Articulo de Libertad Religiosa

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<p>UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLOFACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICASESCUELA DE DERECHO</p> <p>TITULO DE PONENCIA EL HECHO RELIGIOSO EN EL PER: EN BUSCA DE UNA LIBERTAD RELIGIOSA EN UN ESCENARIO DE IGUALDAD</p> <p>AUTOR NESTOR DANIEL LOYOLA ROS</p> <p>CICLO XB</p> <p>CORREO ELECTRONICO / CELULAR Nestor_loyo@hotmail.com / 949305128</p> <p>EL HECHO RELIGIOSO EN EL PER: EN BUSCA DE UNA LIBERTAD RELIGIOSA EN UN ESCENARIO DE IGUALDAD</p> <p>Nstor Daniel Loyola Ros1</p> <p>I. INTRODUCCIN Los Estados contemporneos vienen demostrando cada vez la incesante necesidad de implementar y fortalecer los regmenes democrticos de sus gobiernos, basndose en los postulados de justicia, libertad e igualdad. Por ello, el Estado peruano -que no poda permanecer ajeno a esta situacin- es el encargado de proporcionar las herramientas pertinentes para procurar el pleno desarrollo en las diferentes esferas de la vida de sus habitantes. El tema religioso en el Per ha sido durante aos una problemtica manejada por el aparato gubernamental y su reconocimiento expreso a la Iglesia Catlica como nica religin pasible de proteccin jurdica. Sin embargo, la coexistencia de nuevos grupos culturales y religiosos hicieron insostenible esta situacin al punto de encontrarnos ahora con un Estado respetuoso de las diferentes confesiones, pues entendi que el objeto propio y primario de esta libertad fue y es la relacin voluntaria y libre de vincularse con Dios 2 (lo cual supone adoptar o no una religin). Este escenario, desde luego, no es tan sencillo de regular en un pueblo mayoritariamente catlico, por lo que el deber del Estado no se debe restringir en asegurar a sus ciudadanos el libre ejercicio de su religin, sino de ofrecer las mismas condiciones beneficios y obligaciones- a todas aquellas confesiones religiosas legalmente constituidas para que a partir de ah se construya una verdadera libertad religiosa.1</p> <p>Estudiante de X ciclo de la Facultad de Derecho y Ciencias Polticas de la Universidad Nacional de Trujillo. Participante en el concurso de ponencias estudiantiles organizado en el X Convencin Nacional de Derecho Constitucional, realizado en la ciudad de Trujillo en Noviembre de 2011. 2 SALDAA, Javier. El Derecho Fundamental de Libertad Religiosa. En: Natura, ius, ratio estudios sobre la filosofa jurdica de Javier Hervada. ARA editores E.I.R.L. Universidad de Piura. Per. 205. P. 147.</p> <p>Actualmente el Estado parece haberse preocupado por este sector de la sociedad, promulgando el 21 de diciembre de 2010 la Ley N 29635: Ley de Libertad Religiosa en adelante la Ley-, y su Reglamento a travs del D.S. N 010-2011JUS de fecha 27 de julio de 2011 en adelante el Reglamento-, los cuales sern para efectos del presente trabajo motivo de estudio a fin de determinar si verdaderamente la libertad religiosa en el Per se viene dando en un marco de igualdad. II. EL HECHO RELIGIOSO EN EL ORDENAMIENTO JURIDICO PERUANO: UN VISTAZO AL PASADO, PRESENTE Y FUTURO</p> <p>1. EVOLUCIN HISTRICO CONSTITUCIONAL Las normas que regulan la libertad religiosa en el Per provienen de inspiracin espaola, en la cual los reyes catlicos trataron de cimentar la unidad nacional sobre la base de la unidad religiosa3. As, la Constitucin de Cdiz de 1812 -que rigi para el Per- sealaba en su artculo 12 que La religin de la Nacin espaola es y ser perpetuamente la catlica, apostlica y romana, nica y verdadera. La Nacin la protege por leyes sabias y justas, y prohbe el ejercicio de cualquier otra; la misma norma que en esencia fue reproducida por nuestra primera Constitucin peruana de 1823, al prescribir que La religin de la Repblica es catlica, apostlica, romana, con exclusin del ejercicio de cualquiera otra. Tal dispositivo fue repetido medularmente a lo largo de nuestros textos constitucionales del siglo XIX y principios del siglo XX, conforme lo esquematizamos a continuacin:CONSTITUCIN POLTICA 1826 REGULACION NORMATIVA La religin del Per es la catlica, apostlica, romana (art. 6)</p> <p>3</p> <p>BARRERO, Abraham. Sobre la libertad religiosa en la historia constitucional espaola. Revista Espaola de Derecho Constitucional. N 61. Madrid: Centro de Estudios Polticos y Constitucionales. 