arcaica - interc .individuo, sociedad y polftica en grecia 1. edad arcaica 1. la realidad política

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  • INDIVIDUO, SOCIEDAD Y POLfTICA EN GRECIA

    1. EDAD ARCAICA

    1. La realidad poltica.

    A) El trnsito de la monarqua a la aristocracia.

    La destruccin del mundo micnico trajo consigo, ante todo, la cada del poder centralizado del wna. y la independizacin de los reyes subalternos (basilewes) en sus pequeos dominios. No obstante, estos reyes locales se ven poco a poco privados de sus prerrogativas polticas por los nobles, que llegan, al fin, a suprimir las monarquas e implantar regmenes aristocrticos. Un ejemplo lo ofrece Atenas con la dinasta Medntida, uno de cuyos reyes, al que se le puede reconocer valor histrico, es Acasto (Aristteles, Constitucin de Atenas, 3, 3), el cuarto de una lista de 19 nombres. Los reyes de Atenas son despojados primeramente de sus poderes civiles-administrativos, que pasan al arconte-epnimo; despus, de sus poderes militares, que pasan al arconte-polemarco. Slo les quedaron las prerrogativas religiosas. Cuando muere o es depues- to el ltimo Medntida, Hipmenes, tal vez hacia el ao 682, des- aparece el reino vitalicio. Desde entonces se crea la magistratura anual del (arconte-) rey abierta a todos los nobles. Con la desapari- cin de la monarqua vitalicia se inicia propiamente en Atenas el estado aristocrtico. Los poemas homricos reflejan esta etapa de trnsito de la monarqua a la aristocracia en la figura de Agamenn, que ha de soportar el trato altanero de Aquiles (Ilada, 1, 59 SS.) y de Diomedes (Ilada, IX, 32 SS.).

  • 136 ISIDORO MUOZ VALLE

    B) El Estado Aristocrtico.

    Si nos fijamos en el modelo ateniense, observamos que bajo el rgimen aristocrtico en sentido estricto, es decir, desde ca. 682 al 594-3 (fecha del arcontado de Soln), las magistraturas se re- servan a los nobles (Aristteles, Constitucin de Atenas, 3, 1)) lo mismo que el Consejo, que est formado por los ex-arcontes a ttulo vitalicio (Aristteles, Const. At. 3, 6), Consejo que, con toda probabilidad, era el Arepago. Ya hemos citado a los principales magistrados (arconte epnimo, arconte polemarco y arconte rey). Que el poder estaba en sus manos se deduce de las palabras de Tucdides (1, 126, 8) a propsito del aplastamiento de la intentona de Ciln ca. 630. Pero el verdadero depositario del poder era el Consejo (el Arepago), pues a l deban rendirle cuentas y podan ser condenados por l, como lo fue el arconte alcmenida Mega- cles, responsable de la matanza de los Cilonianos (Constit. de At., 1; Plutarco, Soln, 12, 2-4). A la Asamblea popular tenan derecho de asistencia slo los ciudadanos-propietarios de tierras. A partir de Soln ese derecho se extender tambin a los thetes (no-pro- pietarios). De todos modos, la importancia de la Asamblea era mnima; quiz se reuna solamente una vez al ao, con ocasin del nombramiento de los magistrados, y su papel se limitara a dar confirmacin puramente formal a los candidatos presentados por los nobles. Los derechos de los plebeyos eran ms tericos que reales. Del fragmento 24 (Adrados) de Soln se deduce que los jueces aristcratas en la Atenas presoloniana podan actuar injustamente (esclavizando a inocentes en contra de la ley) y -a lo que parece- impunemente. Un testimonio parecido al de Soln es el que ofrece Hesodo sobre la arbitraridad e impunidad con que procedan los nobles en la Beocia del siglo VII. En Trabajos y Das (v. 202 SS.) describe la relacin entre los gobernantes y el pueblo bajo la imagen del halcn que tiene aprisionado entre sus garras al ruiseor y har con l lo que quieran.

    2. La Sociedad Aristocrtica. Su carcter Gentilicio.

    En la organizacin de la sociedad aristocrtica hay un elemen- to clave: la fratra, que parece ms bien de origen postmicnico y no pervivencia indoeuropea. Tras la destruccin de las grandes unidades polticas micnicas, sobreviene -como queda dicho al

