120-130 Sobre Las Enseanzas de Gurdjieff Y Ouspensky

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120-130 Sobre Las Enseanzas de Gurdjieff Y Ouspensky

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  • MAURICE NICOLL

    COMENTARIOS PSICOLGICOS

    SOBRE LAS ENSEANZAS DE

    GURDJIEFF Y OUSPENSKY

    VOLUMEN 13

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    humanidad, con alguien que ha renacido, que es reconcebido, tal como los discpulos se pusieron en contacto con Cristo. Algunos ya estn en camino de convertirse en Hombres N 4. Todos estos diferentes estados significan diferentes niveles de ser. Tal vez se hayan dado cuenta de que la idea del nivel de ser de un hombre siempre estuvo presente en el pensamiento religioso y fue considerada ms importante que cualquier otra cosa. El nivel de ser de un santo era diferente del de un pecador. Hombres buenos, hombres malos, hombres malvados, hombres verdicos, mentirosos, hombres sinceros, hombres pacientes, hipcritas, hombres justos, hombres vanos, y as sucesivamente, son todos trminos que se refieren al lado del ser, no al lado del conocimiento en el hombre. En la actualidad la gente ha llegado a creer que lo que un hombre es no tiene importancia en vista de lo que conoce. Hasta creen que un hombre que tiene un ser criminal puede ser un gran pensador o un gran cientfico o un gran artista o un gran escritor. PARTE II. Ocupmonos ahora del conocimiento de este Trabajo y sus relaciones con nuestro ser. Este Trabajo es dado como conocimiento y as ha de ser aprendido, del mismo modo que es preciso aprender cualquier otra clase de conocimiento. Pero este Trabajo proviene de una Mente Superior. No es el conocimiento ordinario. Es el conocimiento acerca de la transformacin, del mismo modo que los Evangelios son el conocimiento acerca del renacimiento o de nacer otra vez, y ya sea que lo llamemos transformacin o renacimiento, no tiene importancia alguna. Es conocimiento que proviene de aquellos que lograron un completo desarrollo interior y han alcanzado, por el crecimiento y la transformacin de su ser, el estado de conciencia llamado Conciencia Objetiva. Ahora bien, el conocimiento enseado en este Trabajo debe transformarse gradualmente en el conocimiento de ustedes, es decir, es preciso que conozcan el conocimiento que ensea el trabajo, antes que nada, y esto exige tiempo y esfuerzo. Pero ya que este conocimiento proviene de un nivel de humanidad muy por encima de nuestro nivel de ser, la plena comprensin de este conocimiento no ser posible mientras nuestro nivel de ser no corresponda al nivel de conocimiento enseado por el Trabajo. Como saben ustedes, la unin entre el conocimiento y el ser es necesaria para que se produzca la comprensin. Por esta razn el conocimiento que estn estudiando debe ser aplicado a su ser, y por cierto no lo aplicarn si no valoran las ideas del Trabajo. Es necesario un desarrollo paralelo del conocimiento y del ser. Es decir, es preciso que trabajen sobre su ser segn el conocimiento que se les ensea para elevar el nivel de su ser. Con el nivel de ser que poseen actualmente sern capaces de comprender el conocimiento del Trabajo hasta cierto punto. Si hay algo de bueno en su ser, sern capaces de comprender algo de este Trabajo y no meramente de conocerlo. En el Trabajo hay un dicho segn el cual es preciso tener oro para conseguir oro. Esto se refiere a la calidad del ser que tiene una persona. Si hay algo de bueno en ella, ya tiene un poco de oro. Nadie puede comprender ms all del nivel de su ser. Sabrn ahora por qu un hombre con un mal ser, un hombre degenerado, un embustero confirmado, un imbcil moral, un criminal, y as sucesivamente, no puede comprender este Trabajo, y tambin se darn cuenta de por qu se dice de la nueva gente que entra en el Trabajo que es necesario que su nivel sea el mismo que el del buen Amo de Casa. Pero aun en este caso, deben ser gentes que buscan algo, gentes que no creen realmente en la vida y que sienten que debe haber algo ms, que su existencia en este planeta ha de tener otro significado. PARTE III. Es tanto lo que se dice en esta enseanza sobre el ser que es imposible mencionarlo-lodo a la vez. Mencionar una cosa que se dijo sobre el ser y que me interes mucho cuando la o por

