el eslabón 138

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Sábado 5 de abril de 2014.

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  • sbado 12 de abril de 2014ao XVIn 138 (la manija)precio $ 8.-

    El anuncio de la instalacinen Rosario de un gran espaciode comercializacin que vinculedirectamente a productoresy consumidores disparexpectativas, sobre todo en lasorganizaciones que desde hacetiempo promueven experienciasen el mismo sentido.

    BOLSILLOS QUE SE CUIDANMercado queridoCARLOS CERMELE/ TLAMNi el petiso Niell, ni el GringoHeinze ocuparon tanto lugaren medios y en redes sociales,los das posteriores a la victoriaCanaya ante la Lepra, comoAdrin Abonizio. Un doctoren letras desentraa el escritodel cantante que recargel folclore futbolero de la ciudad.

    Chicanas clsicasLO QUE DEJ EL DERBY ROSARINOCARLOS LUNA / TLAMLa huelga de los sectores sindicales opositores sehizo sentir montada en la paralizacin del transportepblico y los cortes de rutas y calles. Para elgobierno, fue una barbarie. El Maradona que no fueSe estrena la pelcula que cuenta la historia de GoyoCarrizo, amigo de la infancia del Pelusa, con quieninici un viaje que se bifurc. Para uno, el destino fuela gloria. Para el otro, el olvido. Ruanda, a veinte aosEn 1994, ms de 800 mil personas del pueblo tutsifueron asesinadas en el pas africano. Francia,Blgica y la Iglesia Catlica son sealadas entrelos cmplices de las atrocidades.eleslabon@gmail.comredaccionrosario.comperiodicoeleslaboneleslabonciacEl piqueparo y la polmicaLa espectacular ocupacin del territorio rosarino por 3 mil efectivosde fuerzas federales puso en incontrastable evidencia la impotenciadel gobierno provincial en la lucha contra la narcocriminalidad.Qu pasar cuando se vayan los gendarmes y prefectos.Los desafos despus del desembarco. Escriben y opinan: Luciano Couso,Juane Basso, Manuel Costa, Carlos Del Frade y Flix Crous.

  • Para muchos es toda una paradojaesta de sentir alivio por tenergendarmes al alcance de la mano.A qu punto hemos llegado, nosotrosque siempre renegamos tanto de losuniformes! Ahora estamos contentosporque vinieron ms de dos mil botonesa instalarse en la ciudad, se escucha enla mesa del vermucito. As estn las co-sas en la Chicago argentina.La charla deriva al toque a que ojo, eh!

    And saber si se quedanmucho tiempo.Y uno pregunta qu van a hacer ahoralos policas que andan en la joda?.Muy contentos no deben estar, pue-

    den armar cualquier bardo, tirotearse conlos gendarmes, cualquiera, se contesta.Entre el coloquialismo mgico de

    los parroquianos y el familiar de cru-do y realidad que se manya en las ca-lles de Rosario hay cada vez menosdistancia. Algo tenan que hacer,puede ser una frase que resume lapostura mayoritaria ante el desem-barco de las fuerzas federales, unasuerte de Da D al que bien podra lla-marse Da B, de Berni y Bonfatti, mo-nitoreando muy juntitos undespliegue inusual en la Rosario cuasizona liberada de los ltimos aos.Todos contentos, entonces, ms all

    de la conciencia de la inexistencia desoluciones inmediatas y simples parauna problemtica de larga data y anchacomplejidad. Est claro para todos quelos gendarmes no son eternos y no hayque perder de vista que la sensacin detranquilidad inicial puede transmutaren tensiones entre los de uniforme ylos pibes de los barrios, poco acostum-brados a convivir los unos con losotros. Y si no, pregntenle, por ejem-plo, a la gente de la revista la GargantaPoderosa que vive en la villa Zavaletade Buenos Aires.Habr que ver tambin qu efectos

    genera la repentina y simultnea clau-sura de casi un centenar de bocas deexpendio de productos como la cocanay la marihuana que es al cuete negar-lo, se consumen ms que mucho en laciudad. La demanda va a generar nuevaoferta, vaya a saber en qu trminos,quines se llevarn la moneda.Y ac llegamos, lector, lectora, al

    capullo de la cuestin: el paradigmadel combate represivo al narcotrficoest en seria crisis en todo el mundo.Ya no slo los fumones plantean laalternativa de despenalizar el consu-mo como herramienta para desar-ticular el negocio narco. Hastacuando la neo ley seca reproducto-ra de mafias asesinas dignas de aquelAl Capone en blanco y negro?Endemientras, los gendarmes en la

    puerta de casa.

    LA GENDARMERA NOpuede quedarse eternamenteac. El gobierno provincialtiene que resolver este pro-blema, le dijo a el eslabn la

    noche del mircoles una alta fuente judicial.En la sede Rosario de Prefectura Naval slohaban pasado unos minutos de la rueda deprensa en la que el secretario de Seguridad,Sergio Berni, y el gobernador Antonio Bon-fatti dieron a conocer los detalles del megao-perativo de fuerzas federales de seguridadque desembarcaron en la ciudad con el finde pacificar el territorio ganado a sangre yfuego por el narcotrfico. El fracaso del go-bierno de Santa Fe para enfrentar a las orga-nizaciones violentas con su propia policahaba quedado al desnudo. La larga discusinsobre el control poltico de la Santafesinahaba quedado saldada de unamanera tansorda como contundente. Bonfatti no estabafastidiado. Por el contrario, luca aliviado:

