el eslab³n 254

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  • La Orquesta Informal de Rosario, que fusiona ritmoslatinos y balcnicos con rumba, swing y reggae;presenta su nuevo material discogrfico, el prximosbado 9 de julio, en la Asociacin Japonesa.

    Viaje musical Alto yachtEn sus terceros Juegos Olmpicos, pero en una disciplinadiferente, la regatista rosarina Cecilia Carranzair en busca de una medalla con su compaerode equipo, el experimentado Santiago Lange.

    La Paz, ColombiaEl gobierno del pas cafetero y las FARC acordaron el finde la guerra que mantuvieron durante ms 50 aos.Cuba y Venezuela, signados como integrantes del Eje delmal, jugaron un papel protagnico en las negociaciones.

    sbado 2 de julio de 2016ao XVIIn 254 (la Tota)precio $ 15.-

    eleslabon@eleslabon.com.arwww.eleslabon.com.arperiodicoeleslaboneleslabonciac

    254-02/06/2016

    UNLUGAREN ELMUNDO

    Entre la muchachada peronista,el camino del retorno al poderaparece plagado de idas y vueltas.Lo que vendr no est claro. Loque se vive recorta lmites tanto apragmatismos como a idealismos.

    La cuestin de la unidadConcejales de distintos espaciospolticos unificaron un pedido deinformes para que la Municipalidadaclare si el laboratorio que explotestaba habilitado o no, y por qufuncionaba en el ejido urbano.

    CimbronazoEL SINIESTRO DE APOLOPERONISMO EN DEBATE

    En las ferias rosarinas, que crecen al calorde la crisis, esperan con ansiedaddefiniciones de un marco regulatorio

    que les permita funcionar sinincertidumbre y amenazas

    de desalojo.

    FACUNDOVITIELLO

    GENTILEZA JUAN JOS GARCA

  • Peridico semanal fundado el 2 de septiembrede 1999 por Matas Ayastuy, Juan Emilio BassoFeresin, Julin Lafuente, Rodrigo Miry Jernimo Principiano.

    propietario: Asociacin Civil CadenaInformativa RPI N 234.810produccin periodstica:Cooperativa de Trabajo La Masa

    director: Juan Emilio Basso Feresineditores: Manolo Robles,Luciano Couso y Ernesto vila.editor la bola: Santiago Garat

    diseo grfico: Anbal Prez,Facundo Vitiello y Javier Garca Alfarocorreccin: Santiago Garatcierre de edicin: Viernes 1 de julio de 2016.

    el eslabn integra la Federacin Asociativa de Diarios y Comunicadores Cooperativos de la Repblica Argentina (Fadiccra) y la cooperativa Diarios y Peridicos de Santa Fe (Dypsa)

    PRODUCIDO CONSOFTWARE LIBRE

    Mendoza 2836 dto. 4, Rosario 0341 4353719 eleslabon@eleslabon.com.ar www.eleslabon.com.ar periodicoeleslabon eleslabonciac

    el eslabnpgina 2 | sbado 2 de julio de 2016 ciudad |

    Feriantes rosarinos claman por des-pojarse de la ptina de truchos, deoscuros. Una estigmatizacin ali-mentada intencionadamente, igual quetantas otras contra todo lo que expresela emergencia de organizaciones libresde un pueblo que no se resigna a la po-breza y las carencias materiales, en me-dio de tanta cuenta bancaria en el exte-rior dando vueltas.En los ltimosmeses las ferias crecen a

    ambos lados de losmostradores informa-les.Ms familias que apuestan al puestoen la plaza comomedio de vida,ms fa-milias que acuden a esos espacios en buscade ofertas acordes a los rados bolsillos delamentada revolucin de la alegra.La de lamultiplicacin en las ferias es

    otra postal de poca, que contrasta con lapersistentemetrallameditica, siempreenfocada en lamisma direccin.As puede verse que el fin de la semana

    se tie con los allanamientos a CristinaFernndez de Kirchner, que vuelve a serconvocada al centro de la escena tal co-mo sucediera con la citacin a declarar alos Tribunales de Comodoro Py. El vier-nes de cierre de nuestra edicin semanalse consume entre repercusiones de lanuevamovida contra la ex Presidenta,que sali a responder largo y posteado:Se viven tiempos difciles para el Esta-do de derecho, resumi, tras denunciaruna vez ms irregularidades varias en lassobre amplificadas causas en su contra.Pero al principio y al final del texto quepublic, insisti en que el objetivo no selimita a perseguirla y descalificarla. Loque quieren es distraer a la poblacinmientras el ajuste y la debacle econmi-ca aumentan la pobreza, la desigualdad yla inseguridad demanera ya inocultabley exponencial, sostuvo Cristina. Esuna tapadera para hacer retroceder anuestro pas a una situacin de desigual-dad social y subordinacin al poder eco-nmico concentrado que creamos defi-nitivamente desterrados, reforz.La tapadera opera con contundencia,

    alimentada por la cadena constante delos grandes medios que atenta contra lapluralidad que, sin embargo, muchos seobstinan en sostener, segn puede apre-ciarse tambin en las pginas de estaedicin eslaboniana, donde no solo deferiantes se trata.Haymuchoms, como siempre. Pasen y

    vean, que aunque se vivanmomentos di-fciles y aunque quieran confundirnos yocultarnos, tenemos, como los feriantes,los puestos bien puestos.