  • principio- una fragmentacin de stas en pequeos cantones. Las tradiciones y la Arqueologa nos informan de una docena, aproxi- madamente, de estos minsculos estados en el Atica (que pos- teriormente volvi a ser reunificada) y poco ms o menos en Beo- cia, Arglide, Acaya, Arcadia, etc. El reyezuelo, en que se encarna un estado embrionario, carece de recursos y poder para dispensar una proteccin eficaz. El sentimiento de inseguridad de los indivi- duos los impulsa a crear asociaciones para la mutua defensa, al margen del estado, bajo una personalidad poderosa, el arist- crata, situado en lo ms alto de la asociacin piramidaln (la aristocracia surge por el prestigio guerrero, por la riqueza en tierras, rebaos y botn, y se corrobora por el factor genealgico: la descendencia de un dios o un hroe). Bajo el aristcrata, en la pirmide, aparecen sus parientes prximos, sus allegados y sus camaradas; ms abajo la clientela, personas dependientes, siervos y esclavos. Probablemente los hectmoros atenienses a los que liber Soln fueron en su origen gentes que, a cambio de proteccin entregaban al seor-feudal parte de sus cosechas. Estas agrupaciones nacieron al margen del estado. Pero lleg un momento en que el estado las institucionaliz con el nombre de fratras. En Homero un hombre sin fratra (aphrtor) es un pros- crito de la sociedad (IZiada, IX, 63-64). Los integrantes de esta asociacin se llaman tai. Los tai en edad militar se llaman he- tairoi. De ah que cuando Nstor (IZada, 11, 362-3) aconseja a Aga- menn organizar el ejrcito por tribus y fratras, el trmino fra- tra significa la heteria o asociacin aristocrtica piramidal. En tiempo de paz los tai ayudan a los kasgnetoi (parientes prxi- mos) de un hombre asesinado a vengar su muerte (Odisea, XV, 272-6). En la Atenas arcaica una ley de Dracn (ca. 620) revela ya la institucionalizacin de la fratra. Despus de los parientes pr- ximos (ankhisteis, como los kasgnetoi de Homero) los miembros de la fratra son los que deben perseguir a los homicidas. Si el muerto no tiene parientes, diez miembros de la fratra decidirn el regreso al Atica del homicida involuntario (Inscript. Graecae, 12, 115; M. N. Tod, Greek Hist. Inscr., 87). Asociaciones semejantes a la hetaireia-phretre homrica se encuentran tambin en otros centros de Grecia, por ejemplo, en Creta, segn los datos del C- digo de Gortina (cf. Tod, 69). All el aptairos, no miembro de una heteria, careca de derechos de ciudadana. Otros ejemplos an- logos, ms o menos evolucionados, se advierten en Esparta, Mace- donia y Rodas.

  • De la fusin de varias fratras surgieron las tribus, tambin por razones de autodefensa. No es creble que estas tribus sean protogriegas, ya que no se encuentran en Beocia ni entre los eolios ni entre los griegos del Noroeste. La tribu en edad remota tena funciones relativas al derecho familiar, y tambin en la guerra desempeaba un papel complementario del de la fratra. Al consejo de Nstor a Agamenn ya citado (Iliada, 11, 362-3) se ha de aadir el fragmento 1." (Adrados) de Tirteo, v. 50-51, en que aparecen las tres tribus dorias marchando al combate. Nstor y Tirteo reflejan el hecho de que el estado vio la utilidad de esas asociaciones pre- estatales (o paraestatales) y las hizo suyas.

    Como ya hemos indicado, el estado institucionaliz las fratras. En Atenas ser miembro de una fratra era condicin necesaria para ser ciudadano, aun despus de que Clstenes hizo depender el derecho de ciudadana de la pertenencia a un demo (Constit. At. 42, 1). En efecto, en el tercer da de la fiesta de las Apaturias, que se celebraba en octubre, se inscriban en el registro de la fratra los hijos nacidos en el ao (cf. Suda, s. v. Apatouria). Tam- bin el estado institucionaliz, repetimos, las tribus; primeramente las cuatro jonias, con las que Soln form el Consejo de los Cuatro- cientos (Constit. At., 8, 4), y despus las diez de Clstenes, con las que ste form el Consejo de los Quinientos (Constit. At. 21, 3) y los diez regimientos de tropas (Herdoto VI, 111, 1; Tucdides VI, 98, 4; 111, 87, 3). En cambio el estado no institucionaliz los gne o linajes aristocrticos, seal de que son un fenmeno tardo. En efecto, Homero habla de tribus y fratras, pero no menciona el gnos. El gnos tampoco aparece en las leyes criminales ni civiles de la Atenas arcaica ni en la ley de Gortina. Se trata de una aso- ciacin de familias de euptridas, que se dicen descendientes de un dios o un hroe, que controlan las riquezas por sus grandes posesiones y se hacen con el poder al caer la monarqua hasta las reformas de Soln. Por su aparicin tarda no tienen un puesto en la legislacin ateniense. Una ley conservada por Filcoro en su fragmento 94 (Jacoby, Fragm. Griech. Histor., 111 B 328) prescribe que en las fratras se deben admitir no slo a los homoglaktes (es decir los genntai o miembros de los gne aristocrticos) sino tambin a los orgeones (es decir, los plebeyos, miembros de las asociaciones llamadas tasos). Esto hace pensar que despus de Dracn, con motivo de la crisis econmica de fines del siglo VII, muchos pequeos propietanos arruinados fueron expulsados de las fratras (perdieron la ciudadana). Las fratras entonces cobra-

  • ron un carcter prcticamente aristocrtico. Decimos que la ex- pulsin se produjo despus de Dracn. Pues sabemos por su ley ya citada (Tod, 87) que en su poca haba en las fratras tanto plebeyos como nobles; en efecto, esa ley ordena que el regreso al Atica del homicida involuntario ha de ser decidido (si el muerto no tiene parientes) por diez miembros de la fratria elegidos de entre los aristcratas. Cuando Soln lleva a cabo sus reformas, promulga la ley recogida por Filcoro en virtud de la cual los plebeyos (tanto si sus tiasos ya existan como si se crearon en poca de Soln) vuelven a formar parte de las fratras. (Prescin- , dimos de discutir la opinin -menos aceptable- segn la cual la ley de Filcoro datara de la poca de Clstenes). La fratra vino a ser, pues, el cauce a travs del cual las gentes se incorpora- ban a la comunidad, se convertan en ciudadanos. En cambio, cuando la asociacin cpiramidal~ se institucionaliz con el nombre de fratra qu