2001. P. 138.</p> <p>1828</p> <p>1834</p> <p>1839</p> <p>1856</p> <p>1860</p> <p>1867 1920</p> <p>Su religin es la catlica, apostlica, romana. La nacin la protege por todos los medios conformes al espritu del Evangelio, y no permitir el ejercicio de otra alguna (art. 3) Su religin es la catlica, apostlica, romana. La nacin la protege por todos los medios conformes al espritu del Evangelio, y no permite el ejercicio de otra alguna (art. 2) Su religin es la catlica, apostlica, romana, que profesa sin permitir el ejercicio pblico de cualquier otro culto (art. 3) La Nacin profesa la religin catlica, apostlica, romana. El Estado la protege por todos los medios conformes al espritu del Evangelio, y no permite el ejercicio pblico de otra alguna (art. 4) La Nacin profesa la religin catlica, apostlica, romana. El Estado la protege y no permite el ejercicio pblico de otra alguna (art. 4) La Nacin profesa la religin catlica, apostlica, romana. El Estado la protege y no permite el ejercicio pblico de otra alguna (art. 4) La Nacin profesa la religin catlica, apostlica, romana. El Estado la protege (art. 5)</p> <p>De todas las normas supra indicadas se desprende un Estado peruano confesional4 con un cierto sentimiento de hostilidad hacia las otras confesiones 5, pues se ha vinculado de una forma u otra a determinada Iglesia o confesin religiosa especificando de que cierta religin es la del Estado, mereciendo por ello un trato preferencial. En otras palabras, concretamente se ha caracterizado por reconocer al catolicismo como religin oficial, excluyendo a las dems. Sin embargo, es a partir de la Constitucin de 1933 que nuestro Estado experimenta un cambio brusco en la regulacin del hecho religioso, dado que flexibiliza sus relaciones con la Iglesia Catlica a favor de las dems confesiones:</p> <p>CONSTITUCION4</p> <p>Cfr. SEMINO, Miguel ngel. Libertad de conciencia y Religin. En: Lectura sobre temas constitucionales. Ed. Fundacin Friedrich Naumann. Lima. Per. P. 86. 5 Ibdem.</p> <p>POLITICA</p> <p>1933</p> <p>1979</p> <p>1993</p> <p>COMENTARIO A pesar de seguir con la misma Respetando los sentimientos de tendencia del reconocimiento de la mayora nacional. El Estado la proteccin del Estado a la protege la religin, catlica, religin Catlica, sta norma ya apostlica y romana. Las no excluye la prctica religiosa de dems religiones gozan de las otras confesiones sino que libertad para el ejercicio de sus inserta por primera vez el derecho respetivos cultos (art. 232) al culto en favor de las mismas. Esta Constitucin deja en claro la Dentro de un rgimen de nueva posicin del Estado frente independencia y autonoma, el al hecho religioso6: no confesional Estado reconoce a la Iglesia (pero reconoce la innegable Catlica como elemento influencia del Catolicismo en el importante en la formacin Per). Asimismo, procura una histrica, cultural y moral del mayor proteccin y respeto a las Per. Le presta su colaboracin. otras confesiones, al ya no solo El Estado puede tambin reconocer su ejercicio pblico, establecer formas de sino tambin de poder prestarles colaboracin con otras colaboracin (aunque lo seale confesiones (art. 86) de manera facultativa). Esta norma repite casi textualmente lo citado por el Dentro de un rgimen de constituyente del 79, ratificando independencia y autonoma, el su postura aconfesional