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    primera vez. La frase era la siguiente: Su ser atrae su vida. Este dicho me hizo ver en seguida que hay una relacin entre lo que es exterior y lo que es interior. Por ejemplo, en escala general, el nivel de ser de la humanidad atrae la guerra. Si el nivel de ser de la humanidad estuviese en un nivel ligeramente superior, la guerra tal como es ahora sera imposible. En la escala individual, el ser de una persona atrae su vida. Siempre atraer la misma clase de cosas, las mismas situaciones, la misma clase de amigos, la misma clase de gente, las mismas dificultades, y as sucesivamente, no importa dnde est la persona o a dnde vaya. Cambiar el ser es cambiar nuestra vida, pero cambiar nuestra forma de vida no es cambiar nuestro ser. Alterando su situacin exterior, no cambiar su vida, porque su ser seguir atrayendo cierta clase de vida. Un caballo atrae hacia s cierta clase de vida diferente de la de una vaca o de un perro, y es preciso comprender que esto se debe a su diferencia de ser. Al cambiar su forma de vida, una vaca no cambiar. No le gustara que una vaca se sentara junto a usted al lado de la chimenea o en su cama, no slo porque sera inconveniente, sino porque su ser es muy diferente del de un perro. En general nos damos cuenta de que el ser de los animales los conecta con cierta clase de vida. Una comadreja es atrada por la vida de una comadreja, una serpiente por la vida de una serpiente. Pero no vemos de un modo similar que la ley de que "el ser atrae la vida" es tambin vlida para las pequeas diferencias de ser en la gente. Claro est que es preciso estudiar el propio ser, para ver cul es su clase de ser, y estudiar su vida, para ver cual es su clase de vida. A la gente le cuesta darse cuenta de que sus contornos son muy distintos y limitados. Se creen ilimitados y libres. Creen que pueden hacer todo lo que les da la gana y vivir como ms les gusta. Pero si se estudia el propio ser y al mismo tiempo la propia vida se descubre que se tiene cierta clase de ser. Esta es una tarea muy larga. El Trabajo dice que el estudio de nuestro ser es absolutamente necesario. Como ustedes saben este Trabajo dice que somos mquinas impulsadas por impresiones externas. Ahora bien, mientras un hombre no tenga conocimiento de su ser, es por cierto una mquina. Porque una mquina no puede conocerse a s misma. Si lo hiciera no seria una mquina. Pero el hombre mquina puede conocerse a s mismo. Cuando un hombre empieza a conocerse a s mismo ya no es ms una mquina. En verdad, puede llegar a ser un hombre. Pero esto demanda mucho tiempo y grandes esfuerzos. Necesita una clase diferente de esfuerzo, desde luego, que el que se requiere para aprender lo que ensea este Trabajo. Esto es, trabajar conforme al conocimiento, y trabajar conforme al ser, requiere esfuerzos diferentes. Un hombre no puede llegar al conocimiento de s mismo a menos que se observe a s mismo con su atencin interna, y no puede observarse a s mismo de un modo inteligente a menos que haya una enseanza definida sobre lo que debe observar y sobre la razn por la cual debe observarlo. Hay ciertos factores especiales en nuestro ser que impiden su desarrollo. Uno de ellos, por ejemplo, es la emocin negativa, tal como la auto-compasin. Ante todo es preciso conocer estos factores especiales como materia de conocimiento. As se aprende primero el conocimiento del Trabajo. Pero luego es menester aplicarlo con el fin de obtener un conocimiento real del ser a la luz de la enseanza. El conocimiento del propio ser es conocimiento de s. Pero en esta enseanza es una clase particular de conocimiento de s porque esta enseanza apunta a ciertas cosas en nuestro ser que es preciso observar y por ltimo cambiar, a travs de una creciente voluntad de cambiarlas. Conocer meramente que las emociones negativas son daosas y nos mantienen en nuestro nivel de ser no es bastante. Pero muchas veces sucede que la gente no se observa a s misma en el sentido de lo que se le ensea; o no relaciona lo que observa con lo que se le ensea; o da por sentado todo cuanto piensa y siente e imagina y hace y dice y no puede ver que hay algo que debe observar. Pero cmo, entonces, se puede esperar un cambio de s si todo lo que hay en uno mismo se da por sentado? Se es entonces una mquina, no un hombre. Causa asombro esta incapacidad de no poder observar cosa alguna en uno mismo. Es necesario que se produzca un choque. Debido a ello, a menudo una persona se vuelve negativa. Sin embargo, ya se da cuenta de que hay algo.

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    PARTE IV. Todas las personas obran segn el sentido del bien, segn lo que creen que es el bien. Nadie obra segn el mal. Pero un hombre obra segn el bien de acuerdo con su nivel de ser, es decir, segn lo que le parece bien. Un ladrn roba porque le parece que robar es bueno. Un revolucionario fusila a la gente porque cree que es bueno fusilarla. As el bien lucha con el bien. Del mismo modo que el conocimiento es relativo, as tambin el bien es relativo. Ahora bien, el bien es relativo al nivel de ser. Lo que la gente considera bueno es diferente en diferentes casos. Tal vez hayan observado que lo que crean bueno antes, ya no lo creen ahora. Esto significa un cambio en el nivel de ser. Si el nivel de ser slo cambia un poco, en seguida se tiene una nueva percepcin del bien. Por ejemplo, quiz no le guste ser negativo como lo fue antes. Esto se debe a un ligero cambio en su nivel de ser. El conocimiento de este Trabajo radica en alcanzar un nivel superior y por eso se refiere a otra vida, aqu. Pero es preciso aprenderlo y verificarlo aplicndolo a nuestro ser mediante la observacin de s y mediante el pensamiento personal en lo que concierne al Trabajo. Cuando su verdad empieza a ser vista por usted, para usted mismo, el Cochero o la mente en usted comienza a despertar de su sueo de vida. Cuando empieza a ver el bien de hacer y vivir el Trabajo, su ser comienza a cambiar. Cuando se d cuenta de que es bueno recordarse a s mismo, detener la consideracin interior, apartarse de las ridculas ilusiones e imaginaciones sobre su persona y la vanidad y el engreimiento y la falsa personalidad que es bueno no gustar de los estados negativos, que a veces es bueno comprender la propia nada, luchar siempre contra la identificacin, pensar en todas las enseanzas del Trabajo, valorizarlo todas estas y mil otras cosas entonces obtiene una nueva percepcin del bien, y esto significa que el nivel de su ser est cambiando, y que el antiguo nivel de bien es reemplazado por un nivel superior o interior de bien.

