el eslabón 142

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Sábado 10 de mayo de 2014.

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  • Los detalles del modus operandi de una banda que comandaba un detenidoen la Alcaida de la Jefatura de Polica revelan los alcances de la impunidady la connivencia entre la criminalidad organizada y las fuerzas de seguridad.

    La regulacin del cultivo y la venta de marihuanaque se reglament en la Banda Oriental atrae lasmiradas de la regin, como posible ruptura con elcuestionado modelo de guerra a las drogas.

    Lo de Uruguay no es humo El ftbol debe continuarEl nuevo torneo presentado por la AFA generadispares opiniones en el ambiente de la pelota.Tcnicos y dirigentes pusieron la lupa sobre loscambios anunciados por Grondona y compaa.

    Choque de camionesTras la balacera fatal en Prez, la interna del sindicatoconducido a nivel nacional por Hugo Moyano serecalienta con denuncias cruzadas, mientras lapregonada intervencin no termina de concretarse.

    Ante la coyuntura de reduccin delas ventas, las empresasautomotrices presionaronrpidamente con licenciamientos.En la Rosada apuntan a reencauzarla comercializacin con Brasil.

    Suspensiones rodandoEl gobierno provincial apuesta ams policas, comunitarios y de losotros. Desde Buenos Aires envanms patrulleros para losgendarmes. El cambio se tornabrusco para los pibes de la esquina.

    Ms uniformadosDESPUS DEL DESEMBARCOMECNICOS EN ALERTA

    NARCOS,BARRAS Y BARROTES

    sbado 10 de mayo de 2014ao XVIn 142 (el mescal)precio $ 8.-

    eleslabon@gmail.comredaccionrosario.comperiodicoeleslaboneleslabonciac

    MANUEL COSTA

    MANUEL

    COST

    A

  • Peridico semanal fundado el 2 de septiembrede 1999 por Matas Ayastuy, Juan Emilio BassoFeresin, Julin Lafuente, Rodrigo Mir yJernimo Principiano.

    propietario: Asociacin Civil CadenaInformativa RPI N 234.810produccin periodstica:Cooperativa de Trabajo La Masa

    director: Juan Emilio Basso Feresineditores: Manolo Robles y Luciano Cousoeditor contrapunto: Jernimo Principianoeditor la bola: Santiago Garat

    diseo grfico: Anbal Prez,Facundo Vitiello y Javier Garca Alfarocorreccin: Santiago Garatcierre de edicin: Viernes 9 de mayo de 2014.

    el eslabn integra Diarios y Peridicos Regionales Argentinos (Dypra) y la cooperativa Diarios y Peridicos de Santa Fe (Dypsa)PRODUCIDO CONSOFTWARE LIBRE

    el eslabnpgina 2 | sbado 10 de mayo de 2014

    Mendoza 2836 dto. 4, Rosario 0341 4353719 eleslabon@gmail.com periodicoeleslabon.com periodicoeleslabon periodicoeleslabon

    ciudad |

    ME MANDS EH, DALE QUEle tengo que dar al poli de laguardia tambin, es piola, letengo que dar a l tambin.

    Bueno dale, yo ahora arreglo con Priscila y telasmando.Cuntasme vas amandar?Bueno dale 45, porque si no me vas a tener

    dos horas en el telfono dicindome 45, 45.La conversacin telefnica, grabada en fe-

    brero de 2013 a instancias de la Justicia rosari-na, revela una charla entre un condenado porhomicidio, Carlos Alberto BetitoGodoy, presoen la Alcaida, y su presunto jefe y por entoncescapo de la barrabrava de Newells, Diego Pana-deroOchoa.Lo que Betito le pide a Panadero son en-

    tradas para la cancha, que l no va a poderutilizar porque un ao y dos meses antes, el2 de diciembre de 2011, fue condenado a 11aos de prisin junto a otro cmplice por elasesinato del anterior jefe de la barra lepro-sa, Roberto Pimpi Caminos. Para qu lasquiere entonces? Para venderlas y financiar-se dentro de la crcel, para darle al poli dela guardia que es piola y, probablemen-te, lo sea an ms cuando reciba las entra-das gratuitas.El sbado 3 de mayo pasado Betito Godoy

    volvi a ser noticia: otra vez desde su lugarde detencin. Efectivos de Gendarmeravestidos de civil ingresaron a la celda nme-ro 8 del pabelln de la Alcaida donde estdetenido el joven de 28 aos para secues-trarle sus telfonos celulares.Segn una investigacin del juzgado federal

    N3 de Rosario, a cargo de Carlos Vera Barros,Godoy operaba desde la prisin como presun-to coordinador de la logstica de una orga-nizacin dedicada al narcotrfico, que fuedesbaratada durante unmegaoperativo reali-zado ese sbadomediante 30 allanamientos,el secuestro de 12 kilos de drogas (cocana ymarihuana) y la detencin de 29 personas.Elpresunto jefedeesabanda, conepicentrode

    en la localidaddePrezy ramificacionesenRo-sario,Chabs, SanLorenzoyArroyoSeco, esunhombre llamadoWalterRivero. Suesposa tam-bin fuedetenidael 3demayopasadoenunodelos operativos conjuntos realizados por 350 efec-tivosde laPolicadeSantaFeyGendarmera.El Ministerio de Seguridad nacional y la

    Secretara de Delitos Complejos de la provin-cia coincidieron en sealar que la que lidera-ba Rivero era una organizacin que adquiraestupefacientes a gran escala para luegoestirarlos y, finalmente, comercializarlos atravs de una red de bnker.El rol de Godoy en la organizacin, segn

    los investigadores, era el de articular lacompra de drogas desde la Alcaida, queest ubicada en el mismo edificio de la Je-fatura de Polica de Rosario. El encargado

    de estirarle y comercializarla sera Rivero,detenido en Prez.

