SALUD DE LA MUJER2. Tal obligacin se ve aumentada por la excepcional vulnerabilidad de las mujeres en su funcin rol reproductivo.La discriminacin y la agresividad sociales que se basan en el genero por infravaloracin de la mujer pueden comprometer aun mas su salud. La preocupacin por el bienestar familiar puede tomar precedencia sobre la salud personal, incrementando as tambin sus riesgos.

ASPECTOS GENERALES RELATIVOS A LA SALUD DE LA MUJER Y EL PAPEL DE LOS OBSTETRAS Y GINECLOGOS EN LA SALUD DE LA MUJER3. La salud sexual reproductiva y el acceso a tratamiento mdico por las mujeres se ven influidos por su excepcional exposicin a la violencia, pobreza, mala alimentacin y falta de oportunidades de educarse o emplearse. Todo esto obliga al obstetra-gineclogo a actuar en pro de la elevacin de la estima social de la mujer.

ASPECTOS GENERALES RELATIVOS A LA SALUD DE LA MUJER Y EL PAPEL DE LOS OBSTETRAS Y GINECLOGOS EN LA SALUD DE LA MUJER4. Los obstetras y gineclogos estn obligados, tanto personal como profesionalmente, a vigilar y divulgar los ndices de la salud reproductiva y ofrecer los datos que sean necesarios para sensibilizar al pblico acerca de las cuestiones de la salud y los derechos de las mujeres. Esta funcin informativa no se deber limitar a la cuantificacin de los problemas, sino tambin a la identificacin en cada pas de las causas culturales y sociales que concurren para que se pueda desarrollar unala pueda mejorar la situacin.ASPECTOS GENERALES RELATIVOS A LA SALUD DE LA MUJER Y EL PAPEL DE LOS OBSTETRAS Y GINECLOGOS EN LA SALUD DE LA MUJER5. Si no se defienden polticas que ayuden a elevar el nivel de las atenciones de salud de la mujer y propugnen ampliamente sus derechos, el resultado ser el menoscabo de la atencin individual de los pacientes por los obstetras-gineclogos.

ASPECTOS GENERALES RELATIVOS A LA SALUD DE LA MUJER Y EL PAPEL DE LOS OBSTETRAS Y GINECLOGOS EN LA SALUD DE LA MUJER6. stos debern tener informada a la comunidad sobre los problemas que se registren en salud sexual y reproductiva y promover amplios debates para influir en la prctica y en la legislacin de la salud. Tales debates debern extenderse a un ancho espectro de la sociedad, que comprenda a otras asociaciones mdicas, organizaciones femeninas, legisladores, educadores, abogados, cientficos sociales y telogos.Adems, los obstetras y gineclogos quedan obligados a organizarse entre s y junto con otros grupos profesionales para garantizar la disponibilidad de servicios de salud basicos esenciales para las mujeres que se encuentren en desventaja y carezcan de los debidos privilegios.MARCO DE REFERENCIA TICA PARA LOS CUIDADOSGINECOLOGICOS Y OBSTTRICOS1. Las mujeres tienden a ser vulnerables por circunstancias sociales, culturales y econmicas. Este es el caso en las relaciones mdico paciente porque en el pasado, los cuidados de las mismas fueron con frecuencia dominados por el paternalismo de sus consejeros.

MARCO DE REFERENCIA TICA PARA LOS CUIDADOSGINECOLOGICOS Y OBSTTRICOS2. El principio de autonoma enfatiza el importante rol que la mujer debe adoptar en la toma de decisiones con respecto al cuidado de su salud. Los mdicos debern tratar de reparar la vulnerabilidad femenina, solicitando expresamente su eleccin y respetando sus opiniones.

MARCO DE REFERENCIA TICA PARA LOS CUIDADOSGINECOLOGICOS Y OBSTTRICOS3. Cuando les sean requeridas decisiones relativas a cuidados mdicos, las mujeres debern ser provistas con una informacin completa sobre los procedimientos alternativos disponibles, incluyendo riesgos y beneficios.

MARCO DE REFERENCIA TICA PARA LOS CUIDADOSGINECOLOGICOS Y OBSTTRICOS4. Cuando un mdico no sea capaz de no dese suministrar el servicio mdico deseado por razones extramdicas, l o lla debe hacer todo lo posible para lograr una adecuada referencia.

MARCO DE REFERENCIA TICA PARA LOS CUIDADOSGINECOLOGICOS Y OBSTTRICOS5. Debido a la naturaleza ntimamente personal de los cuidados obsttricos y ginecolgicos, surge la especial necesidad de proteger la confidencia de la paciente.

MARCO DE REFERENCIA TICA PARA LOS CUIDADOSGINECOLOGICOS Y OBSTTRICOS6. Adems de la provisin de los servicios mdicos, los profesionales tienen la responsabilidad de considerar el bienestar de la mujer y su satisfaccin psicolgica, juntamente con sus cuidados ginecolgicos y obsttricos.