y Estado reconoce a la iglesia reafirmando los principios de Catlica como elemento independencia, autonoma, y importante en la formacin cooperacin entre las relaciones histrica, cultural y moral del del Estado y las confesiones Per, y le presta su colaboracin. religiosas. Pero no olvidemos que El Estado respeta otras siempre subyace un mayor peso confesiones y puede establecer del Catolicismo por su raigambre formas de colaboracin con ellas institucional y por su reciente (art. 50) vinculacin jurdica a travs de la celebracin de un Acuerdo con la Santa Sede el 19 de julio de</p> <p>REGULACION NORMATIVA</p> <p>6</p> <p>Al respecto, tambin precisamos que el texto constitucional de 1979 abandon la figura del Patronato Nacional que rigi hasta la Constitucin de 1933. ste, desde luego, representa un valioso aporte que reafirma la nueva cara que el Estado peruano pretende mostrar a la comunidad religiosa con su no confesionalidad. El Patronato Nacional era una herencia del Patronato Regio, concedido por la Santa Sede a los Reyes de Espaa, desde el tiempo de la Conquista de Amrica, y que consista en el derecho que la Santa Sede conceda a los Monarcas o Jefes de Estado de proponer sujetos que considerasen idneos para los diversos cargos, dignidades y beneficios eclesisticos, a cambio de la proteccin que ejerceran a favor de la actividad la Iglesia Catlica. CARPIO SARDON, Luis. La libertad religiosa en el Per. Derecho Eclesistico del Estado. Universidad de Piura. Piura. Per. 1999. P. 310.</p> <p>1980.</p> <p>Como se podr apreciar, la lnea del Estado peruano a lo largo de su historia constitucional sobre materia religiosa ha ido evolucionando de la confesionalidad catlica intolerante y restrictiva hasta llegar en un plano jurdico de no confesionalidad, que supone un modelo de neutralidad y cooperacin positiva entre el poder poltico y religioso, enriquecindose de conceptos doctrinarios, jurisprudenciales y de proteccin con rango legal e internacional, y provocando no pocos cuestionamientos por la regulacin que se ha producido hasta estos momentos, sobretodo de la igualdad material que efectivamente debe o debera garantizar el Estado. 2. RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL DEL DERECHO A LA LIBERTAD RELIGIOSA</p> <p>II.1.</p> <p>Proteccin Internacional:</p> <p>El derecho a la libertad religiosa se encuentra recogido en mltiples instrumentos internacionales de Derechos Humanos7, e incluso -dada su importancia- en las normativas especiales del Derecho Internacional Humanitario8 y del Derecho Internacional de los Refugiados9, es por ello que tal derecho debe ser interpretado -en virtud de la IV Disposicin Final y Transitoria de la Constitucin Poltica y del artculo V del Ttulo Preliminar del Cdigo Procesal Constitucional- a la luz de todo este acervo jurdico internacional para poder obtener una adecuada proteccin a su contenido mismo, en consonancia con el bloque de Constitucionalidad en nuestro ordenamiento jurdico.7</p> <p>Declaracin Universal de los Derechos Humanos, artculo 18; Declaracin Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, artculo III; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos, art. 18; Convencin americana sobre Derechos Humanos, art. 12; Convencin Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, Convencin Belm do Par, art. 4.i); y, Convencin sobre Derechos del Nio, art. 14. 8 Convenio III de Ginebra relativo al Trato Debido a los Prisioneros de Guerra, art. 34; Convenio III de Ginebra relativo a la Proteccin de Personas Civiles en Tiempo de Guerra, arts. 58,86 y 93; y, Protocolo II Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la Proteccin de las Vctimas de los Conflictos Armados sin Carcter Internacional, artS. 4 y 5. 9 Convencin sobre el Estatuto de los Refugiados, art. 4.</p> <p>II.2.