el eslabón 184

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  • CON LOSLIBROSA OTROLADO

    A pocos meses de prometer fidelidad al peronismoprovincial, Carlos Alberto Reutemann acord conMauricio Macri y se reafirm en el carril en quecirculan los opositores al gobierno de Cristina.

    Peg el volantazo Conectados por los clubesSe debati en Rosario el proyecto que buscaactualizar la ley nacional del deporte, vigente desdela poca de Pern. Los foros continuarndesarrollndose a lo largo y ancho del pas.

    Un toque de reggae localEl vocalista de los Alegre No Tanto se despacha con unpar de ancdotas imperdibles de la banda que llevams de una dcada girando por los escenarios de laciudad, con un estilo musical que no es una moda.

    A medida que se acercan las elecciones,los candidatos de la oposicin, msall de los matices, comienzan aexplicitar sus objetivos, entre los queatisban la restauracin conservadoray el retroceso de conquistas sociales.

    Tu cara me suenaLos docentes provincialesrechazaron la propuesta oficial deun aumento escalonado del 35% yanunciaron que realizarn dosparos de 48 horas, por lo que sedemora el inicio del ciclo lectivo.

    Las clases postergadasPARITARIAS 2015RUMBO A LAS URNAS

    sbado 28 de febrero de 2015ao XVIn 184 (la roque)precio $ 10.-

    eleslabon@gmail.comperiodicoeleslabon.comperiodicoeleslaboneleslabonciac

    Escritores y editores rosarinoslamentan la prdida de untradicional centro de difusiny venta de sus obras:el desembarco del Grupo Clarnen la librera Ross a travs de laempresa Cspide impuso unalgica comercial que excluye alas producciones locales.

  • Peridico semanal fundado el 2 de septiembrede 1999 por Matas Ayastuy, Juan Emilio BassoFeresin, Julin Lafuente, Rodrigo Mir yJernimo Principiano.

    propietario: Asociacin Civil CadenaInformativa RPI N 234.810produccin periodstica:Cooperativa de Trabajo La Masa

    director: Juan Emilio Basso Feresineditores: Manolo Robles y Luciano Cousoeditor contrapunto: Jernimo Principianoeditor la bola: Santiago Garat

    diseo grfico: Anbal Prez,Facundo Vitiello y Javier Garca Alfarocorreccin: Santiago Garatcierre de edicin: Viernes 27 de febrero de 2015.

    el eslabn integra Diarios y Peridicos Regionales Argentinos (Dypra) y la cooperativa Diarios y Peridicos de Santa Fe (Dypsa)

    PRODUCIDO CONSOFTWARE LIBRE

    el eslabnpgina 2 | sbado 28 de febrero de 2015

    Mendoza 2836 dto. 4, Rosario 0341 4353719 eleslabon@gmail.com periodicoeleslabon.com periodicoeleslabon eleslabonciac

    ciudad |

    Los libros no muerden, reza el viejodicho; y somos muchos todava losque tenemos la costumbre de aga-rrarlos, pese a la vorgine de la vidamoderna y las novedades tecnolgicasque conlleva, que invitan a otros modosde lectura. Leer un poco sobre la reali-dad de los libros en Rosario es la pro-puesta de tapa y de las primeras pginasde esta edicin de el eslabn.

    Disparada con el cambio en el merca-do de comercializacin del rubro que vi-ve la ciudad a partir de la llegada de lafirma Cspide, perteneciente al grupoClarn, que se instal nada ms ni nadamenos que en la Ross, la librera mstradicional de la ciudad, en una de lastambin ms tradicionales cuadras de lapeatonal Crdoba. La cuestin es que,as en los libros como en los medios decomunicacin, Clarn insiste en prcti-cas de concentracin y monopolizacin.Y as fue que de las vidrieras de la Rossdesaparecieron las obras de editorialeslocales y florecieron las que diatribancontra el gobierno nacional.

    Hablando de Cristina, la resolucinjudicial que desestima la denuncia en sucontra, que haba elaborado el fallecidofiscal Alberto Nisman, tambin es unade las grandes novedades de los ltimosdas que ocupa espacio en este peridi-co. Hay lugar, adems, para el anlisisde un discurso opositor que aflora sinsuavidades, para miradas sobre losvientos electorales que corren en laprovincia de Santa Fe, para tantas otrascosas que semana a semana ponemos adisposicin del mundo entero.

    Es que lo que queremos, obvio, es quela gente lea cada vez ms, que tenga ca-da vez ms textos para elegir, ms rela-tos, ms versiones. Este, el nuestro, esuno ms. Nos esforzamos por hacerlo lomejor posible y, como los libros, nomuerde. Por lo menos, eso es lo que nosdicen nuestros queridos lectores.

    EDITORIAL

    Librosque ladran

    ALA REDACCIN DE ESTE PERI-

    dico lleg el dato de que en lalibrera Ross ya no se vendenlibros de escritores rosarinos yenseguida fuimos hasta all

    para corroborarlo. Efectivamente, nada.Esta ya no es una librera rosarina, nosinform amablemente un vendedor dellocal. Entonces salimos a consultar a losactores involucrados. Escritores, editoresy libreros opinaron y abrieron un profun-do debate acerca de la compleja situacindel mercado del libro, o de la falta de unoen la ciudad.