    Birdlip, 4 de junio, 1942

    COMENTARIO PSICOLGICO III. DEL SER PARTE I. Quienquiera que emprenda seriamente este Trabajo y reflexione sobre su significado, por medio de esa facultad que todos poseemos pero rara vez usamos a saber, pensando por s mismo ser capaz eventualmente de penetrar conscientemente en los dems hombres y comprender su posicin. Este es un desarrollo del ser que para nosotros es esencial en el Trabajo. Nadie se puede desarrollar solo. Ahora bien, las relaciones mutuas slo son posibles a travs del contacto con los mundos interiores. Nos conocemos a travs de nuestros mundos interiores. Para comprender a otro hombre es preciso penetrar en su mundo interior, pero esto no es posible si no se ha entrado en el propio mundo interior. Por lo tanto el primer paso que hay que dar para penetrar conscientemente en otra persona y comprender su posicin es penetrar en uno mismo y comprender la posicin de uno mismo, y mientras no se d ese paso, en el mayor grado posible, la posibilidad de penetrar en otra persona y comprender su posicin es escasa o nula. Para penetrar en. uno mismo es preciso empezar con la observacin de s y se llega. a la comprensin mediante un largo estudio de s a la luz y con el conoci-miento de esta enseanza, cuyo fin ltimo es la gradual pero definida transformacin de uno mismo. Por esta razn, el mero pensamiento de que se es capaz de penetrar en otra persona y comprender su posicin, y hasta ayudarla, tal como uno es y esta ilusin es muy comn es interpretar errneamente la naturaleza del contacto humano y de las dificultades universales que acompaan este impulso, que con tanta frecuencia termina en un desastre o en alguna clase de compromiso, que, la mayora de las veces, es un almacigo de amarguras, de

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    crticas mutuas, de hostilidad y aun de peores estados emocionales y maneras de pensar. A ningn hombre le es dado, tal como es mecnicamente es decir, tal como lo formaron la vida y sus influencias penetrar en otra persona y comprenderla, y, debido a ello, ayudarla, a menos que ya conozca por la observacin de s, por el estudio de s y el discernimiento y trabajo sobre s, lo que hay en la otra persona. Slo a travs del conocimiento de s es posible el conocimiento de los dems. Slo viendo, conociendo y comprendiendo lo que est en uno mismo se puede ver, conocer y comprender lo que est en otra persona. Uno de los grandes males de las relaciones humanas es que la gente no intenta penetrar en la posicin de otra persona, sino que prefieren criticar a unos y otros sin sujecin alguna y no poseen ningn freno interior que detenga esta crtica mecnica provocada por la ausencia de todo discernimiento de s y por sus patentes groseras, faltas y torpezas. De resultas de ello no slo las personas no se ayudan unas a otras, sino que el equilibrio normal de las cosas est trastornado, y con ello queremos decir que se forma diariamente una acumulacin de material psquico equivocado o daoso en las relaciones humanas y, de hecho, en la vida de cada persona, que nunca existira si se vieran a s mismas y a los dems simultneamente, y de este modo neutralizaran los efectos de su conducta da tras da. Esta falta de responsabilidad psicolgica, tanto en uno como en los otros, quiz sea una caracterstica especial de los tiempos modernos y es el origen de una parte de la desdicha tan difundida en la poca actual, en que, entre otras cosas, hasta la natural bondad humana est en declinacin, de lo cual resulta una dureza que es uno de los ms peligrosos factores para el futuro, y que detiene eficazmente toda posibilidad de un correcto1 desarrollo de la vida emocional. En este Trabajo las personas que tienen posibilidades de desarrollarse emocionalmente, deben reparar en particular en las crticas que hacen a las dems personas, ya sea pensndolas o expresndolas de viva voz, pues este es en ellas un perpetuo factor equivocado, que produce continuamente un material psquico equivocado y se refleja genuinamente en todo lo que estn haciendo. En muchos casos, la razn fundamental de todo esto es la estupidez, la torpeza y la ignorancia, pero existen muchas causas, tal como un desacostumbrado grado de vanidad, de auto-satisfaccin, de sentir que se tiene razn, de auto-merecimiento, de sentimientos de virtud y superioridad, y otros factores de esta clase, que desde luego cierran el camino a cualquier cambio interior de s. Aqu menciono particularmente en lo tocante al sentimiento mecnico del mrito y de la excelencia de s a aquellos que esperan que los dems cambien y no empiezan por hacerlo ellos mismos, y que juzgan el Trabajo por sus efectos en los dems sin darse cuenta al parecer de que tendrn que trabajar mucho sobre s mismos antes de poder juzgar a los otros, y, tambin, que las otras personas los juzgan exactamente del mismo modo como ellos juzgan a los dems hecho que siempre los sorprende. Criticar mecnicamente a los dems produce .grandes dificultades psicolgicas en la persona que critica es decir, "Yoes" equivocados que obstaculizan su propio desarrollo interior y su libertad. Quizs esto no sea muy claro. Lo que significa es que si se permite que los "Yoes" crticos y negativos se desarrollen libremente en s mismo, lo acometern en el Trabajo e impedirn su comprensin y desarrollo. Lo que hace a los dems, se lo hace a usted mismo. Todo est ordenado de esta manera. Todo lo que es equivocado reacciona gradualmente contra usted en el Trabajo. Al cabo de un tiempo aprender que no se puede permitir el lujo de dormir demasiado y de hablar y actuar mecnicamente y dejar su vida en manos de "Yoes" equivocados. Empezar a darse cuenta por s mismo de que en realidad es preciso vivir ms conscientemente en lo tocante a su mundo interior donde todas las cuentas pasadas deben ser eventualmente saldadas. Y para vivir ms conscientemente en su mundo interior, no tiene que permitir ante todo que los malos "Yoes" lo acompaen. Recuerde que si est en el Trabajo se ha puesto bajo ms leyes que las dems personas a saber, bajo las leyes del Trabajo. Se ha puesto en una posicin en la cual es preciso obedecer lo que el Trabajo le ensea.