MARCO DE REFERENCIA TICA PARA LOS CUIDADOSGINECOLOGICOS Y OBSTTRICOS7. En la administracin de los cuidados de la salud a la mujer, la justicia requiere que todas sean tratadas con igual consideracin independientemente de su situacin socioeconmica.

DIRECTRICES RELATIVAS A UN CONSENTIMIENTOBIEN INFORMADO1. La obligacin de obtener el consentimiento bien informado de una mujer antes de someterla a una intervencin mdica tiene su origen en el respeto fundamental por sus derechos humanos.

Se ha convenido ampliamente en estos derechos, enunciados en documentos tales como la Declaracin Universal de Derechos Humanos (1948), los Convenios Internacionales paralelos de Derechos Civiles y Polticos, y Derechos Econmicos, Sociales y Culturales (1975), la Convencin Internacional para la Eliminacin de Toda Forma de Discriminacin contra la Mujer (1979) y la Convencin Internacional sobre los Derechos Infantiles (1989). La Conferencia Internacional de la Poblacin de El Cairo (1994) tambin ha identificado los Derechos Humanos Sexuales de la Reproduccin, que se han reafirmado en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer en Pekn (1995).DIRECTRICES RELATIVAS A UN CONSENTIMIENTOBIEN INFORMADO2. El consentimiento informado es el que se obtiene con libre albedro, sin amenazas ni incitaciones, tras revelar debidamente a la paciente una informacin adecuada y comprensible y con un lenguaje que ella entienda acerca de:

a) La estimacin del diagnstico.b) El objeto, mtodo, duracin probable y ventajas que puedan esperarse del tratamiento que se propone.c) Otras formas de tratamiento, incluidas las que sean menos intrusivas.d) Los posibles dolores o incomodidades, riesgos y efectos secundarios del tratamiento propuesto.DIRECTRICES RELATIVAS A UN CONSENTIMIENTOBIEN INFORMADO3. Aunque este criterio est claro, el ponerlo en prctica podra ser difcil y consumira mucho tiempo, por ejemplo en caso de mujeres de escasa educacin o cuando la gran desigualdad de poderes dentro de las relaciones en una sociedad concreta menoscaben la autodeterminacin de la mujer. Sin embargo, estas dificultades no absuelven a los facultativos al cuidado de la mujer de procurar el cumplimiento de los anteriores puntos para obtener un consentimiento bien informado.

DIRECTRICES RELATIVAS A UN CONSENTIMIENTOBIEN INFORMADOSlo la mujer podr decidir si las ventajas que para ella tenga un cierto procedimiento a seguir merecern la pena de los riesgos e incomodidades que pudiese sufrir.Por ejemplo, incluso cuando otros familiares piensen que son ellos quienes han de tomar la decisin, constituye obligacin tica del facultativo conseguir que el derecho humano de autodeterminacin se satisfaga mediante el proceso de comunicacin anterior a la obtencin del consentimiento bien informado.DIRECTRICES RELATIVAS A UN CONSENTIMIENTOBIEN INFORMADO4. Es importante tener presente el hecho de que el consentimiento bien informado no es una firma, sino un proceso de comunicacin e interrelacin.

DIRECTRICES RELATIVAS A UN CONSENTIMIENTOBIEN INFORMADO5. La opinin de los nios y adolescentes objeto de intervencin mdica deber estimarse dentro de las limitaciones de su nivel de desarrollo, edad y grado de comprensin.

DIRECTRICES RELATIVAS A UN CONSENTIMIENTOBIEN INFORMADO6. Incluso cuando una mujer sea incapaz de decidir por s misma debido a retraso o incapacidad mental, tambin deber intervenir en el proceso de tomar decisiones en la mxima medida que permita su capacidad, debindose tener en cuenta sobre todo lo ms conveniente para ella.

DIRECTRICES RELATIVAS A UN CONSENTIMIENTOBIEN INFORMADO7. Si los facultativos, por razn de sus propias creencias religiosas o de otro orden, no desean satisfacer el anterior criterio relativo al consentimiento bien informado porque no desean ofrecer informacin acerca de algunas de las alternativas, como mera cuestin de respeto para los derechos humanos de sus pacientes, siempre quedarn bajo la obligacin tica de transferir el caso a otros segn convenga mejor, de forma que la mujer involucrada pueda obtener toda la informacin necesaria para decidir lo ms conveniente.

ALGUNOS ASPECTOS ETICOS DE LA RELACINENTRE MDICO Y PACIENTE1. Es necesario mantener una divisoria estricta entre pacientes y mdicos debido al desequilibrio de poder inherente entre ellos. Dicho desequilibrio aumenta la vulnerabilidad del paciente, de forma que existe una obligacin concomitante para el mdico de promover una toma de decisiones por el paciente que sea independiente y est bien informada. La vulneracin de tal divisoria destruye la situacin de confianza esencial para el tratamiento sanitario y el proceso de curacin.