5º pensamiento e inteligencia

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UNIVERSIDAD DE SAN MARTN DE PORRES

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIN, TURISMO Y DE PSICOLOGAESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGA

CURSO :

PENSAMIENTO E INTELIGENCIAMANUAL DEL CURSO

Profesor: Dr. Roberto Bueno Cuadra LIMA PERU 2005

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NDICE

Psicologa del pensamiento: Aspectos histricos y metodolgicos Solucin de problemas Los conceptos Una aproximacin al estudio psicolgico del razonamiento La creatividad: Producto de la inteligencia, la personalidad y el ambiente Una mirada a la inteligencia Lecturas obligatorias: Lectura 1: El viejo problema de la introspeccin Lectura 2: El pensamiento cientfico como problema psicolgico Lectura 3: Razonamiento informal Lectura 4: La mejora de la inteligencia: Un reto para la educacin del futuro

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PSICOLOGA DEL PENSAMIENTO: ASPECTOS HISTRICOS Y METODOLGICOS 1.1. Psicologa cognitiva y psicologa del pensamiento.

Estamos persuadidos de que uno de los ejercicios ms saludables que puede realizar un psiclogo -y probablemente cualquier persona dedicada a las ciencias humanas- consiste en intentar explicar los supuestos fundamentales del rea en la que trabaja a personas con un cierto inters en el tema pero ajenas a l. A menudo, cuando esto sucede por primera vez descubrimos que existen una serie de cuestiones esenciales en nuestro objeto de investigacin que, muy a nuestro pesar, no han sido demasiado bien resueltas o siguen sin tener una respuesta clara. As, en el caso del tema que nos ocupa, algunos de los interrogantes que probablemente surgiran en esa hipottica conversacin podran ser, por ejemplo, los siguientes: Qu es el pensamiento? cmo funciona nuestra mente cuando resolvemos un problema?, por qu los nios muestran un pensamiento ms eficaz a medida que crecen? Obviamente, el especialista suele considerar que este tipo de preguntas no pueden responderse de manera breve y directa porque cada una de ellas puede subdividirse, a su vez, en mltiples aspectos que es preciso tener en cuenta para no caer en afirmaciones simplistas. Por ejemplo, para responder a cualquier pregunta sobre los procesos de solucin de problemas, pongamos por caso, es preciso tener en cuenta un buen nmero de aspectos que afectan tanto al tipo de problemas -familiaridad, disposicin de los elementos, etc.- como a las caractersticas personales del sujeto. En este sentido, una de las mejores excusas para no enfrentarse con cuestiones de amplia generalidad en cualquier tema cientfico consiste en escudarse en los mltiples vericuetos que ofrecen los problemas metodolgicos y de detalle de las diferentes subreas en las que se trabaja. De hecho, ante preguntas tan molestas como: qu es el pensamiento?, podra responderse algo as como Mire usted, es tal cantidad de aspectos relacionados con el pensamiento, y tan cuantioso y distinto a la vez, el trabajo experimental realizado, que no podemos responder a esta pregunta. Aunque desgraciadamente nosotros tampoco creemos poseer una respuesta concisa y adecuada ante tamao interrogante, lo que queremos afirmar, en cambio, es que s tiene bastante sentido plantearse ese tipo de preguntas sencillas, pero fundamentales, cuya respuesta implique no slo un buen resumen integrador de los numerosos datos empricos que se poseen hoy da sino tambin, y sobre todo, la elaboracin de teoras que oriente la investigacin futura. En este sentido queremos sumar nuestra voz a la de los autores (Johnson-Laird y Wason, 1977; Pascual-Leone) que vienen a insistir en la necesidad de construccin de teoras en nuestra disciplina, y ms concretamente en el estudio del pensamiento. Una de las razones que se suele utilizar para justificar la ausencia de perspectivas tericas reside en la juventud de la ciencia psicolgica. Evidentemente esta es una ciencia joven si la comparamos con otras que tienen ya varios siglos a sus espaldas. Sin embargo, su vertiginosa expansin en los ltimos treinta aos hace pensar que son muchos ms los datos que esperan ser integrados en teoras comprensivas que teoras difciles de mantener por falta de datos experimentales que les otorguen, al menos, una cierta base emprica. As, no es extrao que Johnson-Laird y Wason, en su magnifica obra sobre el pensamiento, hayan afirmado lo siguiente: Uno de los aspectos sorprendentes de la psicologa, que queda patente en un rpido recorrido por su historia, es el hecho de que haya importado libremente ideas tericas de otras disciplinas pero raras veces haya exportado sus propias teoras a otros mbitos. Por ejemplo, en estos ltimos aos, los psiclogos han utilizado la teora de la informacin, la teora de deteccin de seales, la teora de control, la holografa, la gramtica transformacional, y conceptos de la programacin por computador; sin embargo es muy difcil reunir una lista comparable de teoras, desarrolladas por la psicologa, que haya tenido un impacto en otras disciplinas (Johnson-Laird y Wason, 1977, p. 1.) Por otro lado, nos parece que existen otras dos tendencias en la psicologa actual que justifican ms que de sobra el renovado inters que hoy existe por la psicologa del pensamiento. En primer lugar, como decamos en el prefacio, en la medida en que en numerosos mbitos de la psicologa se ha ido evolucionando desde el conductismo metafsico al conductismo metodolgico (Mahoney, 1974) en una marcha progresiva hacia la recuperacin del sujeto (Pinillos, 1983) se han fortalecido lneas de investigacin que conceden