</p> <p>La famosa Triada de Libertades: Pensamiento, Conciencia y Religin:</p> <p>Lo peculiar de algunas regulaciones en el marco internacional se encuentra en que muchos de sus textos aluden en un solo artculo a una trada de libertades: pensamiento, conciencia y religin. Encontrndolo, por ejemplo, en el art. 18 de la Declaracin universal de Derechos Humanos, art. 18.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos, art. 1.1 de la Declaracin sobre la Eliminacin de Todas las Formas de Intolerancia y Discriminacin Basadas en la Religin o Conviccin, as como en el art. 14.1 de la Convencin de los Derechos del Nio. Sin embargo, a pesar de lo anteriormente sealado, la Convencin Americana sobre Derechos Humanos constituye una excepcin a mencionar sobre esta triada de libertades de variada interpretacin, ya que consagra de un lado, la libertad de conciencia y la de religin en su artculo 12 y, de otro, la libertad de pensamiento y expresin en su artculo 13, excepcin que por cierto tambin presenta nuestra Constitucin. En ese sentido, resulta pertinente desarrollar las posturas bsicas sobre la regulacin de dichas libertades10 porque permite comprender mejor su contenido: a. Como un nico derecho: En primer lugar, hay quienes entienden que las libertades de pensamiento, de conciencia y de religin constituyen un nico derecho, con una dimensin individual y colectiva, que tiene como finalidad garantizar la eleccin de una propia cosmovisin o concepcin de la vida y lgicamente, la actuacin de acuerdo con sta, es decir al conjunto de creencias que sostienen al hombre, ya sean de origen religioso, filosfico o ideolgico11. b. Como derechos diferentes:10</p> <p>MARTIN SNCHEZ, Isidoro. El derecho a la formacin de la conciencia en el ordenamiento jurdico internacional. En: AA. VV. Actas del Congreso Latinoamericano de Libertad Religiosa. Lima. Per (Setiembre, 2000). Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Catlica del Per. 2001. P. 184. 11 SOUTO PAZ, Jos. Comunidad Poltica y libertad de creencias. Introduccin a las libertades pblicas en el Derecho Comparado. Marcial Pons. Madrid. Espaa. 2003. P. 190.</p> <p>Otro sector, considera que las libertades de pensamiento, conciencia y religin, tal y como se encuentran reguladas son tres libertades diferentes, que si bien conforman un ncleo de exigibilidad y debitud inherente a la dignidad humana en lo que atae al ser y a la actividad del espritu humano 12, postulan estatutos jurdicos distintos. As, en ellos se distingue entre un derecho sobre todo intelectual: libertad de pensamiento, un segundo con contenido tico: libertad de conciencia, y un tercero especficamente religioso: libertad religiosa. Por su parte, el Tribunal Constitucional ha sido tajante al diferenciar que la libertad de conciencia est vinculada a la libertad de ideas; mientras que la libertad de religin, a la libertad de creencias13. c. Como proceso de formacin del contenido del derecho a la libertad religiosa: Finalmente, se ha precisado que la triada de derechos (pensamiento, conciencia y religin) no se trata de derechos distintos entre s, sino de diferentes manifestaciones de un derecho que en escalas se compone de 3 fases, siendo la libertad de pensamiento la primera y ms general (ideas), luego la libertad de conciencia que puede ser una valoracin juiciosa de mi opinin religiosa o ideolgica sobre un punto en concreto y por ltimo, la libertad de religin en la que el elemento del culto sirve para diferenciar esta libertad de las simple faceta interna que se deriva de la libertad de pensamiento o de conciencia14.</p> <p>3. DERECHO A LA LIBERTAD RELIGIOSA: En este acpite, nos remitiremos a conjugar los fundamentos de las sentencias expedidas por el Tribunal Constitucional as como lo regulado tanto en la Ley y el Reglamento sobre la materia.</p> <p>12 13</p> <p>HERVADA,...</p>