    EDITORIAL

    Lospuestosbienpuestos

    LAS FERIAS POPULARES ROSARINAScrecen, tanto las que impulsa elEstado como las que nacen de ma-nera espontnea entre los vecinosy/o productores. Lo importante es

    que son cada vez ms los que viven de ellasy tambin los que compran en ferias. Laactividad se expande y mientras tanto, nohay una norma local que regule estas fe-rias, que no se trata en su totalidad de es-pacios de comercializacin de productos deemprendedores. El Concejo Municipal yaest trabajando en un proyecto de orde-nanza que fijara el marco de derechos yobligaciones para quienes viven de estasventas. Los feriantes celebran. Todos coin-ciden: es necesario, fundamental, trabajarbajo una normativa consensuada entre to-dos. Las ferias de Rosario se mostrarn elprximo 16 de julio frente al Almacn delas Tres Ecologas Paraguay y el ro conel objetivo de ampliar el debate y difundirla situacin que atraviesan.Una idea se expande de boca en boca: en

    las ferias populares todo lo que se vende esrobado; en las ferias populares todos sonviolentos. Los feriantes, sin embargo, vana contracorriente, pidiendo un marco re-gulatorio: que controlen, que vean, que pi-dan papeles. Y que a cambio los dejen tra-bajar, tanto con la seguridad de que no vana ser desalojados como tambin en condi-ciones dignas. Jorge, de la feria de barrioLuduea, cuenta que el ao pasado tuvie-ron un problema con el presidente de la

    vecinal: recibieron tres denuncias de veci-nos, contra la ocupacin del espacio pbli-co, que derivaron en la llegada de la Guar-dia Urbana Municipal y un posible desalo-jo. Ese da se lleg a un acuerdo y la feriaiba a seguir funcionando de jueves a do-mingo. El primer jueves despus delacuerdo, sin embargo, Control Urbano in-tent desalojarlos. Jorge cuenta que el ac-cionar deriv en un nuevo encuentro y unnuevo arreglo: la feria funciona, ahora, demircoles a sbados y los feriados. Lo quenos pas explica por qu es necesario te-ner una ordenanza. Necesitamos tener conqu defendernos.Queremos ser reconocidos por la Muni-

    cipalidad. Trabajar en regla, no ser ilega-les. Hace aos que lo pedimos, cuentaAlicia, trabajadora de la famosa feria ubi-cada en la plaza Homero Manzi (Salv al5900). La mujer tiene 45 aos y es artesa-na: vende velas, sahumerios, muecas.Alicia cuenta que la feria empez como es-pacio de trueque y de a poco fue creciendo,hasta llegar a la plaza y transformarse enferia. Hace ocho aos, haban contabiliza-do unos 750 feriantes. Este ao ya pasaronlos mil. Muchos de los que se sumaron sonvecinos mismos que perdieron su fuentede trabajo. Pero tambin, cuenta Alicia,muchos locales del centro llevan a susempleados a trabajar en la feria. Noso-tros no los podemos sacar. Lo tiene quehacer la Municipalidad, dice ella. Por esola necesidad de una norma. Nosotros pe-dimos que nos vengan a controlar y no lohacen. A veces hay cosas no permitidas

    para vender, como remedios. Tambinpuede haber alimentos en mal estado. Ne-cesitamos que vengan porque si pasa algoes culpa de la feria.La expansin de las ferias ya es una reali-

    dad. Jorge se suma a Alicia, y a pesar de nohaber realizado un censo, afirma que en Lu-duea hay cada vez ms feriantes y tambinms compradores. l lleg hace tres aos:tena un negocio por calle Junn y cuando sefundi encontr en la feria un lugar paravender la mercadera que llevaba al local.Los que se suman son los de los negociosde la zona que ya no pueden pagar el alquilerde los locales, o la luz. La mayora vende ro-pa, ropa usada y tambin herramientas, to-do tipo de mercadera. Estamos en este lu-gar para sobrevivir. No estamos en contra deque haya un control, en vez de ensuciarnos,vamos a poder entregar papeles y vamos aestar mejor para la gente.Las voces de Alicia y Jorge son rebatidas

    por muchos que afirman que las ferias sonun problema y, especialmente, que lamercadera que se vende es robada. La in-tencin de este medio fue conseguir datosde la Municipalidad que den cuenta de lacantidad de denuncias, inspecciones y demercadera ilegal encontrada. No fue, sinembargo, posible dar con algn funciona-rio que cuente la otra cara de una mismasituacin. El secretario de Economa Soli-daria, Nicols Gianelloni, s explic el po-sicionamiento poltico desde su trabajo. Elfuncionario considera que estos casos sestn enmarcados en ordenanzas munici-pales: la que regula ferias de emprende-

    UN LUGAR EN EL MUNDO

    LegalicenlsTrabajadores que viven de las ferias populares asisten con expectativa a un debate que se reaviva:

    cmo regular una actividad que crece al calor de la crisis pero es blanco de persecuciones y desalojos.

    Necesitamos tener con qu defendernos, dicen los feriantes.

    ANDRS MACERA

    Por Laura Hintze

  • | ciudadel eslabn sbado 2 de julio de 2016 | pgina 3

    dores o la de venta ambulante (para pro-ductos revendidos). La solucin, para l,est en llevar a estos trabajadores bajo al-guno de esos marcos regulatorios. Hayalternativas, no es que el municipio notenga posicin. Tras cada puestero hayuna situacin social que atender y para esohemos construido varios programas. En-tonces, por fuera del circuito de vendedorambulant