Tomado de: Lecturas de Psicologa del Pensamiento. Carretero M. y Garca Madruga (1992). Madrid: Alianza Psicolgica. Cap. I pp. 19-42. 3

una gran importancia a los procesos de pensamiento. As, los trabajos sobre atribucin, sobre motivacin extrnseca e intrnseca o sobre modificacin de conducta cognitiva estn basados en las relaciones causales que el sujeto establece entre su conducta y la informacin que le llega del medio. Obviamente, no puede pensarse que el sujeto utiliza los mismos procesos y estrategias al resolver problema hipottico-deductivo y al realizar una inferencia sobre sus xitos o fracasos profesionales. Sin embargo, no puede negarse que ambos procesos guardarn una estrecha relacin. La otra tendencia a la que queramos dedicar unas breves lneas es la relacionada con las investigaciones sobre la inteligencia y los tests destinados a evaluarla. Algn da los psiclogos tendrn que explicarse a s mismos y a esos hipotticos interlocutores, de los que hablbamos al comienzo de este captulo, por qu han utilizado de manera tan equvoca algunos trminos. Es decir, por qu el vocablo inteligencia se ha dejado casi exclusivamente para las investigaciones sobre tests y el trmino pensamiento para los estudios sobre procesos de razonamiento y solucin de problemas? Acaso solucionar la avera de un coche o razonar sobre las probabilidades de acierto de una quiniela no son muestras de inteligencia? Las razones por las que las investigaciones sobre la inteligencia han permanecido al margen de los estudios sobre pensamiento, durante ms de cuarenta aos, son numerosas y complejas y no es ste el lugar ms adecuado para realizar un anlisis detallado del tema. En esta ocasin slo queremos sealar que hace ya algunos aos que esa separacin entre dos temas condenados a entenderse, est tocando a su fin. En trminos generales, puede decirse que los partidarios de los tests han tomado conciencia de que es necesario un conocimiento ms detallado de los procesos cognitivos implicados en la actuacin de los sujetos cuando resuelven ese tipo de pruebas y, a su vez, los psiclogos cognitivos han credo necesario elaborar nuevos instrumentos de evaluacin basados en la investigacin bsica. Fruto de este mutuo entendimiento que se ha ido gestando en los ltimos aos de la dcada de los setenta (Resnick, 1976) es la ingente obra de autores como Sternberg en cuyo reciente y amplsimo Handbook of Human Intelligence pueden encontrarse amplias referencias a este tipo de trabajos. Ahora bien, no conviene olvidar que las actuales investigaciones sobre los procesos de pensamiento son deudoras de las realizadas durante todo este siglo. A este respecto nos parece que no pueden comprenderse debidamente las aportaciones de los estudios de hoy da si no se ha echado una mirada hacia atrs, aunque sea tan fugaz como la que vamos a presentar a continuacin. Quizs con la ayuda de esa mirada comprendamos por qu han hecho falta ms de cincuenta aos para hacer una psicologa como la actual en la que se conceda la misma atencin a lo que el sujeto hace que a lo que piensa o dice. 1.2. De la Escuela de Wurzburgo a la revolucin conductista. La psicologa del pensamiento posee un pasado que es probablemente tan largo o tan corto, segn se mire, como la psicologa misma. De hecho, no es extrao que algn autor de nuestros da (Evans, 1983, p. 1) vuelva a recordar que la historia de la psicologa del pensamiento no puede olvidar sus orgenes filosficos. Sin embargo, tambin es cierto que a medida que la psicologa se fue convirtiendo en un cuerpo de conocimientos sistemticos y experimentales, fueron surgiendo las discrepancias con respecto a la conciencia de estudiar cientficamente los procesos de pensamiento. As mientras que William James (1890/1950) le dedicaba al tema el cap. 22 de sus afamados Principios de Psicologa, Wundt, por el contrario, consideraba que el estudio de los procesos superiores -es decir, el pensamiento y la solucin de problemas- no deba realizarse mediante el mtodo experimental, basado en la introspeccin, sino que tena que orientarse hacia el anlisis de los productos sociales del pensamiento, es decir, el arte, la cultura, la historia, etc. Por tanto, el anlisis de los elementos de la conciencia, desde la perspectiva estructuralista wundtiana, inclua, como es sabido, la sensacin, la percepcin y otros similares, pero exclua el pensamiento debido no slo a su complejidad sino tambin a la supuesta, imposibilidad de que el pensamiento (del psiclogo) se estudiara a s mismo (es decir, al

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