    De este modo, la prdida de una boca deexpendio tan emblemtica de libros he-chos en Rosario y por rosarinos resultser la punta de un inmenso bloque de hie-lo. Debajo del ocano, estn los pulposque silenciosamente van por todo. El ven-dedor tena razn: la casa fundada por Ar-noldo Ross ya no es ms una librera rosa-rina porque desde hace un ao pas a seruna de las 25 sucursales que tiene en todoel pas la cadena Cspide, cuyo capital fueadquirido hace tres aos por el GrupoClarn. Cspide es, adems, una de lastres distribuidoras ms grandes de Ar-gentina y se sum a las editoriales, im-prentas, emisoras de radio y televisin,productoras y empresas proveedoras deinternet y telecomunicaciones que tieneel monopolio Clarn.

    Con el desembarco de Cspide en Rosa-rio se impuso una poltica empresarial

    excluyente que censura e invisibiliza unaparte de la produccin cultural que hace ala identidad de una ciudad y, por si fuerapoco, en un lugar comercialmente es-tratgico como la Peatonal Crdoba, po-niendo en peligro a las libreras rosarinasdel centro, que desde hace tiempo vienenresistiendo la aplastante ventaja que tie-nen sobre ellas los grandes comercios delrubro instalados en los shoppings, comoYenny y Ateneo.Cuando Ross era Ross, llegaban los

    editores y hasta los propios escritores consus libros bajo el brazo, los dejaban aconsignacin y tenan una mesa exclusivadonde se exhiban, cont uno de losvendedores que conserv su puesto detrabajo en el traspaso de firma. Sobre lamesa donde en algn tiempo se exhibie-ron libros rosarinos hoy hay libros de unacoleccin de bolsillo de Planeta, la edito-rial de capital espaol. Para que los escri-tores de Rosario vuelvan a ocupar ese lu-gar, aunque sea chiquito, el editor debedirigirse directamente a la casa central enBuenos Aires y ofrecer a consignacin unvolumen de por lo menos tres mil librospara que sean distribuidos en todas lassucursales de la firma. La poltica de laempresa impone un mismo catlogo paratodas las sucursales.Entrar a Ross hoy es lo mismo que

    entrar a una librera en San Isidro o enTemperley,coment el escritor y docen-te Marcelo Scalona, al ser consultado porel tema.

    Por otra parte, Scalona tambin consi-

    der: Si vas a Ross sabs que vas a en-contrar lo mismo que en la gndola de unsupermercado. Autores rosarinos, olvida-te. Y si sos un lector aguzado, fino, tam-poco vas a encontrar lo que buscs.Y nihablar de la clara tendencia del multime-dio, antipatritica, bah.

    Para comprobarlo, basta con pararseunos minutos en la vidriera donde se ex-hiben las novedades que ofrece el Grupo:La Duea, 10K: la dcada robada, de JorgeLanata, seguido de Dcada ganada?; FueCuba, de Yofre; Matar sin que se note(Nisman Gate); Mundo Pro, otro librosobre nazis; Lo que no dije de Recuerdode la muerte de Miguel Bonasso, y 50sombras de Grey. Ah, y un nuevo libro deHaruki Murakami, un escritor japonsque vive en Hawai y publica dos o tres t-tulos por ao.A Cspide la compr Clarn, y en el

    medio de esta polarizacin discursiva enlo poltico, la literatura no est. Yo hoypas por la puerta, vi la vidriera y es tre-mendo: son todos libros opositores algobierno. Vos pods estar de acuerdo ono, pero es cierto que terminan por con-dicionar al lector con la llegada de de-terminados libros, consider el escritory docente Marcelo Britos sobre el ten-dencioso catlogo que reluce en el esca-parate de la peatonal.Es una de las libreras que ms libros

    vendi de Ciudad Gtica reconoci UlisesOliva, quien junto a Sergio Gioachini lle-van adelante esa editorial local. Ms allde algunas cuestiones, siempre fue uno de

    CON LOS LIBROS A OTRO LADO

    El beb de Ross ClarnEl desembarco en Rosario de la cadena Cspide del grupo liderado por Hctor Magnetto se afianz al situar en la

    tradicional librera un enclave de su poltica empresarial oligoplica, que proscribe a escritores y editores locales.

    Por Eugenia Arpesella

    JAVIER GARCA ALFARO

  • | ciudadel eslabn sbado 28 de febrero de 2015 | pgina 3

    los lugares ms emblemticos para laventa de libros; siempre fue Ross la quems se destac en la venta porque tenauna afluencia de personas distinta al res-to, y en ese sentido se siente la falta, perono porque le hayan dado un lugar espec-fico o de privilegio a los escritores rosari-nos, salvo con algunos autores especfi-cos, aclar el joven editor.

    En el mismo sentido se expres Britos,para quien Ross no era la panacea de lapromocin de la cultura rosarina, peropara no entrar en esa polmica, lo que ses preocupante es que haya cerrado unaempresa familiar en el mercado edito-rial. Ac en Argentina el apogeo delmercado editorial fue en los aos sesen-ta y los que llevaron adelante esa pocade oro fueron las editoriales que eranmanejadas por familias, por eso Ross esun smbolo, asegur.

    Ya no es lo que eraMs all de los avatares y el desgaste

    que llevaron a la quiebra al emprendi-miento familiar que data de 1937, la desa-paricin de Ross no pas inadvertida nipara los escritores rosarinos, ni para losmsicos y pintores, artistas e intelectua-les que la habitaron, ni para los rosarinosque seguimos pasando por ah y seguimosviendo libros en lugar de tomates.Ross es de las ms