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    PARTE II. La purificacin de la vida emocional en este Trabajo se puede dividir artificialmente en dos partes con el propsito de lograr una prctica observacin de s. Nos ocuparemos primero de las emociones que surgen de la Falsa Personalidad o "Yo" Imaginario, este imaginario uno mismo sobre el cual este Trabajo llama constantemente la atencin y que debe ser una materia cotidiana de estudio de s y trabajo, en vista de que es el origen de tanta mala inteligencia y desdicha y ofensas. Esta cosa, formada por nosotros mismos y por las influencias ambientales de nuestra crianza, y que descansa, por as decir, como una irisada burbuja en la superficie de nuestra vida psquica, confunde y distorsiona todo nuestro mundo interior. Forma parte de nuestro ser adquirido. La causa fundamental de casi todos los conceptos falsos que surgen en el mundo interior del Hombre, as como en la esfera de la vida comn de las gentes y en todas las relaciones humanas posibles, es el factor psquico llamado Falsa Personalidad, que se forma en el perodo preparatorio de la vida. La estimulacin de este factor psquico en una persona, tanto antes como durante el perodo de la vida responsable, da origen a las emociones de vanidad y engreimiento de s. Las emociones, que surgen de la estimulacin de la Falsa Personalidad, se oponen al desarrollo normal del Centro Emocional. Y cabe decir que se oponen asimismo a cualquier desarrollo de la conciencia. Impiden el Tercer Estado de Conciencia, el Estado de Percepcin de S. Ese grado de felicidad y de conciencia de s que debera existir en una persona cabal, en un hombre cabal, as como en una pacfica y comn existencia humana, depende casi por entero de la ausencia en el hombre de vanidad y de engreimiento de s. Pero estas emociones suelen tomar formas muy sutiles y requieren una larga y sincera observacin interior y mucho discernimiento y una gradual realizacin de s. Pero muchas veces las personas se imaginan que carecen de dichas emociones, y aunque se sienten constantemente ofendidas y trastornadas por lo que los dems dicen o por la forma en que son tratadas, no se dan cuenta de que esto pueda tener alguna relacin con su vanidad o engreimiento de s. Al cabo de un tiempo, cuando la oculta conciencia moral empieza a despertar, estas emociones son sentidas por el sabor interior. Son emociones impuras. ste, por cierto, es el principal significado de la impureza en las escrituras religiosas, y es lo que en los Evangelios es tan vituperado como en el caso de los fariseos, que hacen todo para "ser vistos de los hombres" es decir, debido a la vanidad y al engreimiento de s. Es sabido que cuando se hace el bien y se siente merecedor de crdito por haberlo hecho, es al propio amor propio a quien se hace el bien. Esta es la impureza en las emociones. Pero si se hace una cosa por amor, es pura. Desdichadamente, por lo general esto slo ocurre en la satisfaccin de nuestros apetitos. El segundo factor, en lo tocante a la purificacin de la vida emocional, es, como todos ustedes saben, el factor de las emociones negativas. No me referir ahora a ellas salvo para recordarles que adoptan muchas formas sutiles. Despus de un tiempo es posible reconocerlas debido a su sabor interior. Todas ellas huelen mal. Recuerden que al nacer no hay Falsa Personalidad. Pero, al vivir entre gente dormida, que goza de sus emociones negativas, el nio las adquiere, como por infeccin. El placer que la gente siente en ser negativa, es imitado por el nio, y al mismo tiempo la formacin de la Falsa Personalidad en el nio apresura el proceso porque a travs de las emociones de vanidad y de engreimiento de s crea una infinita diversidad de recursos para mostrarse fcilmente ofendido. Ahora bien, nuestro nivel de ser se caracteriza por el estado impuro de la vida emocional tal como se lo describi anteriormente. El trabajo sobre el ser, en lo tocante al Centro Emocional, exige por lo tanto, entre otras cosas, el esfuerzo de observar y comprender la existencia de estas emociones en uno mismo, descubrir su origen, el curso que siguen, y los efectos a que conducen. Cuando tenemos plena conciencia de alguna cosa en nosotros mismos, estamos en camino de cambiar esta cosa. Slo la conciencia de ella, si es bastante amplia, empezar a cambiarla. Una vez que ha visto algo en s mismo, en su ser, claramente, lo conducir a ver otra cosa. Es preciso comprender que el ser debe cambiar y cambiar definitivamente en todos