    Gracias presidenta y gracias Sergio Berni,dijo con ostensible sinceridad.En el planteo del funcionario judicial

    mencionado arriba anida el corazn delasunto: fue necesario un desembarco detres mil hombres de fuerzas federales dosmil de los cuales se quedan en Rosario porun tiempo an indeterminado- para con-trolar los barrios ms conflictivos de laciudad. El sobreentendido es implacable: lapolica de Santa Fe, lejos de poder resolverel problema, es parte fundamental de l.Es increble que para hacer un operativo

    como ste slo se le pudo avisar al jefe dePolica (provincial), al subjefe y a un gruporeducido, continu el funcionario judicialvinculado a la lucha contra el narcotrfico.De haberlo sabido un nmero mayor de fun-cionarios policiales santafesinos, el operati-vo hubiera fracasado ante posiblesfiltraciones (ver aparte). Como en la fbula,el rey estaba desnudo.Si bien es la aceptacin ms cruda de la

    impotencia local para resolver el problema

    de seguridad pblica que supone el creci-miento de bandas armadas y violentas, ladecisin del gobierno nacional de ocuparRosario con fuerzas federales no parece ha-ber tenido como objetivo hacer ostensibleesa incuestionable carencia local.La sangre derramada por el estallido de

    violencia y narcocriminalidad en Rosario, quehace tiempo ocupa lugares ms omenoscentrales en los medios nacionales, amena-zaba con salpicar tambin a la Casa Rosada.El linchamiento de un presunto ratero a ma-nos de vecinos dotados de pulsin homicida ysu rplica menos extrema en distintos pun-tos del pas encendieron una luz de alertams all de Santa Fe. Hasta el Vaticano lleg.La decisin del gobierno nacional fue,

    entonces, ocuparse de la cuestin ocu-pando Rosario con fuerzas federales queno poseen vnculos con el entramado degrupos delictivos locales.La interpretacin que el gobierno hizo del

    escenario rosarino fue que los grandes pro-veedores de estupefacientes de la zona fue-

    El fiscal Carlos Covani dictamin a favor deque los diputados provinciales del Movi-miento Evita Eduardo Toniolli, Gerardo Ri-co y Mariana Robustelli sean consideradosquerellantes en la causa que investiga siexisti delito en la manipulacin por partede funcionarios del gobierno de Santa Fe

    de la computadora Mac que perteneca alasesinado Luis Medina, un empresario vin-culado con el narcotrfico.Mientras la Cmara Penal resuelve si el

    caso se instruye bajo el viejo o el nuevo C-digo Procesal, ahora falta que la jueza Ale-jandra Rodenas, quien debera tomar el

    expediente, defina si los legisladores sernparte de la causa.Despus del dictamen del fiscal, ale-

    gando que no hay delito en la manipu-lacin de la computadora, evaluamosque si l decide no investigar, no nosqueda otra que presentarnos como que-rellantes para impulsar la causa, dijoel diputado Toniolli.Tenemos que garantizar que se in-

    vestigue, aadi el legislador del Movi-miento Evita.

    Querellantes por la MacPeridico semanal fundado el 2 de septiembrede 1999 por Matas Ayastuy, Juan Emilio BassoFeresin, Julin Lafuente, Rodrigo Mir yJernimo Principiano.

    propietario: Asociacin Civil CadenaInformativa RPI N 234.810produccin periodstica:Cooperativa de Trabajo La Masa

    director: Juan Emilio Basso Feresineditores: Manolo Robles y Luciano Cousoeditor contrapunto: Jernimo Principianoeditor la bola: Santiago Garatdiseo grfico: Anbal Prez,Facundo Vitiello y Javier Garca Alfarocorreccin: Santiago Garatcierre de edicin: Viernes 11 de abril de 2014.

    el eslabn integra Diarios y Peridicos Regionales Argentinos (Dypra) y la cooperativa Diarios y Peridicos de Santa Fe (Dypsa)PRODUCIDO CONSOFTWARE LIBRE

    ciudad | el eslabnpgina 2 | sbado 12 de abril de 2014

    Mendoza 2836 dto. 4, Rosario 0341 4353719 eleslabon@gmail.com periodicoeleslabon.com periodicoeleslabon periodicoeleslabon

    EDITORIALLosgendarmesen lapuertade casa APOCALIPSIS NARCOLos desafos trasel desembarcoLa ocupacin del territorio rosarino por 3 mil efectivos de fuerzas federales puso en incontrastableevidencia la impotencia del gobierno provincial en la lucha contra la narcocriminalidad.Por Luciano Couso

  • ron desarticulados por investigaciones judi-ciales o de hecho (casos Delfn Zacaras,Reina Isabel Quevedo, Popea, asesinato deLuis Medina y retraccin de Los Monos), porlo que ahora era necesario avanzar sobrelas terminales capilares del narcotrfico,segn metaforiz el titular de la Procura-dura contra el Narcotrfico (Procunar), F-lix Crous (ver entrevista en pgina 5).Con el terreno limpio, gendarmes y

    prefectos recuperarn el territorio en ma-nos de las bandas asociadas a la narcocrimi-nalidad. Hiptesis que deber ser sometida averificacin en la realidad.

    No te vayas campenLa pregunta central que dispara la deci-

    sin nacional de ocupar el territorio rosa-rino es qu ocurrir el da despus de que lasfuerzas federales de seguridad se retiren.se es el principal desafo que enfrenta el

    gobierno de Anton