    Bajo banderaCarlos Alberto Godoy y los que a continua-cin se nombrarn compartieron, hace ape-nas cuatro aos, una misma bandera: la rojay negra de Newells Old Boys. La mayora delos actores de esta historia tuvo dos desti-nos: la crcel o el cementerio.Betito integr la barrabravadeNewellsOld

    Boys cuando su jefe eraDiegoLucasOchoa. Elauto de procesamiento del Panadero como pre-sunto instigador de los asesinatos dePimpiCa-minos yMaximilianoQuemaditoRodrguez, y dela tentativa dehomicidio deMatas Pera (otrobarra leproso), revela la participacindeBetitoen la organizacinque articulOchoapara ga-narle la conduccinde la barra aPimpi.Un testigo en esa causa relat que tras la sa-

    lida de Eduardo J. Lpez de la conduccin delclub quien sostena a Caminos Panadero co-menz a realizar reuniones en los parrillerosde la entidad del Parque Independencia paradesplazar al jefe de la barra.Los referentes principales en esas reunio-

    nes eran Panadero, Sergio Quemado Rodr-guez,Maxi (Rodrguez),Morci, el

    PolloBassi, elIndiodeGlvez, elTe-toVzquez junto con su hermano. Estabanadems elSebaGil, elBetitoGodoy,Benito, Joel, DiegoMalcovich, David Rodrguezel Porteo. EstabaVirus,DieguitoNo-guera y variosms, enumer el testigo, co-nocedor de esos tiempos en los que todoscompartan unmismo objetivo.El paso del tiempo y las ambiciones de cada

    unohizo que algunos fueran asesinados y otrosencarcelados, acusados de homicidio.Sergio Rodrguez y su hijo Mxi seran co-

    nocidos pblicamente a principio de 2012,cuando el Quemado fue detenido como prin-cipal acusado por el triple crimen de VillaMoreno. En poco tiempo ir a juicio oral poresos tres homicidios.Su hijo, que por entonces haba sido baleado,

    luego qued detenido en la crcel de Piero,donde segn escuchas telefnicas planeabahacer plata ymafia cuando saliera, junto asu amigoMatas Pera (ver recuadro).Pero en la agobiante tardedel 6 de febrero del

    aopasado, cuando caminaba junto a sunoviapor Pellegrini yCorrientes, dos sicarios le dieronun tiro en la cabeza y escaparonenmoto. Semova enmuletas porqueunmes antes, apenashaba salidodePiero, lohabanbaleado en las

    NARCOS, BARRAS Y HOMICIDIOSSi esta crcelsigue asLa narcobanda detenida en Prez tena una pata en la Alcaida de la Jefatura de Polica. Un detenido condenadopor el crimen de Pimpi Caminos y presunto sicario de Panadero Ochoa que reciba entradasen prisin. El fantasma del triple crimen y la interna de la barra leprosa.Por Elsa Olide

    El avance de investigaciones judicia-les como la delmuchacho que co-mandaba una banda desde su celdaen la Alcaida, confirma paulatinamentelo que era un secreto a voces: la enormeimpunidad del narcotrfico como eje de laactividad delictiva de la ciudad, con elamparo y la complicidad de altos jefespoliciales, con por lomenos la vista gordade autoridades polticas y de la Justicia.Los detalles sobre la connivencia entre

    quienes delinquen y quienes tienen comofuncin evitar que lo hagan, cachetean ca-si cotidianamente a los rosarinos y se pro-yectan al infinito yms all de losmedios.La agenda local est copada por las figurasde los gendarmes y el secretario de Segu-ridad nacional y el gobernador, enfrasca-dos en toda una cruzada conjunta pararecuperar el control del espacio pblico enlos barrios ms humildes, hace rato aban-donado a la suerte de la economamargi-nal narco, exacerbada hasta el descontroltotal de los ltimos aos y su consiguientesangra de violencia asesina.Y entonces pasa que, a la vez que esta-

    llan los botones demuestra de la impuni-dad reinante hasta ahora para los pecesms gordos, losmojarras de las zonas po-pulares comienzan a sentir que el alivioinicial provocado por el desembarco deBerni y la Gendarmera se transforma enotra cosa,muy distinta. Los de verde haninstaurado un rgimen estricto para losbarrios donde funcionaban los bunkersallanados y demolidos. Y as como al prin-cipio apuntaron a los lugares de ventamasiva de drogas, ahora se dedican a re-quisar insistentemente a todo bicho quecamina. Amimepararon tres veces enunmismo da; y cuandome quej me dije-ron disculp, es hasta que te conozca-mos, relat unmilitante de unaorganizacin social de Cermica.Muchosotros no recibieron precisamente discul-pas. A la denuncia de una golpiza a unmuchacho de 31 aos de la semana ante-rior, se sum el episodio tragicmico debarrio Luduea, en el que un grupo de pi-bes que suele juntarse a comer un asadotermin comindose varias horas contra lapared tras el allanamiento a un puesto deventa narco ya rado y archiconocido, has-ta sealizado por un vecino cansado deque lo confundan con su vivienda lindera.La preocupacin comenz amanifes-

    tarse en las filas de las organizacionespolticas y barriales del propio kirchneris-mo, cuyosmilitantes sufren el acoso ge-neralizado a los habitantes de las villas,fonavis y aledaos, que asisten a unatransformacin vertiginosa de sus vidascotidianas, antes subsumidas por los tu-multuosos s