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    sin excepcin alguna y debe cambiar ahora y aqu. Muy a menudo las personas religiosas suponen que cambiarn en algn ms all: o se imaginan que, tal como son, con el nivel de ser qu tienen, y todas sus emociones negativas, vanidad, engreimiento de s, charlas maliciosas, envidias, curiosidad desagradable, podrn llegar a Dios. Y hay muchas otras ilusiones similares, todas las cuales se deben a no ver nuestro nivel de ser, que en realidad determina el lugar donde estamos situados en la escala o escalera de todas las clases de ser, que llega al Ser Divino. Cada cual est en algn lugar de esta escala. Ahora bien, en este Trabajo, en su aspecto psicolgico, se le imparte conocimiento acerca de cmo cambiar el ser, y este conocimiento debe ser aplicado a su propio ser a travs de la observacin de s de acuerdo con lo que ese conocimiento le dice que observe. A causa de ello, obtiene el conocimiento de su ser y puede empezar a trabajar sobre su ser. Si comienza a poseer un conocimiento autentico de su propio ser y ha trabajado sobre l, ser capaz de penetrar en otra persona y comprender su posicin y as ayudarla pero slo hasta el punto en que ha llegado al conocimiento de s mismo y de sus propias dificultades. Y entre otras cosas, ser capaz de descubrir los momentos en que habla a causa de la vanidad o de un sentido de superioridad, o a causa de un sentimiento negativo, del deseo de herir, o meramente de criticar. En suma, ser capaz de distinguir mejor entre lo puro y lo impuro en s mismo y debido a ello podr hablar con ms pureza a los dems. Si mientras est hablando, ve en s lo que ve en el otro, hablar de un modo puro o ms puro, y lo que es puro en este sentido no puede herir al otro u ofenderlo sino que lo ayudar. Y si no sabe en el momento en que habla al otro si ha hablado con propiedad, empero ha hablado con la doble conciencia de s mismo y la otra persona, lo cual es hablar en un Estado de Recuerdo de S, a saber, contemplndose interior y exteriormente en forma simultnea, luego lo conocer por el sabor que le deja. Es decir, el Trabajo se le mostrar, porque todo lo que haya hecho sinceramente, segn el sentimiento del Trabajo, ser conservado para usted y lo ver en su propia luz, si presta atencin y no se deja vencer por el sueo. PARTE III. En la disertacin que hemos ledo la ltima vez, se dijo que en los escritos religiosos hay muchas cosas sobre el ser. La gente se divide segn su estado de ser en santos y pecadores, en hombres malos y buenos, etc. En los Evangelios se dicen muchas cosas que se refieren al ser. En la Parbola del Sembrador que siembra la semilla de la Palabra de Dios en la humanidad, las diferentes categoras de hombres que se mencionan se dividen con arreglo a su ser en relacin con la Semilla de la Palabra, con la manera en que la reciben. En otro lugar, los hombres que tienen un ser equivocado son llamados "espinos" o "abrojos"; as en el pasaje donde Cristo dice: "Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?" Cristo luego compara a los hombres, en cuanto su nivel de ser, con rboles, y dice: "As, todo buen rbol da buenos frutos, pero el rbol malo da frutos malos." Significa esto que el nivel de ser de un hombre tiene la mayor importancia. Como saben ustedes, antes de llevar una persona al Trabajo es preciso conocer su nivel de ser. Aqu se trata de algo muy serio y ahora empezarn a comprender lo que significa. Es muy equivocada la tendencia a convertir a los criminales en hroes, tal como existe hoy. Dos signos de ser estn presentes en la gente a quien se desea llevar al Trabajo. Ha de ser gente responsable y debe tener un centro magntico. En el pasado se dijeron otras cosas sobre este particular y ahora tratar de recordar algunas de ellas. Adems de la idea del Buen Amo de Casa y del centro magntico, una persona que entra en el Trabajo debera tener un sentido natural de la vergenza. Ya saben que muchas de las personas a quienes se llama "moralmente defectivas" no tienen sentido alguno de vergenza, y sta es muy mala seal. Y es preciso sealar aqu que siendo duro y no sintiendo vergenza se detiene el desarrollo del propio ser. Adems la gente que entra en el Trabajo debe tener algn sentido religioso, algn resto de impulso religioso en su vida es decir, claro est,

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    relacionado con el centro magntico, y con las pasadas influencias y la educacin. Luego es preciso que tengan algn sentimiento de mortalidad, que tengan alguna percepcin de la propia mortalidad. Todos estos factores y varios otros constituyen el punto de partida en su ser desde el cual pueden desarrollarse las ideas y las enseanzas del Trabajo.

    Birdlip, 19 de junio, 1942

    NOTA SOBRE LA ORACIN RESPUESTA Y RUEGO En la disertacin que se ley la ltima vez sobre la idea de la Oracin tal como es dada en los Evangelios (que no est incluida en este volumen) se dijo que el Universo puede tomarse como la respuesta al ruego. El hombre ruega, y el Universo en toda su plena y total realidad, exterior e interior, le responde segn lo que ha pedido. En cuanto a lo que se dijo la ltima vez, deseo que se preste atencin a este hecho: son muchas las personas que han logrado una respuesta a ruegos que no se dieron cuenta de haber hecho. Si el Universo, visible e invisible, material y psicolgico, grosero y fino, tal como lo aprehenden externamente los sentidos e internamente la mente y el corazn, es una respuesta a un ruego, entonces se ve la importancia de entender la clase de ruego que se est haciendo con el fin de comprender por qu se logra la respuesta, que en realidad se obtiene desde cualquier lado de la vida. El Trabajo dice: "Su ser atrae su vida". No ven la relacin? Sin saberlo, un hombre o una mujer pueden pedir algo y obtener as una respuesta del Universo entero que no les gusta. Ven la respuesta pero no ven lo que excita la respuesta, lo que hay en ellos que la atrae. La gente, en otras palabras, puede buscar la desdicha sin darse cuenta de lo que estn haciendo. Slo ven el resultado es decir, la respuesta. Slo ven los efectos, no las causas. Pensar nicamente a causa de los efectos es una cosa. Es as como piensa la gente mecnica. Pensar en las causas es una cosa muy dife-rente. Pertenece al pensamiento ms consciente. Ahora bien, el nivel de ser forma parte del ruego tanto o aun ms que el conocimiento. Alguien puede pedir la felicidad intelectualmente pero no ver cmo los factores que gobiernan su ser, cmo el amor por los estados negativos, los resquemores, las envidias secretas, la pereza, las antipatas, etc., piden algo por completo diferente, y que el Universo responde a estos factores que su ser anhela y afirma secretamente sin darse cuenta de lo que est haciendo. Comprenda que un ruego cabal debe contener al mismo tiempo pensamiento y voluntad formulacin y deseo emocional. El lado del conocimiento es el lado del pensamiento y un hombre slo puede pensar a causa de su conocimiento. El lado del ser quiere, y un hombre slo quiere lo que desea. Si le gustan los estados negativos, entonces su voluntad tiene esta cualidad. Su amor es su voluntad; atraer la respuesta que le pertenece. Slo el conocimiento de s har que perciba su estado de ser y pueda dar as comienzo a la observacin de s. Ya hemos dicho bastante sobre este tema a saber, que una persona puede obtener respuestas que no espera ni desea, sin darse cuenta de que las est atrayendo. Hablaremos ahora de algunas cosas que hemos dicho en el Trabajo, que se refieren, directa o indirectamente, a la Oracin. LA ENSEANZA SOBRE LA ORACIN EN EL TRABAJO PARTE I. RECUERDO DE S En la enseanza del Trabajo la idea de la Oracin y la idea del Recuerdo de S estn relacionadas de un modo tan estrecho que no se pueden separar una de la otra. Sin Recuerdo de s, la Oracin es imposible. Examinemos el significado de esto. El hombre tal como es no puede orar. Es decir, un hombre en su estado cotidiano ordinario no puede orar. Con el fin de

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    orar un hombre debe estar en un estado de Recuerdo de S. Orar en el estado en que se est, en el estado ordinario, es orar en estado de sueo, y orar en estado de sueo es intil. Nada puede suceder. Tal Oracin no ser contestada, porque no conduce a ningn lado. Recordemos lo que se dijo sobre los estados de conciencia en el Trabajo. Cuatro estados de conciencia son posibles, pero comnmente el Hombre slo conoce dos estados de conciencia y vive en ellos, y ambos son llamados en el Trabajo estados de sueo. El primer estado de conciencia o el ms bajo es el del sueo corporal, que es un estado pasivo en el cual una persona descansa en la cama casi sin movimiento alguno. En ese estado un hombre pasa una tercera parte o ms de su vida. El segundo estado de conciencia es el estado en el cual la gente pasa el resto de su vida, en el cual mueven los miembros, andan y hablan y tambin escriben libros e intervienen en poltica y se matan los unos a los otros, y en ese estado se consideran activos y lo llaman "conciencia lcida o estado de conciencia despierta". No es exagerado afirmar que los trminos conciencia lcida o estado de conciencia despierta parecen haber sido dados en broma, especialmente cuando, por medio de la observacin de s, se empieza a comprender lo que en realidad ha de ser la conciencia lcida, y cul es en realidad el estado en que el hombre vive y acta. Porque en este as llamado estado de vigilia un hombre no tiene conciencia de s ni conciencia de los dems. Vive y muere en la oscuridad. Y sera mucho mejor para l si permaneciera pasivo en el primer estado de conciencia porque entonces no podra andar de un lado para otro y matar a su prjimo.

    ESTADOS DE CONCIENCIA Ayuda posible

    4 estado Conciencia de S, Percepcin del "Yo" (3El hombre puede ver las cosas tal como son en realidad).

    LUZ 3 estado Conciencia de S, Percepcin del "Yo" Recuerdo de S.

    Sin ayuda posible

    2 estado

    As llamado Conciencia lcida o Estado de Vigilia. Hombre corporalmente activo como una mquina que camina y Hombre dormido habla, sin estar exactamente consciente. El Hombre como un durmiente que camina. El Hombre activo para sus sueos.

    OSCURIDAD 1 estado Sueo con ensueo. El Hombre que suea. Cuerpo inactivo. El Hombre como mquina pasiva que es pasiva para sus sueos.

    El tercer estado de conciencia es el Recuerdo de S o Conciencia de S o el estado de Percepcin de S. Por lo general nos consideramos en posesin de ese estado y creemos tener siempre percepcin de nosotros mismos y que obramos, pensamos y sentimos con plena conciencia de- lo que estamos haciendo. Pero la ciencia occidental ha pasado por alto el hecho de que no poseemos ese estado de conciencia. Y no podemos crearlo en nosotros mismos slo por el deseo inmediato de lograrlo, ni por la resolucin de que en adelante siempre viviremos en un estado de Conciencia de S. Pero este tercer estado constituye el derecho natural del Hombre tal como es, y si el Hombre no lo posee, se debe a las condiciones equivocadas de su vida. Hoy ese estado de conciencia slo se presenta en la forma de raros destellos y nicamente por una larga prctica, por pruebas, un hombre puede empezar a restablecer un estado de Recuerdo de S en s mismo. Ahora bien, la ayuda slo puede venir en el tercer estado de conciencia. No puede llegar a la 3 Nota del corrector en el original esta cortado lo he completado con la versin inglesa ya que bre era lo que habia en el original. En el principio de este mismo prrafo dice en ingles: Objetive Consciousness Consciencia Objetiva que la verdad tal y como lo entiendo no se parece a Conciencia de S.

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    oscuridad en que la gente vive su vida cotidiana y en que tan a menudo se contenta con existir. Por lo tanto, la oracin que proviene del estado de sueo la oracin que proviene del as llamado estado de vigilia equivale a soar que se est orando, porque en el segundo estado de conciencia tambin soamos y todo es irreal, salvo que no nos damos cuenta de ello a menos de experimentar un momento de conciencia que pertenezca al 3 o 4 estado de conciencia y ver el contraste. As cuando un hombre ora debe recordarse a s mismo. Debe estar consciente de s mismo y tener conciencia del porqu de su oracin. Debe sentir el significado de todo lo que dice y sentirse a s mismo dicindolo. Debe sentir que es realmente el "Yo" en l lo que ora y no los pequeos y asustados "Yoes" o una serie de "Yoes" mecnicos formados por el hbito. Y finalmente un hombre no puede orar ni recordarse a si mismo a menos que sienta que en l hay un estado superior de s y algo ms elevado que l. Es preciso considerar ahora el 4 estado de conciencia en relacin con una clase de oracin a la que se puede llamar oracin por la iluminacin. Cuando un hombre ora por la iluminacin ora para poder ver las cosas tal como son realmente, fuera de su imaginacin y de sus ideas subjetivas. En las religiones de todas las naciones hay indicaciones de tal estado de conciencia, que es llamado "Iluminacin" y tambin recibe otros nombres, pero que no puede ser descrito en palabras porque trasciende todas las palabras. Cuando un hombre ora para llegar a la Iluminacin ora por la Conciencia Objetiva. Pero primero debe estar en el Ser. estado de conciencia porque slo desde ese estado es posible alcanzarlo y retener la significacin de toda experiencia o ayuda de quienes estn en el 4 estado de conciencia. Pero es preciso comprender que si un' hombre ora por la iluminacin, cabe decir de l que ora por despertar y si un hombre pudiera despertar completamente a s mismo y se viera a s mismo tal como es en realidad, es decir, objetivamente, enloquecera. Es preferible rogar para obtener ms comprensin. Pero desde luego esto es intil si no hace esfuerzo alguno para comprenderlo mejor y sin ayuda alguna. Si un hombre en el Trabajo no trabaja ni sobre la Lnea de Conocimiento ni sobre la Lnea de Ser y slo ora por ms comprensin, su visin del Universo es muy ingenua. Es preciso que se d cuenta de la dureza de las cosas y del precio que es preciso pagar y que se libre de sus opiniones infantiles y sentimentales. Debo repetir que rogar por algo por lo cual se debera trabajar, es completamente intil. Pero la gente se atiene a puntos de vista vanos y no advierte su propio peligro. Es preciso luchar por el Trabajo y luchar por conservarlo, y no se lo podr conservar a menos de aferrarse y perseverar en el Trabajo. PARTE II. LOS TRES HERMANOS EN EL HOMBRE La prxima cosa que el Trabajo dice de la Oracin es que los tres centros en el hombre deben orar. Para empezar, si slo la mente ora y el corazn no lo hace, no puede haber respuesta alguna. El hombre entero debe orar y el hombre entero es ante todo tres hombres tres hermanos que no estn de acuerdo. Si estos tres centros, en la casa de tres pisos que es el hombre, trabajaran en armona, el Hombre ya estara en el 3er estado de conciencia. Estara suficientemente despierto como para recibir ayuda a su splica. Pero estos tres hermanos en el hombre no cooperan y esto ocurre as especialmente hoy da. Por esta razn, echaremos una breve mirada a algunas de las enseanzas que se dan en el Trabajo sobre el estado de nuestros centros tal como son ahora. Ya saben que el estudio de la multiplicidad de nuestro ser que caracteriza nuestro nivel de ser empieza con la observacin de los centros. Los tres centros trabajan independientemente debido a las condiciones anormales de la vida moderna, que produce desarrollos parciales. Cada percepcin consciente y cada manifestacin del hombre, todo cuanto se recibe y se exterioriza, debera ser el resultado del trabajo coordinado de los tres centros, de los cuales cada uno debera proporcionar su propia parte de asociaciones y conocimiento y experiencias.

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    En lugar de esto, el trabajo de estos diferentes centros est casi por completo desconectado hoy en da. A consecuencia de ello, los centros intelectual, emocional e instintivo-motor no cooperan el uno con el otro y de este modo no se corrigen y se complementan uno a otro, pero, por as decirlo, andan todos por diferentes caminos y rara vez se encuentran. Por esta razn el Hombre es rara vez consciente, y nuevamente, por la misma razn, el Hombre es, en primer lugar, no un individuo, sino tres personas distintas que no armonizan. La primera se cree totalmente aislada de las dems; la segunda experimenta lo mismo; y la tercera acta mecnicamente, de acuerdo con sus hbitos establecidos desde hace mucho tiempo. Si el desarrollo fuera normal, estos tres hombres en uno, el hombre intelectual, el hombre emocional y el hombre instintivo-motor, formaran un solo hombre, armonizando todos los diferentes aspectos de s mismo. Tal como ocurren las cosas, el Hombre est, en s mismo, en una condicin de completa falta de armona. l es ante todo tres hombres, tres hermanos, que rara vez estn de acuerdo, y que por cierto pasan el tiempo frustrndose el uno al otro, pelendose uno con otro y por turno dominando uno al otro. Cualquier resultado general de esta accin combinada en la que cada uno de ellos est de acuerdo y firma con su nombre, por as decirlo, en el convenio, ocurre rara vez, pero cuando ocurre, el hombre est en ese momento en otro estado de conciencia. De hecho, es consciente, en el sentido de la enseanza del Trabajo, porque est en posesin simultnea de todas sus facultades y es consciente de cada una de ellas. Su conciencia abarca todos los centros al mismo tiempo, en lugar de estar limitada a uno u otro centro, o a una pequea parte de un centro, a la vez. Esta extensin o expansin de la conciencia que incluye al mismo tiempo todos los centros no es supernormal sino que es lo que un hombre normal debera poseer en realidad. Este es el 3er estado de conciencia el estado de Recuerdo de S o de Percepcin de S que pertenece por derecho al hombre y con el cual naci, pero que pierde muy pronto debido al efecto de la gente dormida que lo rodea. Es a causa de las influencias equivocadas, de la educacin equivocada y de las condiciones equivocadas de la vida moderna que el Hombre reneg de su estado de conciencia, que es suyo por derecho natural, y que, si lo poseyera, hara imposible para l actuar como lo hace hoy en da. PARTE III. Me referir ahora a una o dos cosas dichas por el Trabajo y que tienen una relacin indirecta con el tema de la Oracin. El Trabajo dice que en, la Oracin del Seor, como en las Parbolas y dichos de los Evangelios, hay un significado dentro de su significado. Por eso se dice en el Trabajo que los Evangelios son una prueba para el nivel de comprensin de un hombre, y tambin que a medida que un hombre cambia tambin cambian para l los Evangelios. En la Oracin del Seor las ideas son innumerables. Cada frase tiene sus octavas interiores. Son tantas las cosas que hay en ella para el hombre que ha forjado las ideas del Trabajo en su mente que hablar extensamente de la Oracin del Seor es lo mismo que hablar de cada aspecto y de cada cosa en el Trabajo mismo. Leer a veces la Oracin y reflexionar sobre todas sus conexiones, empezando con la octava de la Inteligencia Divina del Sol en la cual el Hombre fue creado y todo cuanto dice el Trabajo sobre el hombre y su estado interior y lo que debe hacer para despertar, es dar a la Oracin su verdadero sentido. La repeticin de las palabras es intil. Ahora me referir a una de las frases de Cristo que he citado en mi disertacin anterior, la cual dice que un hombre debe orar por una cosa y tener fe en recibirla, y la obtendr. "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiris, y os vendr." (Marcos XI, 24) Ahora bien, se dice en el Trabajo que un hombre no debe esperar a tener la fuerza para hacer algo, sino que debe actuar, si ste es su propsito, como si ya la tuviera, y entonces la atraer. Esperar hasta tener la fuerza y la comprensin para hacer algo estoy hablando del Trabajo imposibilita hacerlo. Pero cada uno de ustedes debe pensarlo por s mismo.

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    Agregar ahora unas pocas cosas. Todas las oraciones que se hacen por compasin de s son, por supuesto, intiles. Orar por los otros es slo posible mediante la comprensin de sus dificultades y as mediante la comprensin de s, porque se comprende a los dems slo hasta el punto en que se comprende uno a s mismo. Todo trabajo consiste en preparar los centros inferiores para la recepcin de las influencias provenientes de los centros superiores. El hombre tiene dos centros plenamente desarrollados en l y que pertenecen a los niveles superiores de inteligencia. Pero aun cuando estn trabajando todo el tiempo en l, no puede orlos. Sus influencias tocan el estado de Recuerdo de S, pero no van ms lejos. Por eso todo trabajo, es oracin: porque la verdadera oracin estriba en poner al Hombre en relacin con el Cielo, y todo trabajo sobre s estriba en purificar los centros inferiores y poner orden en la mente mediante la enseanza del conocimiento correcto, de modo que las influencias de los centros superiores puedan orse. Se puede hablar de diferentes clases de oracin:

    1) La Oracin por la Iluminacin o Comprensin. 2) La Oracin acerca de la Tentacin. 3) La Oracin acerca de uno mismo y acerca de los otros.

    La Oracin acerca de la Tentacin se refiere a la tentacin acerca del Trabajo. No es contestada necesariamente, porque el Trabajo la contestar si uno persevera en su enseanza y se esfuerza en aplicarla y usarla. Es menester recordar que la tentacin en el Trabajo y en todo lo que se refiere a l es necesaria con el fin de cambiar a un hombre, y de ello se sigue que si ora a este respecto, su oracin no ser contestada, pero si en lugar de ello trabaja lograr una respuesta. Como dije, orar cuando se debe trabajar, esperar ayuda cuando es preciso esforzarse, es ocioso. En lo que respecta a la oracin acerca de uno mismo, primero es preciso orar por los otros y por ltimo por uno mismo. Recuerden que hay tres niveles de Trabajo Trabajo por el Trabajo, Trabajo con los dems, Trabajo sobre uno mismo. Orar slo por uno mismo, trabajar slo en lo que respecta a uno mismo y a los que estn relacionados por intereses egostas con uno no puede dar resultado alguno. Tres fuerzas deben entrar en la oracin, y esto es demasiado difcil de explicar ahora, pero las encontrarn en la Oracin del Seor si reflexionan bastante tiempo sobre este particular. En el mes de julio de 1942, el Dr. Nicoll prosigui escribiendo sus comentarios sobre los Evangelios.

    Birdlip, 15 de agosto, 1942

    NOTA SOBRE LAS EMOCIONES NEGATIVAS Hablaremos esta noche del Trabajo. Hablaremos de lo que significa el trabajo sobre s en relacin con las emociones negativas. El Trabajo dice: "Tiene derecho a no ser negativo." Observen que el Trabajo no dice: "No tiene derecho a ser negativo." Una de las seales por las cuales se puede distinguir entre una enseanza falsa y una enseanza verdadera es que la enseanza falsa insiste en que se haga algo que no se puede hacer o lo establece como una regla. Es la seal de una falsa enseanza, por ejemplo, obligarle a prometer algo, o a jurarlo, o a hacer un voto de silencio y as sucesivamente. Un hombre un hombre comn no puede cumplir una promesa en todas las circunstancias, porque no es una persona, sino varias personas. Una persona, un "Yo" en l, puede prometer o hasta atarse por un juramento. Pero otros "Yoes" en l, no querrn reconocerlo. Suponer que un hombre puede prometer algo es suponer que ya es uno, una unidad es decir, un hombre que slo